Algunos trucos para enfrentarte al 'momento bikini'

Hábitos saludables que adoptarás sin mucho esfuerzo.

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El 'temido' momento bikini ha llegado y, lo que ocurre a estas alturas, es que buscamos alguna solución que nos haga vernos mejor y, sobre todo, sentirnos mejor con nosotras mismas. Pero la solución está en el cuerpo, en cuidarlo y mimarlo, más allá del aspecto físico.

Por eso, queremos darte una serie de consejos de cara a verte mucho mejor en bikini o bañador, pero que podrás incorporar a tu dieta habitual y te harán sentir mejor de ahora en adelante.

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Lo importante no es encontrar un milagro que nos haga perder esos kilos que nos sobran en poco tiempo, sino adquirir una serie de hábitos que nos hagan llevar una vida más plena y saludable. Por eso, esta serie de consejos no solo te ayudarán a deshacerte de unos kilos de más, sino que se instalarán en tu rutina (son fáciles y poco costosos) y te harán sentir mejor, no solo ahora, sino durante todo el año.

Mantente hidratada durante todo el día

Lo hemos escuchado una y mil veces en boca de médicos, nutricionistas y entrenadores. Lo hemos leído en cientos de artículos, libros y revistas. Y no, no es un mito. La hidratación es uno de los factores principales tanto para estar sano como para perder peso.

Para tu salud, es indispensable que los niveles de agua se mantengan a raya en tu cuerpo, para que este pueda funcionar correctamente. Teniendo en cuenta que el agua constituye del 50 al 75% del peso corporal, es importante saber que el consumo de este líquido esencial para la vida ayuda al mantenimiento del volumen sanguíneo, el transporte de nutrientes y oxígeno, sirve como solvente en muchos procesos metabólicos y regula la temperatura corporal, además de participar en la eliminación de desechos y toxinas. Es precisamente por esto que beber agua e infusiones te ayudará a combatir la retención de líquidos y eliminar ese exceso de peso a causa de la retención.

Un consejo, si te cuesta beber agua (bien porque se te olvida o bien porque te cuesta), te recomendamos ponerte una alarma que te lo recuerde. Y, si te resulta aburrido beber agua todo el rato, prueba a añadir frutas que le den sabor. Además, los tés e infusiones fríos o con hielo pueden convertirse en tus mejores aliados para combatir el calor.

No te olvides de las proteínas

Sí, sabemos que a la hora de perder peso lo más común es pensar en verde: eliminar todo tipo de alimento animal y basar tu dieta en frutas y verduras. Atención, estamos cometiendo un error gravísimo. Las proteínas son el constituyente principal de las células, y son necesarias para el crecimiento y renovación de los tejidos corporales. Por eso, es importante tomar una ingesta adecuada de proteínas según las necesidades de cada individuo.

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A la hora de elegir las fuentes de proteína, si llevamos una dieta omnívora, debemos escoger fuentes tanto animales (carne, pescado, huevos, lácteos), como vegetales (legumbres, frutos secos, semillas, cereales). En el caso de dietas vegetarianas, hay que variar en la toma de fuentes vegetales: legumbres, frutos secos, semillas, cereales, así como otros productos como la quinoa o la soja y sus derivados.

Elige bien las fuentes grasas de tu dieta

Otro de los puntos importantes es la ingesta de grasas. A saber, las grasas son necesarias si son saludables, ya que constituyen una importante fuente de energía y colaboran en la regulación de la temperatura corporal. Además, son una de las principales fuentes de Omega 3 y 6.

Por eso, es importante tenerlas en cuenta a la hora de incluirlas en nuestra dieta. Entre los diferentes tipos de grasas, debemos evitar las saturadas, que están en productos procesados con aceite de palma y las grasas trans. Sin embargo, es importante ingerir grasas saludables, existentes en alimentos como los frutos secos, el aguacate, las semillas o el aceite de oliva.

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Combina el ejercicio de cardio con ejercicios de fuerza

Quemar calorías corriendo, nadando o montando en bici es crucial para perder peso. Sin embargo, muchas veces nos olvidamos de los ejercicios de fuerza para complementar el entrenamiento. El entrenamiento de los músculos es tan importante o más que los ejercicios de cardio, ya que ayudarán a fortalecerlos y, además, son los encargados de ayudarnos a tonificar. Algo muy importante si lo que te preocupa es verte en forma de cara al verano.

Por tanto, aunque a priori parezca el el ejercicio aeróbico es el que nos ayudará a mantenernos en forma, es la combinación de ambos lo que nos dará mejores resultados. Además, el entrenamiento de fuerza ayuda a prevenir lesiones de cara a la práctica de otros deportes, incrementa la quema de calorías y favorece el rendimiento deportivo.

Esfuérzate por ir andando o subir escaleras

Este es otro de los consejos que hemos escuchado millones de veces y que, sin embargo, muchas seguimos sin cumplir. Aunque parezca irrelevante, el hecho de caminar un poco más y evitar un par de paradas de metro o autobús, o subir escaleras en lugar de coger el ascensor, puede ser más efectivo de lo que crees. Te hará quemar más calorías y mantendrá tu cuerpo activo, por lo que también acelerará el metabolismo.

Se trata de uno de los ejercicios más fáciles, menos costosos (tanto en tiempo como en dinero) y que más pueden ayudarnos para acabar con el sedentarismo, ya que adoptándolo como hábito veremos grandes resultados no solo en nuestra forma física (hay estudios que confirman que subir escaleras quema hasta 7 veces más calorías que coger un ascensor) sino también ayudar a la capacidad cardiovascular y al fortalecimiento de los músculos.

Si trabajas en una oficina o en un puesto que implique pasar muchas horas sentada frente al ordenador, también puede ayudarte en este sentido levantarte cada hora o dos horas, de forma que mantengas el cuerpo activo evites el sedentarismo absoluto. Además, ayudará a tus músculos, huesos y articulaciones.

Olvídate de zumos verdes o de frutas

Otro gran error es sustituir las comidas por zumos verdes o de frutas. Al exprimir o licuar la fruta, lo que hacemos es dejar toda la fibra del alimento en el exprimidor. ¿Acaso seríamos capaces de comernos tres naranjas seguidas nada más levantarnos? Sin embargo, sí podemos bebernos un zumo de tres piezas de fruta. Esto ocurre porque, como hemos dicho, la fibra es lo que desechamos y, de hecho, los zumos provocan un pico de insulina en nuestro organismo (todo lo que ingerimos es el azúcar de la fruta).

Haz cinco comidas y no piques entre horas

Comer poca cantidad no será en absoluto la solución para perder peso. Lo más importante es realizar cinco comidas, mantener una dieta equilibrada a base de proteínas e hidratos de carbono, baja en grasas y evitando productos procesados y grasas saturadas. Comiendo cinco veces al día, en cantidades normales, evitarás tener hambre entre horas y asaltar la nevera al llegar a casa.

En todo caso, si las horas entre las comidas fuertes te pillan en el trabajo o fuera de casa, hay ciertos alimentos que puedes comer y que te saciarán, y evitarán que ingieras alimentos saturados con alto contenido calórico. Un buen sustitutivo de meriendas o almuerzos, para quienes no pueden realizar una comida como tal, son los frutos secos, el humus de garbanzos combinado con verduras crudas, los cereales o una tostada de pan integral o de masa madre con algo de proteína (jamón cocido, salmón ahumado…). Estos aperitivos te ayudarán a mantener el hambre a raya hasta la próxima comida.

Toma nota de todos estos consejos porque, además de ayudarte de cara al primer enfrentamiento con el bikini, mantenerlos en el tiempo es más fácil de lo que crees y te ayudarán adoptar unos hábitos saludables.

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