Por qué deberías ducharte con agua fría

Piel más suave, cabello más sano y sistema inmunológico más fuerte. Aunque un baño de agua caliente relaja, todos los expertos coinciden: una ducha de agua fría te rejuvenece por dentro y por fuera.

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Existen pocas cosas tan placenteras como levantarse por la mañana, tomar un café y darse una ducha de agua bien calentita. Y sí, reconozcámoslo, a la mayoría nos encanta ducharnos con agua tibia, especialmente en invierno o para relajarnos después de un día de duro trabajo. Sin embargo, igual te sorprende descubrir que las duchas de agua caliente pueden no ser un hábito tan bueno como pensabas y que pasarte a una rutina donde las duchas de agua fría sean las protagonistas no tiene porqué ser una opción tan descabellada. Y más cuando descubras que no solo previenen problemas de salud sino que tienen múltiples beneficios para tu piel y tu cuerpo. ¡Descúbrelos!

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Piel más saludable

Las duchas de agua caliente abren los poros de la piel y remueven las grasas que se encuentran en la superficie, provocando que la piel se reseque y pierda su brillo natural. Por contra, los baños de agua fría tienen el efecto totalmente contrario: cierran los poros de la piel ayudando a que ésta conserve su firmeza y elasticidad. Además, el agua fría es uno de los grandes remedios 'antiaging', ya que ayuda a retrasar la aparición de los primeros signos de envejecimiento.

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Si las primeras veces no te atreves a darte una ducha completa de agua fría, prueba alternar varios minutos con agua tibia. ¡Comenzarás a notar los resultados en apenas una semana!

Cabello más sano

Lucir una melena saludable y con volumen requiere mucho más trabajo aparte del uso habitual del champú y del acondicionador. Y precisamente, por raro que parezca, las duchas de agua fría tienen mucho que decir aquí. Según los expertos, el frío es el mejor aliado para conseguir un cabello fuerte e hidratado y para prevenir la caspa y la caída del pelo.

Pérdida de peso

Sí, sí. Tal cual lo lees. Puedes deshacerte de esos 'dichosos' kilitos de más si incorporas a tu rutina diaria duchas de agua fría. Y es que el frío activa la grasa parda, que a su vez estimula la combustión de la grasa del tejido adiposo y la grasa localizada en ciertas zonas del cuerpo, como por ejemplo caderas, muslos o piernas. Gracias a este proceso no solo conseguirás bajar de peso sino que podrás despedirte de la 'odiada' celulitis.

Prueba a poner en marcha el siguiente truco: Permanece durante 20 segundos bajo el agua fría, después cambia a agua caliente y permanece debajo de ella 10 segundos más. Repite esto hasta un total de 10 veces. Durante los minutos que lleves a cabo esta terapia activas tu metabolismo y aumentas la combustión de grasas. ¿Lista para lucir un cuerpo 10?

Mejora la circulación y fortalece el sistema inmunitario

De todas es sabido que el agua fría activa la circulación y proporciona un buen flujo sanguíneo. Pero, ¿por qué se produce? El contraste de temperatura que genera el agua fría con nuestro cuerpo hace que se demande una mayor cantidad de sangre en la zona, haciendo que las arterias bombeen más eficazmente la sangre hacia los órganos y los tejidos internos. Además, al ducharte con agua fría, tu cuerpo reacciona estimulando el metabolismo y el sistema inmunológico. ¡Ya podrás despedirte de los catarros y la gripe durante el invierno!

Mayor energía

No hay nada como una ducha de agua bien fría para 'ponerte en marcha'. Y es que el agua a baja temperatura estimula las terminaciones nerviosas de la piel y provoca que salgamos de casa mucho más rejuvenecidos. ¡A comerse el día!

Dormirás mejor

Igual que los baños fríos te estimulan por la mañana, el tomar una ducha de agua fresca una hora aproximadamente antes de dormir, te relaja y te ayudará a conciliar el sueño más fácilmente.

Antidepresivo natural

Da lo mismo que te duches por la mañana que por la tarde o por la noche. Justo cuando el agua fría toca tu piel, independientemente del momento del día, tu cuerpo libera altas dosis de una sustancia llamada noradrenalina, que causa impulsos eléctricos en las terminales nerviosas del cerebro calmando los problemas emocionales y ayudando a combatir la depresión.

Evita el estrés

Seguro que después de darte una ducha de agua bien fría te has sentido mucho más relajada, ¿verdad? Esto es porque el frío libera componentes químicos del cerebro que dan lugar a un estado de bienestar. Ya sabes qué hacer después de una larga e intensa jornada de trabajo.

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