¿Tienes lo que hay que tener para meditar?

Sabes que se trata de una técnica para combatir el estrés y calmar la mente pero, ¿te sigue pareciendo un poco friki? ¿Te parece imposible eso de dejar la mente en blanco? ¿Te suena a religión? Una experta te ayuda a descubrir si estás preparada para empezar a meditar y nos cuenta en primera persona cómo fue su camino, desde el descreimiento total hasta convertirlo en un hábito diario de vida diario y en su pasión.

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"¿Qué es meditar? me preguntaba una vez una amiga que había oído hablar sobre ello en el gimnasio y sabía que el tema me interesaba. Es que me han dicho que es una técnica estupenda para calmar la ansiedad y reducir el estrés… pero bueno ¡con lo nerviosa que soy! Eso de dejar la mente en blanco... ¡ni de broma! … ¡Yo no podría, yo no estoy en la onda de cosas místicas!", comienza a contarnos Olga Castañeda (Vive tu cuerpo), directora de producción de Aomm.tv, periodista y profesora de pilates y yoga.

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¿Te suena? Tal vez tú misma te reconozcas en estas palabras. "Yo misma he estado en esa situación, en la que opinaba que la meditación era cosa de religiones y 'comeduras de tarro' para gente un poquito trastornada", nos confiesa Olga.

"Pero aquí me encuentro, tres años después, como una practicante de meditación diaria y con un profundo convencimiento de que la meditación es a la mente, lo que el gimnasio es al cuerpo", dice. "¿Por qué hacemos meditación? Vaya por delante que la meditación no es una técnica que se hayan inventado unos gurús hipsters antes de ayer; casi tres milenios contemplan a miles de millones de meditadores en la historia, así que no parece que sea algo con lo que les haya ido muy mal", subraya Castañeda.

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Pero, antes de continuar, le preguntamos a esta experta qué es la meditación. ¿Su respuesta? "Es el entrenamiento de la mente. En la naturaleza de la mente humana está perderse en sus pensamientos, rumiar las preocupaciones, actuar de manera impulsiva ante un conflicto, crear expectativas y sufrir, sufrir y sufrir ante las desavenencias constantes de la vida. Es como si quisiéramos correr nuestra primera carrera de 10 km y nunca nos hayamos calzado unas zapatillas de deporte. Posiblemente, acabemos en urgencias con un soplo al corazón. Cuando empezamos a meditar ocurre lo mismo: nos hablan de lo buena que es la meditación y nos ponemos con todas nuestras fuerzas a sacudirnos el estrés, pero lo que conseguimos es profundizar en nuestras convicciones sin fundamento de que yo para esto de meditar no valgo, es que soy muy nervioso. Todos somos iguales".

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¿Cómo se medita?

¿Qué hace falta entonces para meditar? ¿Cómo se hace? Como subraya Castañeda, "para empezar a meditar, lo primero de todo es querer hacerlo". "No te dejes avasallar por esos colegas que te cuentan lo bien que les va desde que meditan. Hazlo y compruébalo por ti misma. Solo así funcionará".

Aunque en este artículo no vamos a profundizar en técnicas concretas de meditación, sí queremos aclarar con la ayuda de esta experta, la diferencia entre mindfulness, del que tanto se oye hablar, y meditación.

Como explica Olga, "mindfulness es una cualidad de la meditación (de las muchas que tiene) y su traducción literal es 'atención plena. Esta cualidad ya la tenemos todos en nuestra mente desde que nacemos, algunos más desarrollada que otros, y consiste en estar atento a lo que está sucediendo en el momento presente".

Pero, como dice Castañeda, "esta cualidad se entrena y se fortalece, como cuando entrenas los glúteos para lograr más potencia en la zancada, y desarrollas un estado de atención tal que te permitirá ver la realidad tal cual es y llevar una vida más feliz, en la que tomes decisiones más sabias y satisfactorias. Desde este punto de partida, empieza un maravilloso y enriquecedor camino de autoconocimiento del que no podrás (ni querrás) dar marcha atrás".

Para esta experta, esta cualidad se entrena igual que puedes entrenar tu cuerpo corriendo o en el gimnasio. Y tu mente irá respondiendo poco a poco, igual que tu cuerpo. ¿Te sigue costando entender qué es la meditación y cómo puede cambiar tu vida? Castañeda nos pone dos ejemplos:

Situación 1. No meditación. Estás buscando aparcamiento en el garaje del supermercado y un coche, que no has visto porque estabas enzarzada en una conversación-pelea con tu pareja, se te cuela y aparca en el único sitio que había libre. Te bajas del coche hecha un basilisco y montas en cólera llamando de todo menos bonito al otro conductor. Vuelves a tu coche, gritas a tu pareja y juntos volvéis a casa en lo que no será una noche tranquila y feliz.

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Situación 2. Sí meditación. Misma situación, pero en el momento en el que te das cuenta de que se te han colado por estar distraída, te haces consciente de la situación: si hubieses estado atenta, ahora estarías comprando. Respiras hondo. Te fastidia bastante, pero reconoces en este fastidio que es solo una sensación, algo pasajero que no amargará el resto de tu día. Coges a tu pareja y os vais a otro sitio a comprar, dispuestos a cerrar una jornada tranquilos y felices.

¿Qué opción te apetece más? Si, como a nosotras, prefieres claramente la segunda, Olga Castañeda te anima a darte una oportunidad y empezar ¡ ya!

Consejos para comenzar

Si has decidido que quieres empezar a meditar, sigue los consejos de que nos ofrece Olga Castañeda:

- No te agobies, puedes empezar solo con 3-5 minutos. Al igual que una rutina de ejercicio físico, en la meditación no es necesario emplear una gran cantidad de tiempo. Lo importante es ser constante.

- Escoge un lugar cálido, tranquilo y cómodo. Adapta un lugar en el que te sientas a gusto, con una temperatura adecuada y un ambiente silencioso. Puede ser el punto de encuentro con nosotros mismos al que nos apetezca ir.

- Atención a la respiración. Poner la atención en la respiración es un recurso muy sencillo, práctico y eficaz para traer de vuelta la mente al momento presente. Se pueden observar las sensaciones que produce la respiración en el abdomen (cómo al inhalar se hincha y cómo al exhalar se deshincha) o el las fosas nasales (el aire que entra es más fresco y ligero, y el aire que sale es más cálido y denso). Hacerlo bien no consiste en estar atento y si la mente se va es que has fallado; el ejercicio consiste en estar atento a la respiración y cuando la mente se distraiga (que se va a distraer con algún pensamiento, emoción o sensación que surja espontáneamente), darse cuenta de que la mente se ha ido y volver a traerla de vuelta, con amabilidad, sin juicio ni castigo, a la respiración. En 5 minutos la mente se irá mil veces... pero con el tiempo y la práctica lograremos estabilizarla, haciendo que los momentos de despiste sean menores que al principio.

- Atención a los sonidos. Muy parecido al ejercicio anterior, pero tomando como objeto de atención los sonidos que nos rodean. Podemos fijar la atención en el que en ese momento llame más nuestra atención, observando el volumen, el tono, la duración... y cuando la mente se vaya, volver a traerla de vuelta con amabilidad y sin juicio al sonido elegido.

- Sé flexible. No todas las personas alcanzan el relax de la misma forma o se concentran con la misma técnica. Es importante que encuentres la tuya.

- Intenta comprender y aprender. No es mejor meditador el que más concentrado está, sino el que más se da cuenta que la mente se ha ido.

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- En Aomm.tv, Nirakara.org, Aprender a meditar y otras webs, puedes encontrar prácticas guiadas ideales para comenzar.

¿Sabes lo que vas a conseguir?

Entre otros beneficios, Olga Castañeda nos destaca los siguientes:

-Desarrollarás habilidades para manejar situaciones de estrés y ansiedad.

-Disminuirán los síntomas físicos y psicológicos asociados al estrés.

-Reconocerás, ralentizarás o pararás las reacciones automáticas y habituales que te hacen sufrir.

-Disminuirán las fluctuaciones mentales y los pensamientos recurrentes (rumiación mental).

-Aumenta tu autoestima, entusiasmo y alegría.

Como me cuenta Olga al terminar nuestra conversación, "esto solo ha sido un pequeñísimo aperitivo de la grandeza de la meditación. Espero que haya despertado tu interés y sigas indagando. Es una aventura emocionante y auténtica saber lo que es verdad y lo que solo es producto de tu mente. Nuestro potencial es infinito. Vive aquí, vive ahora. Namaste".

¿Te animas?

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