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Baile de épocas
En el salón, la chimenea decimonónica convive con la Coffeepot lamp, de Studio Job para Venini, la lámpara Paper Chandelier, de Studio Job, los sofás Boutique y la mesa Crochet, ambos de M. Wanders. Todo para Moooi.
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Vistas al jardín
La lámpara Non Random, de Bertjan Pot para Moooi, ilumina el comedor. En la mesa, jarrón con orquídeas Delft Blue 6, de Marcel Wanders para Moooi, y cajas chinas de Mary Waters.
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Detalle
De una obra de Mary Waters que reinterpreta a Vermeer.
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Destellos dorados
Y el farol, dos eds. limitadas de Studio Job. En el reflejo, Casper en su mesa de trabajo, con el papel Sariskar Jagmandir, de Osborne & Little, como fondo.
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Piezas heredadas
Sobre un piano antiguo, un retrato familiar y la lámpara Paper, de Studio Job para Moooi.
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Junto a la chimenea
La Chess table, de Front para Moooi, contrasta con la jaula francesa del s. XIX. Al lado, silla junior, de Studio Job, y puf mod.Medallion, de Moooi.
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Abierta a la luz
La cocina con un mobiliario diseñado por Piet Boon, se prolonga en un ala que mira al exteriory que funciona como barra de comidas, con taburetes de Tom Dixon.
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Pasillo verde
El jardín se organiza en torno a un patio exterior desde el que se divisa el interior de la vivienda. En primer plano, la mítica Pig table (sin sobre), de Front para Moooi.
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Baño zen
El blanco total de las paredes y la espectacular bañera sirve de marco a una pintura antigua china sobre seda. La mesita lacada en azul es el mod. Elements, de Hayón para Moooi.
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El cuarto de Roos
La hija de Casper, se divide con el pupitre Two Tops, de Wanders, y la silla 5 O’clock, de Nika Zupanc, al igual que la Lolita Lamp. Todo de Moooi. En la pared, papel mod. Farfalla, de Sanderson.
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Sello oriental
Un mueble chino acoge varios jarrones del mismo origen. Junto a ellos, el Egg Vase, de Moooi.
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Originales mariposas
Presiden el dormitorio. En las mesitas, escultóricas lámparas de Marcel Wanders, como el cojín de flores, para B & B Italia.
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Apostamos por la libertad creativa
Este holandés forma pareja profesional con Marcel Wanders desde 2001, año en que crearon Moooi. Hombre discreto, su cometido no es dar la cara ni crear (eso se lo deja a Wanders, que lo hace muy bien). Él, en la sombra, es la cabeza pensante que con un agudo sentido del marketing ha posicionado la firma entre las más punteras en sólo 10 años.
¿Cómo se consigue eso? ¿Cuál es el secreto?
Empezamos sin pretensiones. Queríamos crear una marca con nuevos iconos de diseño, bellos y especiales. “Mooi” en holandés significa precioso y añadimos otra “o” para enfatizar ese concepto”.
Parafraseando un conocido film, ¿su historia comenzó cuando Marcel encontró a Casper?
Sí, yo entonces representaba a Tom Dixon y Marcel me pidió que fuese su agente. Aún no era famoso, pero supe ver sus cualidades y tuve la suerte de que alguien como él contactase conmigo.
¿Cuál es el estado actual del diseño holandés?
Como sello funciona, aunque hay firmas que se adhieren a él sin estar en línea con sus valores. Nuestro diseño se caracteriza por la libertad creativa al margen de los imperativos del mercado.
¿Qué creadores de su país darán que hablar?
Studio Job & Bertjan Pot marcan la diferencia. Moooi suele apostar por los jóvenes talentos... Nosotros apostamos por el talento, sea conocido o no, entendido como calidad de diseño.
Quizá por eso han trabajado con Jaime Hayón…
Sí, nos encanta porque es auténtico, lo que hace le sale del alma y tiene un estilo muy reconocible.
¿Qué opina del diseño español?
Nos gustaría trabajar con otros diseñadores de España, aunque he de confesar que no conocemos a los emergentes. Sólo pedimos que tengan el mismo espíritu creativo libre que los holandeses.