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Si quieres escaparte en verano a Ibiza, puedes alquilar por un mínimo de 4 noches para un máximo de seis personas. Más información en: Estudi en blau.
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Caracol
Han cambiado la escalera por una de caracol muy ligera y que ocupa menos espacio.
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Después
Imagen de la fachada después de la reforma. La intención era volverlo a convertir en una vivienda, ampliando un piso para poder dar cabida a dos dormitorios. Al ser Ibiza Patrimonio de la Humanidad, todo el casco antiguo está protegido, por lo que las fachadas debían respetar la arquitectura tradicional.
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Escalera
Han modificado la ubicación de la escalera para poder distribuir mejor el espacio.
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En blanco
El color elegido para todo fue el blanco, sólo roto por los elementos textiles como los cojines del sofá o la ropa de cama, combinado con el marrón de la madera de los muebles coloniales.
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Edificio singular
En cuanto a la terraza, como tiene unas magníficas vistas, al mar por un lado y, a la catedral y a Dalt Vila por el otro, se configuró como un segundo salón comedor para ser disfrutado todo el día y evidentemente en las noches de verano, con la mágica iluminación nocturna del entorno.
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Puestas de sol
En la zona que da a la calle de la virgen se dispuso la zona chill-out, transformándose la barandilla en un banco de obra, para disfrutar de las puestas de sol y de las vistas al mar.
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Planta baja
En la planta baja se han respetado todos los elementos constructivos originales del interior. De este modo queda a la vista las paredes de dos tipos de piedra y el techo de vigas de madera.
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Iluminación
La iluminación artificial también se situó de forma que realzase las texturas de los materiales originales de la casa.
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Truco
El agujero de la escalera (que da acceso al piso superior con los dormitorios y a la terraza) se cubrió con una trampilla de cristal transparente deslizante, convirtiéndose la escalera en una "chimenea" de luz que llega hasta la planta baja.
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Detalles
A pesar del conservar su estilo tradicional, los detalles textiles y de color, le otorgan un aire actual a la casa.
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Luz natural
La luz natural condicionó el proyecto, ya que han buscado que llegase hasta el último rincón de la casa, para darle más luminosidad y más sensación de amplitud.
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Un lujo
En la terraza se sigue el mismo criterio que en el interior: todo blanco, sólo roto por los colores de los cojines, para evitar que desentonara con el paisaje.
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Doble función
Así, se dispuso una zona comedor con una mesa y dos bancos en la zona de Plaça Drassaneta, para disfrutar del primer sol de la mañana o cenar con vistas a Dalt vila.
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Antes de la reforma
"Cuando la compramos funcionaba como bar y sólo era una planta cubierta de 32 m2 y otra planta terraza de 32 m2. Después de nuestra reforma en la que añadimos una planta ha pasado a tener 64 m2 de interior y 32 m2 de terraza", explica Carme Saurina.
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Dormitorios
La reforma ha conseguido ampliar a dos los dormitorios de la casa.
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Alrededores
La zona en la que está ubicada la casa tiene el encanto del casco antiguo de ibiza
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Mezcla
En la cocina se mezclan los materiales tradicionales de la casa con un diseño más moderno.
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Estilo
La casa, con más de 130 años de antigüedad, se encuentra en una zona privilegiada. Tiene dos fachadas: una da a la calle de la Virgen, y la principal, que da a la Plaça Drassaneta.