Crema de día vs crema de noche

¿Por qué es necesario usar una crema de día y otra de noche?

“Las cremas de día y las cremas de noche no desempeñan la misma función, por lo que es necesario usar dos productos diferentes”, advierte Claire Alice Rozic desde el Dpto. de Marketing de Caudalie (www.es.caudalie.com).  

Cremas de día: Una función principal de la crema de día es proteger la piel de las agresiones externas como los UVB-UVA. Por eso hace años que los productos de día llevan índices de protección solar –mínimo SPF 15- para proteger la piel del sol, cuenta la experta. Otra función fundamental es la de hidratar, balancear las ganancias-perdidas de agua en el estrato córneo, impidiendo que el agua se evapore, y favoreciendo la formación de una barrera protectora frente a las agresiones externas –metales tóxicos de la polución y el tabaco-. “Y una crema de día también puede ayudar a iluminar el rostro, disimular manchas y arrugas, y dar resplandor al cutis”, recuerda Rozic. Suelen llevar ácido hialurónico, colágeno, vitaminas antioxidantes –C y E-, urea, glicerina, glucosaminoglicanos, resveratrol…, y nácares iluminadores para perfeccionar el cutis y proporcionar un efecto alisante óptico durante el día.
Cremas de noche: Las cremas de noche se centran más en la regeneración y la reparación de la piel. “Cuando dormimos –sobre todo de 0 a 2 de la madrugada- es cuando nuestra piel más se regenera, digiere mucho mejor los ingredientes que le aportamos y se emplea a conciencia para favorecer la renovación celular y reparar los daños causados durante el día”, detalla la experta. Por este motivo, las cremas de noche son nutritivas, más concentradas en activos, y específicas para tratar tu piel según tu problema: manchas, arrugas, deshidratación, acné, sensibilidad… Llevan activos específicos para ayudar a la piel a regenerarse y restaurarse, como retinoides, aminoácidos, proteínas, ceramidas, reguladores de los melanocitos, regeneradores celulares, inhibidores de las contracciones musculares, activos antibacterianos que regulan la secreción sebácea, y sustancias calmantes e inmunitarias naturales.

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