Pieles que cumplen un cuarto de siglo

No son pieles con 18 ó 20 años, ni tampoco entre 35 ó 40. Las cremas y tratamientos normalmente se dirigen a dos grandes grupos: las pieles jóvenes (donde prima la hidratación) y las pieles maduras (que requieren algún componente 'anti-aging'). Hay un 'universo incomprendido' en esa franja de edad situada entre los dos grandes grupos en el que surgen ciertas dudas, las cuales resolvemos con la ayuda de la Dra. Paloma Cornejo Navarro, Jefa de la Unidad de Dermatología del Instituto Médico Láser.

Lo más popular

¿Cómo podemos ir preparando la piel hasta ese momento en el que se necesitan tratamientos anti-edad?
Es un grupo heterogéneo. La gran mayoría de los casos tienen piel mixta. Necesitan orientación correcta por parte del dermatólogo porque es fácil cometer errores (engrasar demasiado, no hidratar por miedo a los brotes de acné…)

¿Se puede retrasar la aparición de arrugas?
Por supuesto se puede prevenir la aparición temprana de arrugas y su intensidad.
Las medidas más importantes sol:
Proteger del sol. Es la medida más importante.

Publicidad

No fumar

Hidratar con cosmética adecuada y en la consulta se puede revitalizar la piel con mesoterapia rica en vitaminas y ácido hialurónico que mantienen la piel “jugosa”, luchando contra la oxidación celular y revirtiendo los daños.

¿Cómo podemos 'prevenir' para no 'curar' tanto?
Previamente no hay que tener miedo a realizarse tratamientos que pudieran parecer precoces. No es raro encontrar personas con menos de 35 años con mucha tendencia a fruncir determinados grupos musculares que requieren dosis suaves de toxina botulínica para parar el incipiente marcado de arrugas. Por ejemplo.

Lo más popular

¿Qué cuidados son recomendables para estas pieles?
En todas las pieles hay que cumplir una serie de cuidados:

Limpieza: Son ideales las nuevas aguas micelares y los mouses sin jabón.

Hidratación: Con mayor contenido en grasa en las pieles secas y de tipo oil-free en pieles mixtas y grasas.

Protección solar: Adecuada en cada momento del año y también adaptada en función del grado de exposición.

Cuidados específicos: Despigmentantes en pieles con tendencia al melasma, vitamina C en pieles apagadas y sin brillo, queratolíticos y antiacnéicos en pieles con tendencia al acné, seborreguladores en pieles con dermatitis seborréica, calmantes en pieles sensibles, inhibidores de factores de crecimiento vascular en pieles con rosácea y tendencia a la couperosis.

Ocasionalmente se puede pautar un sérum y/o ampollas con activos más concentrados que se usarán antes de aplicar la crema hidratante.

¿Qué no debemos hacer?
Pensar que una piel joven no necesita cuidados y que eso son cosas de pieles mayores. Y por supuesto exponerla a hábitos no saludables como el tabaco y la sobre-exposición a la radiación ultravioleta tanto solar como de cabina de rayos UVA.

¿Qué prima en el cuidado de este tipo de pieles?
La prevención y por supuesto el cuidado y el tratamiento de patologías específicas (acné, melasma, sequedad y otros).

¿Es una locura empezar a 'retocarse' antes de la madurez?
No, siempre que se haga con sensatez y esté realmente indicado. Hay que buscar conservar lo que uno tiene y prevenir el envejecimiento sin pretender cambiar y ser otra persona. Eso sí, si hay algún inestetismo como un labio excesivamente fino o una nariz que estropee el conjunto del rostro, ¿por qué no?

¿A qué edad se considera que una piel deja de ser joven pasa a ser madura?
No hay ninguna franja rígida que separe las pieles jóvenes de las pieles maduras. La medicina es un arte y cada paciente es un mundo. Hay personas de 40 años con pieles fabulosas y personas de 28 años con un daño solar tremendo. La genética junto con la exposición al medio ambiente determina el estado de la piel de cada persona.

Algún consejo para cuidar nuestra piel desde dentro que no se conozca tanto como el agua, las vitaminas o los antioxidantes.
Hay que asegurarse de ingerir un contenido suficiente y adecuado de proteínas en la dieta ya que éstas son las que forman la estructura de la piel. Una dieta en la que sólo hay ensaladas va a dar como resultado una flacidez de difícil tratamiento. Existen en el mercado suplementos de aminoácidos enfocados a ayudar la formación de colágeno (glicina, lisina, prolina) ya que se ha demostrado que nuestro organismo gasta más aminoácidos de los que incorporamos en la dieta normalmente.