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Baño de relax
Baldosas en blanco y negro y bañeras de marmol oscuro.
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Antigüedades
Acogedores salones ocupan la planta baja, decorados además con magníficas antigüedades como las máscaras que cuelgan de la pared.
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Pasadizo interior
Un pasadizo interior comunica directamente el hotel con el balneario, que alberga antiguas termas construidas en piedras naturales, areniscas y mármol.
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Entrada triunfal
Al traspasar las antiguas puertas de su fachada blasonada, descubrimos un espectacular suelo de damero y una gran lámpara de cristal sobre la recepción, fiel reflejo del esplendor de este antiguo hostal, mandado erigir por Fernando VII.
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Llamativas lámparas
Elementos decorativos en las paredes y lámparas clásicas dotan de elegancia a la escalera.
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Arte por doquier
Esculturas y pequeñas fuentes decoran los pasillos.
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Fachada tradicional
Una fachada blasonada da entrada al hotel.
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Puro hedonismo
Las termas incluyen cinco espectaculares piscinas romanas termales con unas aguas sulfurosas, cálcicas y magnésicas, consideradas como unas de las mejores del mundo.
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Legado romano
Una antigua fuente terapéutica romana.
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Ilustre clientela
A este antiguo balneario llegó un día Lord Byron montado a lomos de un burro.
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El corazón de la casa
El patio andaluz, totalmente remodelado, es uno de los lugares más emblemáticos y llenos de encanto.
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Fusión perfecta
Una restauración exquisita logra que lo antiguo y lo nuevo se fusionen en total y perfecta armonía.
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Suites de lujo
El hotel tiene 43 habitaciones: 26 son dobles de lujo, 11 individuales clásicas, cuatro junior suites y dos suites de lujo. Sus dos restaurantes son La Condesa, cocina dietética que no ofrece bebidas alcohólicas, y Emperatriz con cocina mediterránea.
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De cerca
Zoom sobre la puerta de madera restaurada de la fachada.
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Abierto al mágico paisaje
Cada una de las habitaciones cuenta con una singular terraza con increíbles vistas a la montaña o al patio andaluz del hotel.
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Detalles
Detalles en azul en las habitaciones y pequeños mosaicos de aire andaluz.
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Único y singular
Las 43 habitaciones de lujo son todas diferentes, algunas son abuhardilladas, como la de la imagen, y cuentan con terrazas con espectaculares vistas.
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Placer & relax
Los cuartos de baño de las habitaciones, de amplias dimensiones, están realizados en distintas combinaciones de mármol negro y piedra natural.
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Tradición cromática
El verde intenso de las paredes de las escaleras, decoradas con piezas exquisitas, responden al sabor característico de las viviendas del sur.
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Días sabáticos
Llenas de encanto, las terrazas públicas del hotel con cómodas tumbonas son perfectas para leer, descansar o simplemente beber zumos naturales o unas infusiones, disfrutando del relax más absoluto o en buena compañía.