¿Y si los refrescos light nos hicieran engordar?

​La ciencia ya lo ha probado en ratones.

Llevamos años (incluso décadas) consumiendo refrescos que incluyen, al lado del nombre de la marca, la palabra 'light'. Todo, porque nos han hecho creer que estas bebidas nos ayudaban a adelgazar o, al menos, a no engordar. Sin embargo, un estudio reciente tiraría por la borda todos nuestros esfuerzos por bajar de peso gracias a estos productos.

Se trata de una investigación realizada por científicos del Hospital General de Massachusetts, que podría probar que estos refrescos, no solo no adelgazan, sino que podrían promover la obesidad. Estos efectos se deberían al aspartamo, un edulcorante artificial sustitutivo del azúcar que contienen la gran mayoría de las bebidas light, y que podría interrumpir el funcionamiento de una enzima encargada de prevenir el síndrome metabólico (un grupo de condiciones que ponen en riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca y diabetes tipo 2).

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El estudio se ha realizado en ratones, probando que los ratones que consumían agua potable con partículas de aspartamo engordaban más y desarrollaban más síntomas del síndrome metabólico que los ratones que bebían agua sin ese edulcorante, con una dieta similar.

Richard Hodin, el propio director de la investigación, ha afirmado: "Los sustitutivos del azúcar como el aspartamo están diseñados para promover la pérdida de peso y disminuir la incidencia del síndrome metabólico, pero varios estudios clínicos y epidemiológicos sugieren que estos productos no funcionan muy bien y que, de hecho, pueden empeorar las cosas".