Cómo cuidar tu piel en un avión

Así debes hacerlo.

Cómo cuidar tu piel en un avión

Un vuelo largo puede trastornar a cualquiera y no solo el ‘jet lag’, la falta de espacio entre asientos o la imposibilidad para pegar ojo son los culpables. Viajar en avión añade un extra de estrés a nuestra piel, y esto se debe a varios motivos. En primer lugar, a la sequedad de la cabina: para garantizar su presurización, es necesario el bombeo constante de aire del exterior que tiene una humedad muy inferior a la que estamos acostumbrados: si en España ésta puede variar entre el 60% en el interior y el 80% en las zonas atlánticas, dentro de un avión puede incluso descender del 20%. 

El resultado: las mucosas se resecan y la piel puede volverse tirante. Si la piel es seca, se resecará aún más y, si ésta es grasa, producirá más sebo del habitual. Pero este no es el único problema asociado a volar: la radiación ultravioleta es más intensa en los aviones al volar a mayor altitud, lo que multiplica considerablemente los efectos que el sol tiene en nuestra piel cuando estamos en tierra firme. Si a esto le sumamos una posible retención de líquidos por inmovilidad o gases ocasionados por los cambios de presión, viajar puede ser todo un cóctel de molestias varias. 

Scaring children

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Pero siempre podemos hacer algo por llegar a nuestro destino en las mejores condiciones posibles. Estos son los consejos que la aerolínea Air France propone a sus viajeros:

- Viajar con ropa holgada y cómoda.

- Evitar los cinturones y los zapatos apretados

- Llevar calcetines o medias de compresión.

- Evitar permanecer inmóvil demasiado tiempo (levantarse cada 2 horas para caminar e incluso hacer ejercicios para dinamizar la circulación sanguínea)

- Beber agua regularmente y evitar el alcohol (ya que favorece la deshidratación)

- Hidratar la piel y los labios con una crema hidratante.

- Utilizar gafas antes que lentes de contacto y, si es necesario, emplear un colirio para hidratar los ojos.

Un último recordatorio: cualquier líquido que se introduzca en la cabina del avión debe ir contenido en un recipiente menor de 100ml. Por ello, tus ‘productos salvavidas’ en pleno vuelo no deben superar esta cantidad, además de ir contenidos en una bolsa transparente de un tamaño aproximado de 20 cm x 20 cm. Aquí, algunos imprescindibles que cumplen las normas:

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Mama Mio

Los expertos coinciden: si te enfrentas a un vuelo largo, mejor no llevar ni una gota de maquillaje encima. Eso te permitirá aplicar productos de tratamiento que sí beneficiarán tu piel en el trayecto. Si no puedes vivir sin él, retíralo con una toallita desmaquillante al llegar y reaplícalo antes de aterrizar.    'Gorgeous Glow Swipes' (19 €), de Mama Mio

Weleda

Hidratar la piel del rostro es un paso imprescindible en la rutina aérea. 'Skinfood' (9,70 €), bálsamo hidratante para rostro, labios y cuerpo de Weleda.

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Diptyque

Los labios son los grandes sufridores de los vuelos largos. No olvides cuidarlos. 'Bálsamo Labial Fundente' (20 €), de Diptyque.

Dr Jart

Hay quien no se conforma con aplicarse una hidratante y va un paso más allá: ponerse una mascarilla tipo velo en el rostro en pleno vuelo (véase el ejemplo de Chrissy Teigen). Es cierto que, si consigue superarse la verguenza y las caras de estupor del resto de pasajeros, es una buena manera de evitar que la piel pierda líquido. 'Dermask Intra Jet' (5,90 €), mascarilla de celuiosa monodosis de Dr Jart.

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Essence

Las pieles grasas pueden sufrir un exceso de sebo como reacción de la piel ante la sequedad. La solución: utilizar una toallita o papel matificante y no saltarse el paso de la hidratación. 'All About Matt' (2,49 €), de Essence. Papeles antibrillos.

Caudalie

Los 'sprays' de agua termal son la solución perfecta para refrescar la piel en pleno vuelo. Pero recuerda añadir a continuación una crema hidratante para 'atrapar' el agua en el interior de la piel. 'Agua de Uva' (6,70 €), de Caudalie.