Un guiño a lo esencial
Madera, chapas oxidadas, suelo de cemento sin tratar... La imperfección introduce belleza
En lo que fue una antigua granja de faisanes en el sur de Francia, la decoradora Isabel López-Quesada encontró su sueño. Su mano mágica la ha convertido en una cabaña aparentemente esencial, con una segunda lectura sofisticada.
Fotos: Ricardo Labougle. Realización: Loreto López-Quesada. - 03-01-2012
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Exterior
Verdes praderas y caminos de tilos y castaños de Indias rodean la cabaña, cuyo exterior se revistió de madera de eucalipto y tejas de cedro. Robles, jazmines, rosales y hortensias completan un espectacular jardín, proyectado por el paisajista Fernando Caruncho.
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Salón
Un aire natural se respira en un salón con singulares paredes vestidas de la chapa ondulada recuperada del viejo gallinero. Mobiliario sencillo, asientos de fibra y ciertos toques sofisticados, como la lámpara de pie Tolomeo, de Artemide.
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Porche
La vida cambia de ritmo en el porche resguardado por vigas de pino. Un estar y un comedor permiten disfrutar del maravilloso paisaje. Sofá de ratán, de Isabel López-Quesada, sillas de enea de un brocante francés y banqueta de Hilary Batstone en madera reciclada.
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Cocina
Chic vintage con aroma a campo, la cocina derrocha estilo en torno a la mesa de pino iluminada por una lámpara de aire industrial. Sillas de fibra natural, utensilios antiguos y una encantadora pila de fregadero, que la propietaria rescató de una obra.
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Detalles
Decisiones espontáneas, improvisadas y muy inspiradas guiaron a la decoradora. Por ejemplo, desempolvar una pareja de cuernas que dormitaban en el sótano y colgarlas en la pared del salón. La gran butaca de médula proviene de un brocante francés de la zona.
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Acogedor
Calidez y encanto natural en un salón donde se superponen texturas muy diversas: la gran mesa de centro está realizada con maderas que han envejecido al sol. La butaca de madera con tapicería de la zona es del Brocante de la Reine Victoria en Biarritz.
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Pasillo
Perfectamente alineadas, cuernas de antílopes españoles parecen vigilar el paso de los habitantes en el corredor que da acceso a los dormitorios. Las cerchas de pino nuevo rompen la uniformidad del blanco con que se han pintado las paredes de madera.
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Dormitorio
Un rotundo armario exento de madera es perfecto para delimitar la zona de descanso de la del baño en el dormitorio principal y también servir de soporte a los flexos que aportan luz de lectura a cada lado de la
cama. La colcha étnica de vivos colores es de la India.
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Cuarto de baño
Varias piezas selectas nos sorprenden en el baño integrado en el dormitorio, como este encantador lavabo doble, de Isabel López-Quesada.
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Ducha
De forma escultórica, la original cabina de ducha de fibrocemento negro, comprada en París, hace una curva abierta.
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