Qué comer en el chiringuito para no engordar

Aunque elegir bien es complicado, los expertos nos dan algunas claves para no tirarlo todo por la borda.

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La doctora Mar Mira, médico estético, nutricionista y co-directora de la Clínica Mira+Cueto, sabe que seguir una dieta estricta en verano es una misión casi imposible. Y decimos casi, porque no está todo perdido. Los viajes a la playa y las vacaciones llevan consigo la visita a restaurantes y chiringuitos en los que nuestra dieta se esfuma a través de un suspiro. La consecuencia: adiós al control sobre la cantidad y la elección de alimentos adecuados. Para que eso no pase, te dejamos esta guía con las claves que deberías grabar a fuego en tu cabeza si quieres que todo el trabajo del año no se pierda con el primer espeto. Toma nota.

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Aperitivos

Vale, es que están BUENÍSIMOS. Y sí, ayudan a saciar el apetito. Sin embargo son peligrosos porque hacen que piquemos sin control. Aún así, la doctora Mira nos da algunos apuntes al respecto.

Frutos secos

Son ricos en aceites omega 3 y algunos más originales, como los chips de verduras, suponen un gran aporte energético al organismo siempre y cuando se modere la cantidad. En serio, mucho mejor que un bol de patatas fritas que chorrean aceite.

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Pepinillos en vinagre

Son un poderoso aperitivo ya que, además de ser bajo en calorías, "poseen una gran variedad de minerales y vitaminas. Tienen hierro, calcio, fibra, potasio, yodo…", nos cuenta la doctora Mira. ¡Bienvenidos a nuestras vidas!

Mini brochetas de tomates cherry con queso fresco

Saluda al nuevo aperitivo healthy por excelencia. La combinación aporta 85 kcal por cada 100 gr además de un montón de vitaminas, antioxidantes y entre 6-7 gr de proteínas por cada 100 gr.

Comer en el chiringuito

La doctora Mira asegura que, si decides comer o cenar en un chiringuito, lo mejor es elegir entre las raciones que ofrecen e intentar evitar las frituras. Vale, es complicado, pero en serio: SE PUEDE.

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Revuelto de trigueros, gambas y/o setas: no solo te llenará de energía, sino que es rico en vitaminas, fibras y minerales.

Hamburguesas: también puede entrar dentro del menú, siempre que se evite el pan y se opte por un acompañamiento más sano como por ejemplo, aguacate y rúcula, y, si es posible, que sea a la plancha.

Pescado a la plancha: es un indispensable del que no hay que privarse a la hora de comer durante las vacaciones: el rape, la merluza, el lenguado o el bacalao son muy buena opción debido a su bajo aporte en grasas.

Sardinas asadas al espeto: el consumo regular de pescado azul es cardiosaludable.

Ensaladas: no puede faltar en la mesa. Del menú elige siempre la de "lacasa" o la "tradicional", combinada en días alternos con, por ejemplo, ensalada de pimientos asados con bacalao: tiene un gran aporte de Omega 3.

Pescaíto frito: no hay que renunciar a ello porque es un manjar, pero siempre con moderación. Boquerones, salmonetes, cazón o chanquetes son la mejor opción.

Gazpacho: es un gran saciante. Tiene un alto contenido en vitaminas C, A y E, aportadas principalmente por el pimiento y el tomate. Es rico en antioxidantes y además se le considera una bebida isotónica por su alto contenido en agua y sales minerales, ya que ayuda a mantener un adecuado nivel de hidratación (perfecto para combatir las altas temperaturas). Es rico en fibra y tiene un nivel bajo en calorías.

Marisco: Ok, pero con mesura… es un alimento muy importante en la nutrición por su alto contenido en proteínas, vitaminas y minerales (fósforo, zinc, potasio, yodo...). Apenas tiene aporte calórico y posee muy poca grasa.

¿Y de beber?

La doctora Mira también tiene algunos consejos claves a la hora de elegir la bebida.

Cerveza: Tiene muchas propiedades beneficiosas para el organismo. Es baja en sodio (una caña contiene 9 mg) –evita derrames cerebrales y problemas renales-, es súper hidratante -está compuesta en un 93% de agua-, tiene un alto nivel de potasio que, unido al bajo de sodio, hace que sea una bebida diurética, previene riesgos cardiovasculares, posee un gran nivel de vitamina B –esencial para el sistema nervioso y la regeneración de las células-, previene enfermedades óseas gracias a su contenido en silicio, magnesio y fósforo, mejora los síntomas de la menopausia y previene el envejecimiento. Una caña, ¡por favor!

Vino blanco: Una copa (148 ml) de vino blanco aporta sólo 84 calorías.

Daiquiri: puede prepararse suplantando el azúcar con edulcorante y será una versión light con menos contenido calórico, pero igualmente sabroso.

Margarita: Es otro cóctel que, como el daiquiri, lleva azúcar. Unido a las calorías del tequila, se convierte en una auténtica bomba calórica que no nos gustará nada después en la báscula. Por ello, puede reemplazarse por edulcorante y para decorar el borde de la copa utilizar sólo pulpa de limón y una rodaja de éste en vez de azúcar.

Piña colada: Un vaso de este cóctel contiene 230 calorías, tiene azúcar, las calorías de la crema de coco y el alcohol… Un día a la semana te lo puedes permitir, pero no abuses.

Champagne: Esta bebida es una de las que contiene menos cantidad de calorías. Una copa aporta sólo 84 calorías, mientras que un Martini, por ejemplo, 139. Habemus ganador.

Mojito: el cóctel del verano lleva tan sólo dos cucharadas de azúcar pero tiene un gran aporte calórico. Haz lo mismo que con la Piña Colada, no abuses de él si no te quieres arrepentir en septiembre.

Y ahora sí, ¡felices vacaciones!

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