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Una cara redonda o con forma de corazón.
Las caras alargadas y más estrechas suelen perder más grasa lo que provoca que las arrugas sean más visibles. Por una vez, la grasa es una aliada y ayuda a que parezcas más joven.
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Los tonos de piel más oscuros.
Las pieles claras sufren más el avance de la edad y las manchas, pecas y arrugas se pueden ver mejor que en aquellas pieles más oscuras que aguantan mejor el paso del tiempo.
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Labios carnosos.
Sí, las mujeres con los labios grandes siempre son afortunadas como Julia Roberts. Cuando pasen los años, los labios tienden a afinarse, así que siempre será mejor partir de una boca voluptuosa.
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Unas cejas pobladas y marcadas.
El efecto óptico de una ceja caída te echa años encima. Tampoco es bueno que sean muy finas, porque con los años se pierde algo de pelo y se cambia la expresión de la mirada.
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Los ojos ligeramente saltones.
Como lo oyes, con la edad, los ojos tienden a hundirse y le quitan brillo a la mirada. Por eso, los ojos un poco prominentes aguantan mejor el paso de los años. O al menos, que sean grandes como los de Jane Fonda.
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Una melena en tonos claros.
Así es la vida. Morenas, el color oscuro endurece los rasgos y las arrugas son más visibles. Tampoco hablamos del rubio platino, que pueden parecer canas, pero siempre los reflejos que den luminosidad te restarán años.
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Unos pómulos altos y marcados.
Bueno, está claro que muchas mujeres pagarían (algunas pagan) por tener los pómulos marcados como Sophia Loren pero incluso a la hora de envejecer, tienen ventajas. Al estar más elevados, la sensación de hundimiento es menor, y por lo tanto, dan un aire más juvenil.
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La piel grasa.
Toda la vida peleando con la dichosa piel grasa y resulta que es un punto extra. Pues sí, parece ser que las pieles más secas envejecen peor y las líneas de expresión se marcan más.
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Aléjate del sol
Si no eres una de las afortunadas por la genética te contamos qué está en tu mano para mantener tu piel más joven. Lo primero: aléjate del sol. No creas que se dice por decir. Las manchas que deja el sol envejecen más que las propias arrugas.
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Keep calm and carry on.
El exceso de estrés no sirve para nada, tampoco para parecer mantenerte más joven. Tu piel lo sufrirá porque producirás un exceso de toxinas. Lo dicho: Keep calm and carry on.
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Adiós al tabaco.
Si te faltaban motivos para dejarlo, uno más. El tabaco hace que la piel sufra más y para combatir la falta de oxígeno pierde capacidad de regeneración. En serio, déjalo. En apenas dos días notarás que tu piel mejora.
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Duerme bien.
Ya sabemos que no te crees que todas esas modelos solo tengan ese truco para estar radiantes, pero dormir 8 horas ayuda. La regeneración de la piel es mayor y lo notarás. Duerme, duerme, duerme.
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Come bien.
Olvida las dietas milagro. Tu cuerpo y tu piel necesitan vitaminas, grasas, azúcares… Todo en su justa medida. Con los años lo agradecerás.
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Hidrata, hidrata, hidrata.
Bebe agua y utiliza productos adecuados para tu piel. El que seas capaz de mantener su piel es su equilibrio ideal, es un seguro a largo plazo. Be water, my friend.
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Y, sobre todo, se feliz.
Las endorfinas producidas por la felicidad relajan los músculos faciales lo que ayuda a tener menos líneas de expresión… Y, si no es así, al menos, que te quiten lo bailado.