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Balneario de Mondariz
Ofrece 24 tratamientos distintos, de los cuales te recomendamos los baños de cava, de uva roja y de chocolate caliente. Más info: Peinador, s/n, Mondariz, tel. 986 65 61 56, www.balneariomondariz.com , desde 100 €.
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Playa de Grand Baie
Conocida como la St. Tropez del Índico, está a una distancia de 20 kilómetros de la capital Port Louis. Es la parte más cálida de Mauricio y la temperatura del agua nunca baja de 23 grados.
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Royal Palm
El spa, con un pabellón especial para yoga, es todo luz. Y la comida de la isla, de alma mediterránea, se refina aquí en el restaurante Natureaty con el chef francés Michel de Matteis. Nouvelle cuisine de alta gama.
Más info:
royalpalm-hotel.com
, desde 553 €.
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15 días en Nueva Zelanda
Nueva Zelanda despunta, entre otras cosas, por tener una bahía llena de playas interminables; un edén bautizado por los maoríes como el secreto mejor guardado de su país. En la imagen: playa Onetahuti.
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Un puente en Galicia
Una de las playas más bellas de España está en las Islas Cíes, conocidas con el sugerente apodo de tierra de los dioses. Sus frías aguas tranquilas color turquesa y una gran extensión en forma de concha de finísima arena blanca hacen que los vecinos se refieran a Rodas como la playa caribeña.
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Edenhouse
Entre la ciudad de Nelson y el parque natural de Abel Tasman se encuentra este hotel protegido por hectáreas de jardines privados fieles a la flora de contrastes neozelandesa. Es, sin duda, uno de los mejores hoteles del mundo, así como uno de los más exclusivos: acepta sólo seis huéspedes a la vez.
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Can Simoneta
Una escalera de caracol excavada en el acantilado te conduce hacia una zona privada de la playa. Además de piscinas y spa, dentro de la gran finca del hotel hay un restaurante, Porxada de Sa Torre, que presume de ofrecer una de las mejores comidas mallorquinas. Más info: Carretera Artà-Canyamel, km 8, Finca Torre Canyamel, Capdepera, tel. 971 81 61 10, www.cansimoneta.com, desde 185 €.
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Un finde en Mallorca
Canyamel o, como dicen en la zona, donde nace el sol, está en la esquina sureste de la isla, a 79 kilómetros de la capital, Palma de Mallorca, una zona conocida como la costa de las calas que va de Cap de Pera a Punta Ses Salines. En la imagen: Cala Guya.
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Cala Figuera
Lejos de los grandes centros turísticos, se trata de un lugar que deslumbra y donde dan ganas de perderse. Aunque muchas calas están urbanizadas, aún existen otras que sólo son accesibles por mar, lo que ya es un estímulo para no perder de vista las aguas transparentes y disfrutar del sol y de la relajante sensación de soledad.
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Royal Palm
Este hotel de gran lujo y al borde del mar te sorprenderá con la excentricidad de un Rolls-Royce esperándote en el aeropuerto de Port Louis para llevarte a pie de hall. En el complejo te encontrarás suites con vestidor, piscina y baño turco privados.
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Parque natural de Abel Tasman
Está en la región de
Golden Bay,
en el noroeste de la Isla del Sur, a 70 kilómetros de la ciudad de Nelson, y entre los parques nacionales de Abel Tasman y Kahurangi. Allí, bajo el cielo más azul del planeta, se encuentran dos joyas.
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Edenhouse
Dos suites dobles están en el edificio principal y, a 40 metros, un cottage privado con su salón y su dormitorio de cama king size. Su servicio de restaurante te propone menús que incluyen platos típicos maoríes: el marisco es la estrella.
Info: 213, Orinoco Valley, Nelson,
www.edenhouse.co.nz
, desde 705 €.
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7 días: Isla Mauricio
El escritor Mark Twain dijo de Mauricio que era «el modelo con el que Dios hizo el paraíso». Una comparación que se entiende cuando ves lagunas marinas de aguas transparentes, cada una de una tonalidad distinta, y playas protegidas de la violencia de las olas gracias al impresionante arrecife de coral que rodea la isla.
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Can Simoneta
Sobre la cima de un acantilado dos edificios de más de 140 años reformados ofrecen unas vistas sobre la bahía de Canyamel que hacen que te sientas en medio de la nada.
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Balneario de Mondariz
A 30 kilómetros de Vigo, en el maravilloso Valle de Tea, impactan sus tres edificios del siglo XIX, su palacio de agua (abierto hasta la madrugada) y el balneario celta, que dan fe de una práctica termal de más de un siglo.
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Playa de las catedrales
Si, aprovechando algún puente y el año Xacobeo, quieres ser más audaz en las distancias, llega hasta otra imponente playa de Galicia, Las Catedrales, en Ribadeo. En coche desde Vigo son dos horas y media y en bajamar verás arena suave y las filigranas que la erosión del agua ha hecho sobre las rocas.
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Playa de Tata
Una es la playa Tata, cuya arena fina casi naranja es el motivo de que a esta gran bahía se le haya puesto el sobrenombre de dorada. Las aguas son profundas y cálidas y los atardeceres inolvidables. Otra es Wharariki, a la que el viento y las olas salvajes del Mar de Tasmania le han dado kilómetros de dunas, precipicios y puentes de roca donde verás a las focas mirando al horizonte.