Formas de protegerte (bien) del sol

La compañía farmacéutica española IFC protagoniza una campaña de concienciación en fotoprotección, llamada #tomateloenserio, vinculada con su línea de productos solares Heliocare, con la intención de proporcionar las claves para prevenir el cáncer cutáneo.

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Según ha recogido Heliocare en su estudio “Hábitos de fotoprotección”,  la mayoría de las personas que han sufrido quemaduras graves al sol son mayores de 30 años. Y es que, “el cáncer que recogemos hoy se sembró hace 30 años, porque la piel tiene memoria y nos quemamos cuando éramos niños y adolescentes. Por eso la mayor incidencia de cáncer de piel se da en personas de 50 años”, señala el dermatólogo Pedro Jaén (Madrid, tel. 914 31 78 61).

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Otro dato del estudio revela que “el 24% de las personas con antecedentes de cáncer cutáneo no han acudido nunca al dermatólogo, con el riesgo que esto supone”, apunta la dermatóloga María Vitale, directora médica de IFC. 

Por eso, la campaña de 2016 de IFC #tomateloenserio pretende hacer hincapié en “la importancia de un mayor factor de fotoprotección en la población joven, el riesgo de la quemadura solar como posible desencadenante del cáncer de piel, y la prevención a través de la visita al dermatólogo y la autoexploración de los lunares”, recomienda la Dra. Vitale. 

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1. Elige bien tu protector solar. Si tienes la piel clara, te bronceas con dificultad, sufres fotoenvejecimiento –manchas, arrugas y flaccidez- o alergias solares opta por un SPF 50 +. Pero, si tienes un fototipo alto y te bronceas con facilidad puedes bajar a un SPF 30. El fotoprotector también debe incorporar protección UVA –símbolo A rodeado con un circulito- e Infrarroja –ingredientes antioxidantes-, para evitar los daños en tu ADN celular, el fotoenvejecimiento, y el cáncer de piel. Y lo idóneo son las fórmulas mixtas, que incorporan filtros físicos, efectivos en pieles sensibles, intolerantes, alérgicas y fototipos I y II, y químicos, más cosméticos e invisibles.

2. Toma antioxidantes orales. Algunos antioxidantes han demostrado ser efectivos fotoprotectores por vía oral. “De ellos el que más estudios tiene es el polypodium leucotomos –una planta de la familia de los helechos-”, asegura el Dr. Jaén. Lo encuentras en las cápsulas solares Heliocare, de IFC. Eso sí, no exime el uso de fotoprotector tópico y “hay que tomarlos el día que estás expuesto al sol, ni antes ni después, porque no tienen efecto acumulativo, y su excedente se elimina por la orina. El efecto es inmediato”, asegura el experto.

 3. Autoexplora tus manchas y lunares. “Lo ideal sería que uno mismo se fotografiase todo el cuerpo, para observar los lunares y cotejar anualmente si tenemos alguno nuevo o si han cambiado de tamaño, color y forma”, aconseja el Dr. Jaén, que recuerda que entre el 15 y el 20% de los casos de melanoma se deben al cambio o a la alteración de un lunar. Un dato: la presencia de 50 o más lunares es un factor de riesgo importante. Y también debes sospechar si tus manchas o lunares son asimétricas, tienen bordes irregulares, un diámetro mayor de 6 mm, pican, sangran, tienen un aspecto áspero o parecen una herida pero nunca cicatrizan.  

 4. Hazte una Dermatoscopia digital.  Sería aconsejable que, al menos una vez, todo el mundo pasara un revisión con el dermatólogo, según el Dr. Jaén, “Es la técnica más sencilla y precisa en el diagnóstico precoz del cáncer de piel”, asegura el experto. Es recomendable en personas con muchos lunares, o con antecedentes familiares o personales de melanoma. Consiste en la aplicación de un microscopio manual sobre las lesiones –manchas y lunares- para realizar un análisis visual directo –aumenta el tamaño entre 10 y 50 veces- y también hace fotografías digitales, lo que facilita la comparación en futuras visitas.