Pon una facialista en tu vida

Si eres de las que no quiere pisar un quirófano ni de lejos y te desmayas de pensar en un pinchazo, apunta el nombre de "facialista". Sí, no hay famosa sin facialista en este momento: masajes, tratamientos, asesoría... Todo métodos no agresivos para conseguir tu mejor cara. Entrevistamos a Claudia di Paolo que ha viajado por todo el mundo para descubrir los mejores métodos de cuidado de la piel para que nos cuente en qué consiste la profesión de moda. 

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Amante de las técnicas orientales, Claudia ha basado sus tratamientos en ellas como sus masajes faciales KAO BI DO o su nuevo  tratamiento, el Lifting Reiki-Shiatsu. Esta nueva solución antiedad está basada en masajes y maniobras de estas técnicas milenarias aplicando presión y energía donde  se necesita, y combinándola con los activos de los mejores cosméticos de la marca y del mundo. El tratamiento tiene un  efecto visible que corrige las líneas de expresión, la piel apagada, los rostros estresados, las bolsas y ojeras, además de recuperar el tono muscular. Claudia recomienda cinco sesiones, una por semana, la duración de cada visita es de 50 minutos y su precio es de 89 € por sesión.

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¿Qué hace exactamente una facialista?
Se trata de un esteticista especializado en embellecer el rostro de los que no desean pasar por el quirófano. Para ello, aplican lo último en I+D internacional, las cremas más avanzadas y lo combinan con técnicas de masaje , que suelen venir de oriente .

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¿Qué ventajas tiene respecto a tratamientos más agresivos?
Hay gente que prefiere la rapidez del bisturí o de las infiltraciones, no obstante el quirófano tiene un gran defecto, además de los evidentes, y es que te cambia el rostro , la expresión y hay ocasiones en las que se ve como una cara "no humana". Con un buen tratamiento facial en cabina el resultado es una piel joven luminosa, turgente…etc pero con un aspecto natural y por supuesto, con tu propio aspecto.

Los tratamientos faciales que realizamos, activan la piel de una manera interna para volverla inteligente, generando las sustancias necesarias que la hacen joven: colageno, elástina ,etc.

La piel del rostro responde de forma similar a la musculatura: cuando una persona acostumbrada a hacer deporte, lo deja un tiempo y después lo retoma el cuerpo responde con facilidad, la musculatura recobra consistencia rápidamente,  como si tuviese memoria.  Si por el contrario hubiésemos hecho gimnasia pasiva: electro estimulación o similar, cuando lo dejamos por un tiempo y lo retomamos, hay que volver a empezar de cero. Lo mismo ocurre en la piel con los tratamientos invasivos, que intentan activarla de una manera externa a diferencia de lo que nosotros hacemos, que pone en marcha las funciones naturales de la piel.

¿Cuándo comenzó a surgir esa profesión? Y ¿por qué te dedicaste a ello?
La belleza del rostro se cuida desde la antigüedad, y las técnicas que  utilizamos, maniobras orientales que combinan lo mejor del shiatsu, reiki, dorein ...etc, provienen de la medicina oriental más temprana. No obstante, nuestras terapias mezcladas con lo más avanzado en I + D, son una gran novedad y una interesante alternativa.  Todavía  “facialista” es un neologismo sin hueco en el diccionario de la RAE
Me dediqué a cuidar de la belleza por vocación y porque tengo un conocimiento y una visión que proporcionan una alternativa real y eficaz.

¿Cada cuánto tenemos que ir a una facialista?
Depende del estado de la piel y la edad  mínimo 2 veces al año para llevar un control de las necesidades en cada momento.

¿Qué te parece este boom que vive el término?
Esta profesión existe desde hace años, la diferencia es que ahora se habla de ello utilizando este término.

¿Qué consejos básicos darías para todas las mujeres para el tratamiento de la piel?
Comenzar a cuidarla lo antes posible. Tenemos que cambiar la cultura de tratar una piel envejecida a preservar la belleza de la misma, esto es mucho más sencillo y eficaz que intentar retroceder el tiempo. Lo mínimo es limpiar cada día profundamente la piel (mañana y noche), tonificar con una loción hidratante y aplicar crema o sérums de tratamiento.

Es mejor utilizar pocos productos pero de buena calidad que muchos de mala. Agradeceremos enormemente, con el paso de los años, invertir en una buena cosmética, si no lo hacemos tendremos que recurrir a tratamientos agresivos con resultados nada naturales, creo que merece la pena este planteamiento ya que la piel es para toda la vida y la llevamos 24 horas puesta. No hay nada que compremos que sea tan rentable si lo miramos desde esta perspectiva.

¿Por qué tienes una enfoque más oriental?
Llevo toda mi vida profesional viajando por el mundo en busca de los mejores tratamientos y cosméticos. De todas las culturas que he conocido, y con las que he aprendido, me quedo con la cultura de cuidado de las Japonesas y el resultado, ellas si que son verdaderas expertas en belleza a nosotros nos queda mucho por aprender.

¿Qué es en lo primero en lo que te fijas de la piel de una clienta?
Lo primero para mí es qué le preocupa a ella, yo puedo ver alguna imperfección pero lo que realmente es importante para mi cliente es el objetivo

¿Cuáles son los peores hábitos que podemos tener?
No limpiar la piel diariamente, utilizar cosmética de mala calidad, beber, fumar, tomar el sol...