Belleza victoriana vs. belleza actual

Con el auge de series como 'Victoria', del Canal #0 de Movistar+, ambientados en la vida de la reina Victoria de Inglaterra, hacemos un repaso de los métodos que usaban las mujeres de la época para verse guapas. Afortunadamente, ya están en desuso.

Con el auge de series como 'Victoria', del Canal #0 de Movistar+, ambientados en la vida de la reina Victoria de Inglaterra, hacemos un repaso de los métodos que usaban las mujeres de la época para verse guapas. Afortunadamente, ya están en desuso.

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Un maquillaje natural

Además de ocultarse de los rayos del sol, las mujeres de la época también utilizaban polvos faciales para conseguir una piel blanca e impoluta. Las adultas podían aplicarse un toque de colorete, siempre y cuando fuese discreto. Porque en definitiva, el maquillaje estaba asociado con las mujeres vulgares. Muy diferente a las tendencias que nos invaden ahora, como el famoso contouring que pusieron de moda las hermanas Kardashian hace unos años y que ha tenido sus variantes estas últimas temporadas.

La clave: piel blanca y tersa

Era la mayor obsesión de la belleza victoriana. Una piel blanca, brillante e inmaculada, que no tuviera ningún tipo de imperfección. Baños diarios con agua a diferentes temperaturas y jabones puros era el método casero más común en la época. Ahora somos más de exfoliantes naturales, hechos, por ejemplo, con aceite de coco, y mascarillas faciales que regeneran nuestra piel de una forma menos agresiva.

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Tratamientos con productos tóxicos

Para conseguir la piel deseada, se impuso el uso de productos que dañaban gravemente la salud de las mujeres. Los cosméticos contenían sustancias como el plomo o el sulfuro de mercurio –incluso azufre–, con el objetivo de blanquear la piel y eliminar  espinillas y puntos negros. En la actualidad, las cremas y maquillajes que usamos están compuestos por productos naturales que ayudan al cuidado de la piel.

Fuera arrugas (a toda costa)

En la época victoriana se utilizaban métodos un tanto arriesgados para eliminarlas. Las damas frotaban a diario su piel con servilletas secas. Otro de los tratamientos eran los denominados "baños eléctricos", pequeñas descargas en el cuerpo sumergido en una bañera a través de una esponja y una pequeña batería, que devolvían la firmeza a los músculos, aunque fuese de manera temporal. 

Y si algo sigue siendo igual a día de hoy, es que no se ha encontrado una manera permanente de acabar con las arrugas. Eso sí, al menos los tratamientos de ahora no son tan dolorosos. Lo más habitual y económico son las cremas antiedad, pero hay algunas que se atreven con tratamientos más rápidos e innovadores (y más caros), como las infiltraciones de ácido hialurónico o el bótox.

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El cabello, la otra gran obsesión

Melenas largas y recogidas para despejar el rostro. Esa era la línea que seguían las mujeres de finales del siglo XIX. Peinados compuestos por recogidos estrambóticos con tirabuzones y trenzas alrededor de la cara que daban un aspecto muy romántico e ingenuo. También se utilizaban postizos para añadir volumen a las cabelleras. Ahora la tendencia va por los corte Bob y Pixie, y las melenas con ondas y efecto 'wet'.

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