#30secondbeforeandafter

La fiebre por el ‘fitness’ las ha disparado: cada vez es más habitual encontrarse con imágenes en las que una persona muestra su (supuesto) progreso deportivo con una foto antigua y otra actual. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, y este movimiento pretende demostrarlo.

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¿Recuerdas aquellas dudosas imágenes de teletienda con el ‘antes y después’ de una persona tras usar un supuesto producto milagroso? Pues han vuelto, y lo peor de todo es que han conseguido que piquemos de nuevo… Las redes sociales como Instagram se han convertido en un perfecto escaparate, pero no está de más que recordemos que nadie tiene una vida tan perfecta como en su perfil y que, desde luego, compararse con lo que ves en pantalla no es lo más recomendable.

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Por este motivo, la ‘instagrammer’ @workoutbean ha iniciado el ‘hashtag’ #30secondbeforeandafter y ha animado a sus seguidores a hacer esta sencilla prueba: tomar dos fotos de su cuerpo con 30 segundos de diferencia, pero variando el encuadre, la luz, la colocación del abdomen… El resultado: el cuerpo parece que ha cambiado a mejor, pero lo cierto es que sigue siendo exactamente el mismo. Un recuerdo de que no debemos creer todo lo que vemos.

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“En la foto de la izquierda, estoy sacando tripa, mis hombros están adelantados y mis piernas están presionadas la una contra la otra. En la derecha, estoy completamente erguida, tengo una pose más favorecedora y estoy encogiendo el abdomen”, cuenta @workoutbean en esta imagen que posteó en Instagram. “Cada uno de nosotros crea su propia realidad, decidimos lo que mostramos a otros y creemos lo que decidimos creer”, afirma.