Una casa de vacaciones en Coachella

En el valle de Coachella, un ejecutivo divisó una casa abandonada de mediados del siglo XX y le devolvió el esplendor de sus años dorados. En esta cápsula del tiempo ha encontrado la felicidad plena.

Una casa en Coachella

Aunque hoy es conocido por el festival de música, a mediados del XX, el valle californiano de Coachella era célebre por ser el destino vacacional predilecto de las estrellas de Hollywood. En Palm Springs, Palm Desert y Rancho Mirage, mitos como Sinatra o Monroe encontraron un refugio para desconectar contemplando las montañas de San Jacinto en el horizonte. En torno al mítico Thunderbird Country Club, se erigieron viviendas con una arquitectura típica del Movimiento Moderno, volúmenes geométricos racionales con grandes ventanales, en los que los materiales se mostraban al natural, sin artificios. Una de estas casas se cruzó en el camino del ejecutivo Paul Boschetto. Visitante de la zona desde los años 70, en 2009 decidió establecer en ella su retiro invernal. "Me encanta la historia y éste es un lugar con mucha historia", afirma.

El primer encuentro con esta residencia de 455 m2 no fue amor a primera vista: "Era cálida y estaba bien construida, pero no era lo suficientemente llamativa y depurada para mí". El emplazamiento y el potencial que tenía acabaron por convencerle y la compró con muebles incluidos, costumbre en Palm Springs. El interiorista Sheldon Harte fue el encargado de adaptar, siendo fiel al estilo original, la propiedad a los gustos minimalistas de Boschetto: abrió los espacios, recuperó las paredes de piedra y sustituyó la moqueta por un terrazo blanco igual al existente. Para la decoración, optó por una paleta discreta y por iconos de mediados del XX y arte colorista. En el exterior, el paisajista Marcello Villano construyó una piscina, un porche para resguardarse del sol y un jardín con especies autóctonas. El resultado superó las expectativas de su nuevo morador: "Soy la persona más alegre del mundo cuando paso unos días aquí". Un final feliz. •

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California dream

El paisajista Marcello Villano ha sido el encargado de renovar el exterior de la casa, creando una nueva piscina, un porche y un jardín de cactus y otras especies autóctonas.

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Dar en el blanco

En el salón principal, una caja de suelos de terrazo, paredes de estuco veneciano, ventanales y techo con listones de cedro, zona de estar delimitada por sillas Barcelona, de Mies van der Rohe, con mesa de centro vintage, y una lámpara Arco, de Achille y Pier Giacomo Castiglioni. En primer término, pareja de sofás, de William Haines.

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Piedras preciosas

En la sala de estar, con paredes paneladas con madera y cuero de Edelman, sofá diseñado a medida, tapizado con tela de Classic Cloth y con pasamanería de Samuel & Sons. Frente a él, un trío de mesas de níquel y selenita, de Ron Dier.

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Pasillo galería

Uno de los corredores de la casa, con suelos de terrazo blanco y pared cubierta de madera. La daybed y el macetero fueron encontrados en una tienda vintage de Palm Springs y, al fondo, obra Big Rabbit #2, de Kim Mac Connel.

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Amores de barra

En la cocina, armarios de roble teñido de negro y encalados; electrodomésticos, de Viking; grifería, de Grohe, y taburetes, de BassamFellows.

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Curvas sinuosas

En lazona de desayuno, bajola lámpara Pirce, de Artemide, mesa y sillas Tulip, de Saarinen para Knoll. La obra es de Martin Sniper.

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Edad de piedra

En el salón, junto a la chimenea con pared de rocas original de la casa, Louie, el bulldog francés, sentado enfrente de una mesa de centro, de Joseph Jeup. En primer plano, silla 3-Benet Skalstol, de Wegner, y, al fondo, butaca italiana vintage y lámpara, de Dragonette.

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Belleza natural

En uno de los pasillos, pareja de taburetes, de Robert Kuo, y obra de Charles Arnoldi. Al fondo, el jardín, con olivos, cactus, dasylirion wheeleri y capparis micracantha.

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Be my guest

Una de las habitaciones de invitados, con wallpaper diseño de Kelly Wearstler. Sobre la cama vintage, con cabecero tapizado con tela Groundworks, y ropa de cama, de Barbara Martin, serie de dibujos de Frank Gehry. La silla es de Donghia y la mesa auxiliar de nogal es de Design Within Reach.

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Segunda vida

El dormitorio principal. La cama, con sábanas de Barbara Martin, y manta y cojines, de Hermès, fue adquirida con la casa. Las mesillas de mármol y el separador de madera son de tiendas de segunda mano.

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