¿Avergonzarse de llevar maquillaje?

La videobloguera Nikkie Tutorials estaba harta de tener que justificar su afición a la cosmética, así que grabó un vídeo para demostrar al mundo el poder del maquillaje que ya se ha vuelto viral. Como ella, otras blogueras y 'celebrities' han defendido el derecho a lucir su rostro—pintado o a cara lavada— sin temor a las críticas.

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'Hay quien piensa que las mujeres nos maquillamos para agradar a los hombres, porque nos sentimos inseguras o porque no nos gustamos a nosotras mismas', se queja la videobloguera Nikkie Tutorials en un vídeo que ya cuenta con más de dieciséis millones de reproducciones. En él, esta joven holandesa retoca solo la mitad de su rostro para mostrar el increíble poder transformador de los cosméticos.

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Para Nikkie, el maquillaje es, por encima de todo, algo con lo que divertirse y experimentar. Sin embargo, mostrar esta diversión en las redes sociales a menudo puede salir caro: otra videobloguera, Stephanie Lange, suele mostrar imágenes de su rostro antes y después de maquillar, y ninguna de las dos se libra de las críticas. 'Esto me frustra, porque no me gustaría que nadie se sintiera avergonzado de su rostro al natural', asegura. 'Con el maquillaje puedes destacar las zonas de tu rostro que te gustan y camuflar las que no, pero siempre es tu cara la que está debajo. Y eso es algo de lo que estar orgulloso'. En su cuenta de Instagram, Lange ha recogido algunos de los comentarios negativos que reciben sus imágenes: cuando no está maquillada, le escriben cosas como 'eres fea' o 'esta es la razón de que los hombres tengan problemas de confianza'. Cuando lo está, abundan comentarios del tipo 'pareces una drag-queen' o 'llevas demasiado maquillaje'.

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Incluso las 'celebrities' han querido tomar partido en el debate. La semana pasada, la modelo Tyra Banks sorprendía al mundo mostrando en Instagram una imagen de su rostro al natural. Al día siguiente, Banks añadió otra en la que aparecía perfectamente maquillada y acompañada de la siguiente reflexión: 'Este rostro maquillado que véis también soy yo. Es real porque no me importa admitir que tengo que utilizar cosméticos para parecer una supermodelo. Me gustaría estar perfecta nada más levantarme pero, sencillamente, esa no soy yo. No me averguenza admitirlo y ninguno de nosotros debería hacerlo'.