Estilo dirty chic
Un telón de fondo decadente realza piezas de impecable factura
Paredes desconchadas, muebles que delatan el paso del tiempo, superficies desgastadas alternando con los últimos gritos del diseño... un aire que sopla con fuerza este otoño.
Mar Santamaría - 29-09-2011
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Espacios industriales
Las grietas en el cemento y el acabado irregular reflejan el deterioro y el abandono, lejos de la pulcritud de las superficies pulidas que revestían hasta ahora los espacios industriales reconvertidos en viviendas. Es precisamente esta imperfección lo que da gran valor a los nuevos entornos dirty chic, que se decoran con piezas de autor y mobiliario singular, como la escribanía recuperada de vetrorresina lacada en negro y las butaquitas de estructura tubular, de Charles & Ray Eames, original del año 61.
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El estilo de lo viejo
El encanto de la decadencia cobra fuerza en este salón, donde lo viejo es pretendido y lejos de quedar obsoleto imprime estilo: la mezcla de colores casi borrados de las paredes, el gran aparador, desvencijado y con partes de pintura perdidas tiempo atrás, antiguas garrafas de vidrio grueso que actúan de jarrones... Le acompañan, una mesa de tablones desgastados por el uso de varias décadas con detalles de hierro oxidado, un ajedrez, las velas a medio consumir y, como contrapunto, la butaca antigua bien conservada.
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Pasado Vs Presente
Cuando el pasado se encuentra con el presente y el dirty chic reina en el espacio, las paredes desconchadas y con manchas de humedad enmarcan piezas tan actuales como la silla de plástico Eu/phoria, de Paola Navone para Eumenes o el armario Konsmo, de Ikea, revestido con un llamativo papel pintado de De Gournay. Completa la escena, una alfombra oriental, de Ikea, y una camarera lacada, de Bo Concept, llena de pequeñas macetas con flores silvestres, jacintos blancos y hojas verdes que dan el toque fresco y natural.
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Ladrillos de otro tiempo
El desgaste evidente de las paredes de ladrillo no se repara, ni se pule, ni se disimula... se destaca con una leve mano de pintura blanca que apenas llega a cubrir las junturas entre los bloques. En contraste, se opta por piezas de factura moderna como las mesitas de centro Minibottle, un diseño en cerámica, de Barber Osgerby para Cappellini, las butacas Pecorelle, de Cini Boeri para Arflex o la lámpara de neón de pared Tutti Designers, de Michelangelo Pistoletto para Memphis Milano, en Themes & Variations.