Estos son los problemas dermatológicos más frecuentes de las españolas

¿Cuáles son y cómo tratarlos? Te lo contamos.

Lo más popular

Los principales problemas dermatológicos por los que las españolas acudimos con más frecuencia al dermatólogo son el acné, la rosácea, el melasma y la alopecia. Te contamos lo último para tratarlas.

Acné

El problema: "El acné es una patología que no solo afecta a los adolescentes, ya que los adultos hasta en la década de los cuarenta pueden sufrirlo, siendo más frecuente en estos casos en la mujer. Puede oscilar entre pequeños comedones no inflamados hasta pústulas y pápulas e incluso quistes profundos y dolorosos que pueden dejar cicatrices", describe la dermatóloga Paloma Cornejo, miembro de la AEDV. Por ello, es muy importante que el manejo del acné se realice por un dermatólogo. "No es una patología banal que se elimine fácilmente con una crema y un jabón, si no que muchas veces hay que descartar patología hormonal asociada como es un síndrome del ovario poliquístico que requerirá de tratamiento oral", advierte la doctora Cornejo.

Publicidad

Tratamiento: Lo primero es corregir la alimentación. "Hay que reducir los lácteos especialmente los desnatados y los alimentos de alto índice calórico-glucémico", aconseja la Dra. Cornejo. Además, hay que descartar factores desencadenantes como una cosmética inadecuada –jabones y detergentes puros- o un anticonceptivo de efecto androgénico. "Los andrógenos aumentan la secreción de sebo mientras que los antiandrogénicos pueden corregir la grasa de piel y cabello", apunta. Y en casos severos es necesario pautar isotretinoina, "un fármaco que goza de mala prensa pero es realmente eficaz si se maneja bien. Hay que recomendarlo a dosis mucho más bajas y durante más tiempo para minimizar los efectos adversos", puntualiza. Los equipos de láser, como el Láser de Colorante Pulsado VBeam, destruyen la bacteria, disminuyen la inflamación, la grasa y el enrojecimiento, y previene la formación de cicatrices, en 2 ó 4 sesiones.

Lo más popular

Rosácea

El problema: "La rosácea es una enfermedad inflamatoria de la piel que afecta a la región centro facial en forma de enrojecimiento, pápulas y pústulas con sintomatología de ardor y tirantez y con una gran intolerancia a muchos cosméticos –con perfumes y parabenos-. Con el paso del tiempo, la rojez se hace crónica y pueden aparecer incluso vasos visibles", describe la doctora Cornejo.

Tratamiento: Puede ser tópico y/o oral, generalmente con antibióticos. La doctora informa que en los últimos años la aparición de la ivermectina tópica -un clásico antiparasitario- ha supuesto un avance al tratarse de un fármaco eficaz, seguro y bien tolerado. Además, otro fármaco, la brimodinina, puede ser útil para disminuir el enrojecimiento del área afectada, aunque no modifica la enfermedad. Por ello, se suelen combinar con equipos de luz y láser para acelerar la curación. Así, para tratar el rubor, las pequeñas dilataciones vasculares y unificar el tono la Luz Pulsada Intensa –IPL- es muy efectiva. Son necesarias de 3 a 5 sesiones. También el Láser mixto Gemini, que aúna una luz de alta potencia con otra de baja, es capaz de eliminar los capilares superficiales y de menor calibre, en una sola sesión. Y para tratar las telengiectasias más grandes y visibles, el Láser CoolGlide produce un calentamiento a nivel vascular, que reduce el tamaño de los vasos sanguíneos, mejora mucho el enrojecimiento y disminuye los episodios de rubor ocasional. Son necesarias 3 sesiones.

Melasma

El problema: "Se trata de una pigmentación simétrica en la región facial, frente, mejillas y labio superior, que aparece en mujeres en edad fértil. Por esta razón, se relaciona con los estrógenos y es más frecuente en mujeres jóvenes, que toman la píldora o están emabarazadas, aunque el verdadero desencadenante es el sol", asegura la experta.

Tratamiento: "La prevención es vital y consiste en el uso de una fotoprotección continuada. Recientemente se ha visto que es mejor que estos protectores sean de amplio espectro -tengan filtros UVA, UVB, IR y de Radiación Visible-. Además, los filtros físicos como el dióxido de titanio cumplen mejor este papel", según la dermatóloga. Respecto al tratamiento, además de los despigmentantes tópicos en el que la hidroquinona sigue siendo la reina, los peelings químicos también pueden aclarar el melasma en más de un 70%. "Un nuevo ingrediente, el ácido tranexámico, un fármaco que se utiliza para disminuir el sangrado en las reglas abundantes, ha resultado ser eficaz para reducir la tendencia a pigmentarse, ya que evita la transferencia de la melanina desde el melanocito hasta el queratinocito, y puede tener un papel preventivo". Eso sí, cuándo se trata de manchas hormonales recurrentes son necesarias 2 ó 3 sesiones del láser de baja potencia Clear and Brilliant junto con fármacos despigmentantes como la hidroquinona, el ácido retinóico o el ácido kójico.

Alopecia

El problema: "Otro de los problemas dermatológicos más frecuentes es la caída del pelo, especialmente después de la menopausia, por la alteración de estrógenos/andrógenos a favor de estos últimos, aunque las causas también pueden ser genéticas o medioambientales –estilo de vida-", aclara la médico. En el caso de las mujeres es más común la alopecia difusa, que aparece entre los 30 y 50 años. Exactamente, la sufren entre el 6% y el 12% de las mujeres con menos de 30 años, el 25% de las mujeres con 48 años, y el 55% de las mujeres con 70 años.

Tratamiento: Una de las grandes novedades terapéuticas es la aparición del Dutasteride como una alternativa efectiva y segura en alopecia androgénica, tanto masculina como femenina. "Se trata de un inhibidor de la 5-alfa reductasa más potente que el Finasteride –el fármaco de referencia habitual- y se puede utilizar de forma oral, inyectada en forma de mesoterapia o en forma de loción. En el caso de mujeres pre-menopáusicas este tipo de tratamientos se combina con anticoncepción", asegura la Dra. Cornejo. Y en los casos más severos lo mejor es el Microinjerto Capilar con técnica FUE que consiste en extraer de manera individual los folículos pilosos de la zona donante –parte trasera y lados de la cabeza normalmente- sin necesidad de puntos ni cicatrices, e introducirlos con sumo cuidado mediante microincisiones en la zona calva.

More from Elle: