Un loft diáfano y lleno de luz natural emblema de modernidad

Pasión por el rojo
Realización: 3Y6. Fotos: Belén Imaz. Texto: Reme Miranda.

Este loft-dúplex madrileño, de 163 m2, 64 m de terraza y 6 m de altura, de espacios diáfanos y llenos de luz natural era –como dice Olga Zapata, decoradora de Baularte, constructora de esta vivienda– “una base per­fec­ta donde elegir materiales y muebles fue todo un placer, ya que en este pro­yecto se daban las condiciones perfectas para poder aunar modernidad, es­pacio, luminosidad y una estética urbano-industrial”.

Juego de volúmenes

En la planta baja, un espacio diáfano y amplio con un interesante juego de volúmenes, gracias a las diferentes alturas del techo y a la esbelta escalera, se suceden sin interrupciones entrada, salón-comedor y cocina. La luz es su gran protagonista gracias a los enormes ventanales, a los que se suman los huecos de las ventanas que dan paso a la terraza.

Espacio unificado

El piso alto, al que se accede a través de una escalera metálica con peldaño de madera, diseñada especialmente sin tabica para hacerla más ligera, acoge la zona de dormitorio, un baño y un des­pacho, que se asoma al salón a través de la doble altura. “Concebí el proyecto, explica Olga, como un espacio unificado, sin cortes ni cambios brus­cos, buscando siempre una armonía absoluta.

Mezcla de materiales

Huir de lo convencional, crear una decoración fresca y divertida, y aprovechar al máximo la luz, fueron también objetivos de Zapata, que ha logrado que convivan en perfecta sintonía ma­te­riales tan dispares como el cuero blanco del sofá, las sillas rojas de po­li­car­bonato, de Philippe Starck, o las mesas de madera sin tratar.

El mayor que­bra­dero de cabeza fue la iluminación de la zona más alta, 6 m de altura exac­ta­men­te, resuelto con una divertida anarquía de cables, similares a tentáculos desor­denados que se mueven, de los que cuelgan bombillas vistas.

Toque de color

“El color fue otra de mis obsesiones, no quería hacer un lugar aburrido, gris y aséptico y pensé que como los volúmenes y simetrías tienen un papel importante, les sentaría bien un punto de diversión y color. Por eso elegí el rojo intenso, para subir el tono”. Y rojos son cocina, cuarto de baño y puertas que congenian muy bien con la neutralidad del resto de los materiales.

facebooktwitteryoutubetuenti