15 días para una piel diez

Si siempre has tenido problemas en tu rostro, puede que tengas la piel sensible. Descubre cuál es la tuya y cómo fortalecerla.

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¿Crees que tienes la piel sensible porque enseguida te salen rojetes o erupciones? Tu piel puede ser sensible por naturaleza, pero también puede que seas propensa a alergias o intolerancias. Descubre qué tipo de piel tienes con nuestro programa #LIVEMORE, y cómo cuidarla. Durante las próximas dos semanas la Dra. Lebar, especialista en medicina deportiva y nutricionista, nos dará unos consejos de salud, fitness y belleza para que conozcas todos los secretos de las pieles sensibles.

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Para empezar, la Dra. Lebar nos explica qué es una piel sensible y sus diferentes tipos. Si quieres saber a cuál perteneces, sigue leyendo.

Tipo 1: Piel sensible hereditaria

Según la Dra. Lebar, "la piel sensible suele ser hereditaria". Una persona con piel sensible nace y vivirá con ella el resto de su vida. Una piel sensible es fina, seca, a menudo tirante y muy sensible a los agentes externos, como el viento y las temperaturas extremas, tanto bajas como altas. Las personas con piel sensible suelen tener una tez clara que se enrojece con mucha facilidad. La Dra. Lebar nos explica que "el enrojecimiento se debe a alteraciones en la microcirculación, por ello, muchas personas con piel sensible también son susceptibles a padecer enfermedades de la piel, como la piel rosácea".

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Tipo 2: Piel propensa a las alergias

Este tipo de piel reacciona cada vez que entra en contacto con un alérgeno específico, como un componente de un producto para el cuidado de la piel, los aceites esenciales o los metales (el níquel, por ejemplo). Cuando el cuerpo detecta este "invasor", reacciona y aparecen manchas rojas en la piel, urticaria (a veces en forma de eczema), o erupciones.

Tipo 3: Piel sensibilizada o intolerante

Las pieles sensibilizadas o intolerantes reaccionan de forma exagerada a las agresiones externas, apareciendo manchas, sensación de hormigueo y, en ocasiones, urticaria. Este tipo de piel sensible se va desarrollando con el tiempo. La Dra. Lebar nos explica que el estrés es una de sus principales causas y que cualquiera puede desarrollar una piel sensibilizada en algún momento de su vida, sin importar cuál sea su tipo de piel: grasa, mixta, normal o seca. Cuando la piel muestra intolerancia, no tolera la mayoría de los componentes de los productos para el cuidado de la piel. En Europa el 63% de las personas afirman tener la piel sensible, pero, en realidad, lo que tienen es una piel sensibilizada o intolerante.

Es importante conocer los diferentes tipos de piel y sus grados de sensibilidad. Pero sea cual sea tu tipo, lo imprescindible es que aprendas a cuidarla de forma adecuada. En las próximas dos semanas te presentaremos un completo programa para piel sensible que te ayudará a fortalecerla.

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