Plan detox postverano

Tras las vacaciones, toca subir la cuesta de septiembre y ponerse las pilas para quitarse esos kilitos de más tras las largas jornadas playeras y las comidas en el chiringuito. Te damos las claves para seguir un plan detox para que tu organismo vuelva a funcionar a la perfección.

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Antes del verano, los gimnasios se llenan y las búsquedas en Google sobre dietas y operación bikini se multiplican. Luego llegan las vacaciones y, afortunadamente, nos relajamos: descuidamos las rutinas de alimentación, el ejercicio, cedemos a las tentaciones veraniegas encabezadas por los helados, los granizados y los cócteles, y cambiamos la velocidad del tupper por las largas comilonas en el chiringuito. ¡Qué placer!

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Así, tras la época estival, al estrés por la vuelta a la rutina y la dictadura del despertador, tenemos que sumarle esos temidos kilos de más, que provocan que nos sintamos hinchadas e incómodas. Como resultado de todo ello puede aparecer el estreñimiento, que podemos aliviar ajustando la dieta, haciendo más deporte, o con esta eficaz solución con la que sentirse bien con una misma. Aparte de recuperar los buenos hábitos, tanto de horarios, como de alimentación y de deporte, apuntarse a cumplir con un plan detox puede ser de gran ayuda para desintoxicarte de los excesos veraniegos y afrontar los próximos meses cargada de energía.

A pesar de que cada uno entiende el concepto detox como quiere (no hay consenso), habitualmente se usa para denominar a dietas basadas en alimentos sanos que se realizan durante periodos cortos para liberar el organismo de toxinas. De esta forma, restableceremos nuestro equilibro y limpiaremos nuestro organismo. Al eliminar las toxinas, se fortalece el sistema inmunológico, se mejora el sistema digestivo, se rehidrata la piel. e incluso se duerme mejor.

Como sabemos que seguir a pies juntillas una dieta detox es complejo, y tampoco existe un estándar al que aferrarse, te proponemos una serie de pautas a seguir para desintoxicarte de los excesos de las vacaciones. Estos consejos pueden ser, además, el inicio de un nueva vida:

- Confecciona un menú equilibrado. Prepara sopas, purés y cremas que lleven apio (ayuda a eliminar el exceso de colesterol y aporta sales minerales) o brocoli. En tus ensaladas no olvides añadir pepino que, además de diurético y de favorecer la eliminación de toxinas, limpia y embellece la piel. Y no te olvides de cocinar platos con alcachofas o berenjenas, ambos muy depurativas.

- Bebe agua. Solo con su ayuda conseguiremos que nuestros órganos eliminen toxinas. Aunque depende de a qué experto le preguntemos, todos parecen coincidir en que las mujeres necesitamos tomar alrededor de dos litros diarios, mientras que los hombres deben incrementar la cantidad hasta los dos litros y medio. Asimismo, también es recomendable tomar un vaso de agua tibia nada más levantarte y restringirla durante las comidas. Eso sí, entre horas y antes y después de comer toda la que quieras.

- Apúntate a los zumos verdes. Aparte de quedar muy bien en Instagram, es la forma ideal de añadir a tu dieta una buena cantidad de nutrientes. Puedes mezclar con espinacas, kale o berros. Los expertos señalan que el mejor momento del día para tomarlo es, o en ayunas, o entre horas. Eso sí, no pienses que son milagrosos y te pases dos días tomando solo estas bebidas para desintoxicarte. Úsalos a largo plazo y como una rutina de alimentación más.

- Toma té, como los británicos. Y sin esperar a las cinco. Puedes preparar uno a media mañana o a media tarde como sustituto del agua y evitar hincharte. Eso sí, procura que sean orgánicos e ignora los de sabores por su cantidad de azucares y colorantes. Los más recomendables son el verde y el rojo, ya que son drenantes.

- Incorpora fibra a tus comidas. Pero tampoco te obsesiones. Procura que tus comidas también lleven una buena cantidad de proteínas y minerales. Ah, y no te olvides de las legumbres y las hortalizas para recuperar la energía.

- Relega los alimentos de procedencia animal a un segundo plano. Sustituye la carne por soja o tofu para cubrir tus necesidades de proteínas. Si no quieres ser tan radical, cambia el habitual pollo por la carne de conejo, que es muy baja en grasa, o por la de pavo, que es muy magra y casi no aporta calorías.

- No te olvides de la fruta. Aprovecha esta época del año para preparar una macedonia de melón (rico en potasio y magnesio), limón (es un diurético natural) y pera (activa la circulación del riñón).

- Elimina los alimentos procesados. Olvídate de todos esos productos refinados y envasados a los que recurrimos con más frecuencia cuando el estrés nos inunda. Intenta comer lo más sano y natural posible.

- Haz ejercicio. Los expertos en detox recomiendan yoga, pilates o cualquier ejercicio físico no demasiado fuerte. También puedes recuperar las rutinas de ejercicio que más te gustan: ir al gimnasio, a clase de zumba o salir a correr. Pero no lo hagas a lo loco, sino reincorporándote poco a poco y con cabeza.

Ahora bien, no es oro todo lo que reluce en las dietas detox. Antes de enfrascarte en el camino de la desintoxicación debes tener en cuenta una serie de recomendaciones. Por ejemplo, no la debes empezar ni dejar de forma drástica. Hazla de forma gradual y consulta a un especialista en nutrición.

Además, ten en cuenta que puede tener efectos secundarios. Los expertos señalan un incremento de la fatiga y del estreñimiento, que aumenta la hinchazón y provoca irritabilidad y mal humor. Aunque, para este problema ocasional, hay una solución eficaz, con la que volverás a sentirte ligera, cómoda contigo misma y comenzarás a notar que el plan detox está funcionando y que los excesos del verano son ya solo un recuerdo de las vacaciones.