Hacerse hoyuelos en la cara es lo último entre los millenials

Cuidado, porque más de uno no ha considerado que el tiempo pasa y eso... pasa factura.

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Considerando la genética como factor clave, lo de parecerse (una milésima parte) a Miranda Kerr tiene ya nombre propio. Se llama Dimpleplasty y es la intervención para la creación de hoyuelos en las mejillas, mentón o barbilla que ya se demandaba mínimamente antes de que los millenials invadieran la tierra.

No es nueva. Cuando Katherine Hepburn o Kirk Douglas eran los Kardashians de entonces, hubo quien quiso rediseñar esta parte de su rostro para parecerse a las estrellas de entonces.

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Pero por obra y gracia de la generación de las redes sociales, esta cirugía ha experimentado un aumento en la demanda que viene acompañada, cómo no, de su propio hashtag: #dimpleplasty o #dimplesmile.

Dimple creation by @dermasculpture pm me for more detail #dimpleplasty #dimplesmile #dimple #instagram #smile

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Hemos hablado con varios expertos para que nos expliquen en qué consiste, qué peligros entraña y qué otras opciones hay.

Qué es

Consiste en una pequeña incisión dentro de la boca para quitar una pequeña cantidad de tejido, desde el interior de la pared de la mejilla y suturar el músculo a la superficie profunda de la piel.

"Los hoyuelos de las mejillas se deben a la mayor o menor conexión entre los músculos faciales y la piel. Cuando estos están más conectados, al sonreír y contraer los músculos, la piel también se contrae y por eso aparecen", aclara el Doctor Federico Pérez de la Romana, del Instituto Pérez de la Romana.

Por su parte, el Doctor Emilio Moreno, médico especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora del Hospital Quirón de Madrid y cirujano asociado en el Instituto de Cirugía plástica Martín del Yerro asegura que "hay personas que por diferentes variantes anatómicas, tienen mayor adherencia de la musculatura facial a la piel y al sonreír, se produce tensión sobre ella, creando esta depresión".

¿Es peligrosa?

El Doctor Pérez de la Romana asegura que toda operación entraña un riesgo y respecto a esta, matiza: "no se puede controlar la fuerza de los músculos del paciente, por lo que el resultado es incierto."

Además, asegura que siempre y cundo el rostro del paciente sea adecuado, considera mejor la intervención del hoyuelo de la barbilla, ya que es permanente y el resultado es más seguro.

Para el Doctor Moreno y el Doctor Vázquez, Cirujano Plástico del Hospital Quirón, a los riesgos comunes como infección, dolor o sangrado se pueden sumar otros como la asimetría o la anti-naturalidad de los hoyuelos, su permanencia durante la relajación de los músculos u otros más severos como el daño del nervio o la arteria facial.

Otras opciones

"Lo importante es estudiar los ángulos de la cara y poder mejorar y embellecer". Para ello, el Doctor Pérez de la Romana recomienda otras intervenciones como el Lipofilling o relleno de grasa propia en pómulos, mentón y línea mandibular o la extirpación de las glándulas de bichat (bichectomía).

Estas glándulas grasas se encuentran justo debajo del pómulo y mediante su extirpación se puede realzar los auténticos puntos de belleza facial.

El boom de la 'dimpleplasty', que surgió en Estados Unidos, se está extendiendo cada vez más a nuestro país. El Doctor Pérez de la Romana, además de las soluciones alternativas mencionadas, también recomienda embellecer el rostro con otras técnicas más concretas para cada punto como la Rinoplastia o la Perfiloplastia.

¿Quiénes la solicitan?

Los doctores Moreno y Vázquez nos cuentan que la mayoría de personas que solicitan esta intervención son jóvenes, sobre todo mujeres menores de 30 años influidas por personajes como Ariana Grande o Miranda Kerr.

Además, las redes sociales ayudan convirtiendo estas tendencias en virales aunque esta intervención, viene de lejos... A comienzos del siglo pasado, "imitar" estos hoyuelos pasaba por una cirugía realizada con diferente instrumental, como el diseñado por Isabel Gilbert, que consistía en un alambre que presionaba dicha zona.

El paso del tiempo

Con la edad, la caída de los tejidos de la cara es inevitable y, a largo plazo y según los doctores, es lógico pensar que con la caída del tejido ocurran dos cosas: o que desaparezcan los hoyuelos o que cuelgue tejido por encima y por debajo del hoyuelo, lo que produciría un aspecto muy poco estético en la cara.

"A medida que aumenta la edad, la pérdida de la elasticidad de la piel puede provocar que se sitúen en una posición más baja que la inicial pudiendo producir deformidades", asegura el Doctor Moreno.

Cuidado post-operatorio

Suele ser una cirugía ambulatoria, con alta el mismo día. Los doctores Moreno y Vázquez recomiendan cuidados de higiene bucal, con dieta blanda y tibia. La actividad normal puede reactivarse en unos pocos días. Además, los primeros meses estos hoyuelos serán semi-permanentes, los cuales deberán ir cediendo para sólo producirse en la sonrisa.

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