Hipotiroidismo: mitos y verdades

Despejamos dudas de la enfermedad por la que ha engordado Tamara Falcó​

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"Estoy gorda porque tengo un problema de tiroides". El cambio físico de Tamara Falcó era tan evidente que tuvo que confesar el motivo de su aumento de peso. La hija de Isabel Preysler, a punto de cumplir 35 años, sufre hipotiroidismo: "Ya estoy tratando de solucionarlo, pero es largo y pesado. Al principio me agobió bastante, pero luego he aprendió a amar las curvas femeninas".

Con su confesión, Tamara llevó a primera plana este trastorno hormonal que sufre en torno al 5% de los europeos. El hipotiroidismo ocurre cuando la glándula de la tiroides (con forma de mariposa y situada en el cuello) no produce suficiente hormona tiroidea, esto ralentiza todo el metabolismo. "Esas hormonas son las pilas de nuestras células, así que cuando faltan te quedas sin batería", explica la médico especialista María Albizuri, que asegura diagnosticar de hipotiroidismo en su consulta "a una persona a la semana". "Es una prevalencia altísima, sobre todo porque hay mucho hipotiroidismo subclínico", matiza sobre ese subtipo del trastorno que se caracteriza por presentar "una pequeña alteración en las hormonas aunque el paciente aún no nota nada".

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Sobre esta enfermedad existen varios mitos que conviene desmontar:

-Todo hipotiroidismo es igual: FALSO

Hay diferentes tipos, aunque el más frecuente es el autoinmune, que ocurre cuando tus propios anticuerpos atacan a la glándula tiroides.

-Los menores de 30 son más propensos: FALSO

Las mujeres, especialmente las mayores de 40 años, son las que tienen más riesgo de padecer hipotiroidismo. También las que acaban de tener un hijo (seis meses después del parto); las personas con colesterol alto; y las que tienen familiares que ya han padecido de hipotiroidismo autoinmune; las que han sido tratadas de hipertiroidismo y las que han padecido enfermedades como diabetes, lupus, artritis reumatoide, anemia perniciosa o vitíligo.

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-El tratamiento siempre es el mismo: FALSO

"Siempre será personalizado, el ajuste hormonal sustitutivo siempre es individual", sostiene la doctora Albizuri, quien cuenta que a veces "no es fácil conseguirlo, algunos pacientes tienen que tomar dosis distintas según el día de la semana".

-Subes de peso: VERDAD A MEDIAS

Muchas pacientes acuden a la consulta de un especialista porque han aumentado de peso de repente. Este es un síntoma frecuente, sobre todo en las mujeres, porque baja el metabolismo. De todas formas, según indica la doctora Albizuri, un aumento repentino no tiene que estar necesariamente relacionado: "Cada caso es distinto, desde luego no todas las pacientes que han subido de peso tienen hipotiroidismo". "Si se controla la alimentación, con la dosis adecuada de tratamiento hormonal y no se cae en el sedentarismo, las pacientes vuelven a su peso", asegura la doctora Albizuri.

-Estriñe: VERDAD

Las hormonas tiroideas son las "pilas de nuestras células", las que le dan velocidad. En el momento en que disminuyen, todo se ralentiza, incluida la absorción de nutrientes y la eliminación de los deshechos. Por eso ocurre el estreñimiento.

-Retención de líquidos: VERDAD

Uno de los síntomas de este trastorno es la retención de líquidos. La hinchazón generalizada es síntoma de esa lentitud del metabolismo.

-Cambios en la personalidad (sensación de vacío, depresión y tristeza): VERDAD

Con el hipotiroidismo se produce una disminución de las funciones neurológicas y cerebrales. El paciente nota cambios en su personalidad relacionados con la tristeza, la sensación de vacío, la desilusión, tiene más sueño y se siente apático. Te notas más lento, siempre muy cansado y sin ganas de hacer nada.

-Anemia: VERDAD

Los pacientes con hipotiroidismo presentan anemia debido a la bajada de defensas y al aumento del tamaño de los glóbulos rojos. Síntomas de esto son la palidez y la debilidad general.

-Cabello frágil: VERDAD.

Todo va ralentizado y eso hace que la sangre no circule con normalidad, no llegue como toque al pelo, que se puede caer. Las uñas también lo notan, se pueden volver quebradizas.

Vía Harper's Bazaar.es