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En el baño
El toque distinto lo da una silla de barbero años 30.
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En la planta baja
En la planta baja, sobre el ala derecha de la casa, se encuentra la cocina, toda realizada en piedra, con las dependencias de servicio cercanas al comedor, y en el otro extremo una suite acoge al dormitorio principal con su amplio baño.
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Distribución
Los dormitorios de invitados y los de los niños se sitúan en la planta superior de ambos cubos.
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Mobiliario
El mobiliario de toda la casa se escogió en sintonía con la simplicidad de los materiales que, en su conjunto, responden a este concepto de arquitectura brutalista: pocos pero escogidos muebles.
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La cocina
En la cocina, las paredes y el suelo son de piedra laja pulida. Los huecos de las ventanas se han cubierto con madera de lapacho, muy adecuada para un clima como el de Punta del Este húmedo y ventoso.
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Baño de invitados
En el cuarto de baño las copas de los árboles son las protagonistas. Las vigas son de eucaliptus y la encimera es una gran piedra laja fosilizada. El lavabo de mármol travertino y la grifería, de Philippe Starck.
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Materiales
El lavabo y la bañera son de mármol travertino; la grifería, de Philippe Starck.
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La línea del horizonte
En la piscina, sobre las cómodas tumbonas de algodón con almohadones de Pucci y toallas de Hermès, la vista es inigualable.
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Detalles
Todos los rincones dan muestra del cuidado en el diseño y la distribución que se han tenido para crear el ambiente adecuado.
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Muebles
En su mayoría son piezas adquiridas en distintos anticuarios de Buenos Aires y Montevideo, como las tumbonas de un antiguo barco de pasajeros o la silla de barbero años 30, que se salpican con otras contemporáneas, en las que se ha buscado más la funcionalidad, como los sofás en tonos claros, escogidos por su resistencia a la luz de los inmensos ventanales.
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El corazón del bosque
Un estanque con peces de colores da la bienvenida a la casa.
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Bañado en luz
El suelo combina piedra laja y cemento pulido.
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El proyecto
Los propietarios querían un edificio de este estilo, con materiales autóctonos y nobles que no interfirieran en el estupendo paisaje. El reconocido arquitecto Ravazzani, fallecido el 2006, localizó y transportó piedra laja fosilizada desde el cercano pueblo de Minas, para cubrir paredes de forma manual, y utilizó madera de eucaliptos, muy abundante en la zona, para realizar toda la carpintería.
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Materiales autóctonos
Laja y lapacho, dos materiales de la zona, protagonizan el dormitorio principal. En la zona de estar, sofás de Laura O y almohadones de Pucci. El armario es de anticuario y el cuadro de Demetrio Urrutia; los equipos de música y home cinema, de Bang & Olufsen.
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El estanque
A muy pocos metros del océano Atlántico, en la playa Rincón del Indio, se encuentra “La Chacra”, una finca con tres hectáreas de terreno rodeadas de vegetación, en cuyo centro, en una posición elevada, como de vigía, se erige una amplia vivienda precedida por un estanque que da la bienvenida al visitante.
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Puro diseño
Los juegos de volúmenes, de luces y sombras, y la exuberante y espectacular naturaleza que envuelve la casa, se filtra en cada uno de los ambientes fundiendo el espacio exterior con el interior. “La casa se transforma con la luz exterior a cada momento”, comentó el fotógrafo Mario Testino en una de sus visitas.
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Luces y sombras
La centenaria estructura metálica que sostiene la casa se recuperó de una antigua fábrica; el suelo de piedra se colocó a mano. Todo el mobiliario se ha elegido en algodón blanco por su resistencia al sol que se cuela por los ventanales.
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De los años 80
La vivienda fue proyectada por el prestigioso arquitecto argentino Horacio Ravazzani, siguiendo los parámetros de la arquitectura brutalista que tuvo su auge entre 1950 y 1970 y se inspiraba en las obras de Le Corbusier y Eero Saarinen. Empezó a construirse a mediados de los 80.
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Lugar para compartir
El diálogo con el bosque que la rodea, la piedra, su extenso jardín, la madera y la calidez de Ana Soriano, quién siempre tiene las puertas abiertas de “La Chacra”, han conseguido crear un irresistible lugar pensado para compartir.
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Muy natural
La gran estantería, la mesa y las sillas de mimbre son de eucalipto, una madera muy abundamente en el campo uruguayo. Al lado, la mesa del comedor con sus sillas vestidas de blanco.
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Grandes fiestas
Su propietaria, Ana Soriano, una joven y elegante empresaria de la jet-set de Buenos Aires, es conocida como gran anfitriona. Las espectaculares fiestas que organiza en esta casa de Punta del Este son todo un clásico. Liza Minnelli ha festejado su 63 cumpleaños en sus salones, el empresario Giuseppe Cipriani, la modelo Eva Herzigova, Martín Benetton o Marta Marzotto y su nieta Beatriz Borromeo, son algunos de los vips que han pasado allí momentos inolvidables.
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El porche
En el porche, un comedor de verano, con una gran mesa de piedra y sillas rústicas; la toalla es de Missoni.
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Un espacio para compartir
En el dormitorio de invitados el suelo es de cemento pulido teñido en color burdeos. La alfombra de esterilla y la gran estantería, a modo de armario, proceden de la zona.
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Suelo
Para pavimentar el suelo se combina la piedra laja y el cemento pulido en un tono blanco roto que potencia la luz que se filtra a través de los inmensos ventanales o de madera de lapacho, perfecto para un clima como el de el Rincón del Indio, oceánico, húmedo y muy ventoso.
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Arte
No faltan obras de arte, como una escultura de Jonathan Adler; telas, almohadones, cojines y toallas de firmas exquisitas como Etro, Pucci, Missoni, Pierre Frey o Hermès, equipos de música y home cinema de Bang & Olufsen o equipamiento para el baño diseñado por Philippe Starck.
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En blanco roto
Potencia la luz de los ventanales. La tumbonas pertenecían a un barco de pasajeros que hacia el recorrido Génova-Buenos Aire; el sofá es de Laura O. y los cojines de Etro. Al fondo, el ascensor belga, fechado en 1900.