Cómo proteger el cabello en verano

¿Cómo puedo proteger mi pelo del sol, la playa y la piscina para que se me estropee lo menos posible?


La luz del sol, o más específicamente los rayos UV en la luz del sol, afectan al cabello de dos maneras -similar a la piel-: alteran su color y textura. "En cuanto al color, los rayos UV blanquean los pigmentos del cabello, ya sea éste natural o coloreado. Y, aunque hay algunas personas a las que les gusta el efecto “sun kiss”, este suele dejar el cabello decolorado y menos brillante, lo que es especialmente “doloroso” después de una cara visita a la peluquería. Además, los rayos UV debilitan la estructura de la queratina del cabello dejando una sensación de cabello áspero y quebradizo. El cabello dañado por el sol pierde humedad más rápidamente, se siente frágil y se ve más opaco", explica María Castán, experta científica de Wella Professionals (www.wella.com/es).

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Por otro lado, está el daño que el cloro puede causar. "Es realmente muy similar a la de decoloración o permanente en el cabello -asegura la experta-. El cloro oxida la superficie del cabello, dejándolo más poroso y más propenso a los daños causados por el cepillado. Recomiendo usar productos que ayudan a recuperar el balance de humedad del cabello. Siempre hay que usar un acondicionador -tipo System Professional Sun o Wella Professionals Sun- específicos para el sol, que envuelven el cabello con un velo de protección y ayudan a frenar la pérdida de humedad". Por último, es muy recomendable llevar siempre en el bolso un spray, como el Concentrate de System Professional Sun, y aplicarlo esos días largos y secos de oficina con aire acondicionado. Y siempre proteger el cabello de la exposición al sol, ya sea con productos específicos de protección solar (incluso se podría usar su crema para el cuerpo SPF) o, mejor aún, con un sombrero.