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1. Desayuno de Navidad
Siempre es importante desayunar, pero más aún en estas fechas, en las que la comida y los dulces abundan por todas partes. Si empiezas el día sin nada en el estómago irás acumulando hambre y no podrás evitar quitártela con algo poco adecuado, como un polvorón o unos canapés demasiado calóricos. El truco. Además de hidratos de carbono saludables, incluye en tu desayuno proteínas y tendrás el hambre bajo control hasta la siguiente ingesta. Por ejemplo, una rebanada de pan de centeno con aceite de oliva, tomate y jamón ibérico.
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2. Peca y pica
Si ya tienes clara la regla nutricional más importante, hacer al menos cinco comidas al día, le habrás ganado la batalla al hambre. Esta regla es aún más importante en estos días: no es buena idea aguantar sin comer porque tengas una cena, todo lo contrario, intenta llegar con el estómago en calma. Tentenpiés de Navidad. Polvorones, turrón, bombones, canapés… las tentaciones están por todas partes así que ten siempre a mano bocados saludables (fruta, yogures, fiambre bajo en grasa…) e incluye en las típicas bandejas navideñas frutos secos naturales y frutas deshidratadas (ciruelas, orejones, dátiles naturales) perfectos para quitarte el hambre de forma sana.
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3. Una copa de vino
El alcohol es el principal causante de los kilos de más al final de las Navidades, así que no te dejes llevar por la euforia y controla lo que bebes. El agua es la mejor elección, pero si quieres algo con más sabor pide cerveza sin alcohol o una copa de vino, mejor tinto, más digestivo y bajo en calorías. Y haz que te dure durante toda la comida o aperitivo. Cuidado con los zumos. Pedir un zumo de bote no es una buena alternativa frente al alcohol, ya que contienen demasiados azúcares añadidos y te producirán más sed.
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4. Navidad ‘japo’
¿Siempre acabas comiendo demasiado en las cenas navideñas? ¿Estás cansada de los típicos menús de marisco, cordero y canapés? Sorprende a tu familia con una ‘cena japo’ a base de sushi, makis y ensaladas frescas. Puedes encargar tu cena a Sushibox, en Barcelona, o Ikura Sushi Catering, en Madrid. Psst. El cava marida a la perfección con cualquier tipo de comida y puede ser el punto glamuroso de la cena.
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5. Cuidado con las salsas
Pueden convertir una ensalada, un canapé o una saludable porción de pescado en una bomba calórica. Nata, mantequilla, sal, queso en crema… la única saludable y con las calorías justas es la clásica vinagreta mediterránea. Si ciertos platos no te saben igual sin la salsa, hazla con yogur desnatado en lugar de nata. Especias. Utilízalas para condimentar tus platos, además de darles más sabor, tienen poder saciante y muchas propiedades beneficiosas para el organismo.
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6. Infusiones estrella
Entre horas, tomar infusiones te ayudará a controlar el hambre y hasta las emociones, además de aportarte sustancias antioxidantes que te ayudarán a mantenerte joven y a metabolizar mejor las grasas, como en el caso del té verde. Psst. Las infusiones de diente de león ayudarán a tu hígado a depurarse, sobre todo si has cometido algún exceso gastronómico. Las tisanas de salvia son estupendas para cualquier mujer, ya que ayudan a regular el sistema hormonal. Unas gotitas de pasiflora en cualquier infusión te harán estar más tranquila y dormir mejor, sobre todo si los días de fiesta alteran demasiado tus biorritmos.
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7. Pan, una comida completa
Aunque el pan es un alimento saludable, puede convertirse en tu peor enemigo si lo tomas como acompañamiento en todas las comidas y encima lo utilizas para untar mantequilla como aperitivo o para mojar salsas. En el desayuno. Es la comida más favorable del día para comer pan como ‘plato principal’ acompañado de fiambre o mermelada ligera. A media mañana puede ser estupendo para tomarte un mini bocadillo. Al medio día, una pequeña porción puede ser recomendable si vas a hacer ejercicio. Pero evítalo por la tarde y por la noche, sobre todo si tienes una cena navideña.
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8. La tentación dulce
En Navidad están por todas partes. Polvorones, turrones, roscones, frutas escarchadas, panettones, bombones… En casas de familiares, amigos y hasta en el trabajo. Entendemos que la tentación sea difícil de resistir. Como primera medida, evítalos en tu casa o prepara dulces caseros en los que puedas elegir los ingredientes. Por la mañana. Si no puedes resistirte, tómate los dulces como un capricho en el desayuno o a media mañana, nunca después de cenar. Chocolate. Al 70 u 80% es una buena alternativa a los dulces tradicionales. Un par de onzas satisfarán tus ganas de dulce, te aportarán sustancias antioxidantes y no influirán en la báscula.
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9. Compensa
Como algunos días será inevitable cometer excesos, no te castigues, compensa. Durante toda la Navidad, intenta cenar más ligero de lo habitual para tener la báscula a tu favor: pescado o carnes magras a la plancha con verduras, sopas, tortillas francesas, mejillones al vapor… con yogur o una infusión de postre. Día détox. Al día siguiente de una gran comilona o algún exceso con el alcohol debe seguirle un día depurativo a base caldos, verduras cocidas, infusiones y pescado hervido o a la plancha.
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10. Muévete más
Será la mejor forma de mantener el equilibrio calórico a tu favor, ya que te ayudará a gastar un poquito más de lo que ingieras. Puede ser el momento ideal para apuntarte a un gimnasio, empezar con clases de yoga o de pádel. Más minutos de actividad. Tu máxima debe ser añadir tiempo de actividad física a tu día a día. Todo cuenta. Una clase en el gym, un paseo mientras haces shopping navideño, una tarde patinando con tus niños, un día de transporte público en lugar de coche, un paseo en tu hora de comer…