Beneficios de la danza oriental

La danza oriental, conocida popularmente como danza del vientre, es una comunión de cuerpo y espíritu capaz de hacer verdaderos milagros físicos y espirituales. Te contamos más sobre ella. 

Lo más popular

¿Qué sientes cuándo bailas? Si preguntamos esto a cualquier bailarín principiante o avanzado se obtendrán muchas respuestas, pero hay unos parámetros comunes que cada bailarín que practica este baile comparte.

Se suele atribuir al sexo femenino, aunque cada vez son más hombres en occidente quienes la practican. 

Cuando ves por primera vez a alguien interpretando con el cuerpo una canción árabe, los movimientos son tan fluidos que parece fácil. Una vez intentas imitar alguno de ellos, la cosa se complica.

Publicidad

La danza oriental no se aprende en un mes, e incluso es complicado llegar a dominarla por completo en años, pero disfrutar del camino es lo fascinante.

Una vez te adentras en ese mágico mundo que va acompañado de trajes espectaculares, brillantina y magia en estado puro, es difícil dejarlo. Es una de las mejores adicciones sanas de la vida.

Las inseguridades físicas y emocionales acompañan a todo ser humano, y esta danza se adentra en tu alma para sacar la mejor versión de ti mismo si dejas que toque tu alma.

Lo más popular

Se atreve a sacar toda la sensualidad y la femineidad que albergas dentro, a romper tus miedos, y aceptarte. A que te den igual tus 'imperfecciones físicas'. No importa la edad, el estado, el momento de tu vida. Esta danza tiene un poder capaz de convertirte en la mujer más mágica, fuerte y segura de la tierra. 

Sentir la música y transmitirla a un público con tus movimientos, con tus defectos y tus virtudes sólo hace una cosa: engrandecer el alma y el cuerpo a niveles que uno no puede imaginarse antes de probarla.

La motivación para bailarla nunca debe ser física, es mejor recurrir a otro tipo de deporte si lo que se persigue es tener una figura más estilizada o perder peso.

No obstante, es un ejercicio cardiovascular intenso, y a su vez de tonificación en abdomen, brazos, piernas, lumbares, hombros y pecho.

Yendo más allá, este tipo de baile ha hecho verdaderos avances en personas con enfermedades de memoria, de articulaciones, a ayudado a subir la autoestima para vencer depresiones, traumas, y a recuperar la confianza perdida en una misma.

Esta serie de beneficios traspasan las salas de ensayo para instalarse en ti y saber hacer frente a todo mucho mejor en otras facetas de la vida.

Los estilos son un mundo, así como los elementos que se utilizan para interpretarla. Por eso, el término 'danza del vientre', se queda corto para describir todo lo que este arte puede ofrecerte, ya que el vientre es importante, pero no el protagonista. Ni siempre se lleva descubierto (como por ejemplo en un folkrore), ni tiene por qué moverse más que una cadera o un pecho.

La interpretación gestual es el 70% frente al 30% del peso de la técnica. Esta es una de las características que la diferencian de otras danzas, ya que el corazón es el que habla. Y una bailarina que no transmita con su rostro, por muy bien que haga una rueda africana (paso básico) no llega al público.

La dignidad de este baile se ha cuestionado y cuestiona en muchas culturas hoy en día. Sus orígenes son diversos, pero en el siglo XXI no es una herramienta de seducción masculina necesariamente, en todo caso la seducción va orientada hacia una o uno mismo. Es un viaje para descubrirte, para eliminar bloqueos, para demostrar que cualquier mujer sea como sea es bonita y es sensualidad.

Entonces, ¿bailamos?