Un sofisticado loft en Ámsterdam

Con una vida que transcurre entre vuelos y aeropuertos, la CEO de Escada, Iris Epple, y su marido Pier Paolo Righi, presidente de Karl Lagerfeld, tienen en su loft de Ámsterdam el refugio al que volver y reencontrarse. Un gran espacio diáfano donde guardan sus objetos favoritos y que refleja su estilo apasionado y ecléctico.

Loft en Ámsterdam

La vida en pareja de Pier Paolo Righi e Iris Epple es una secuencia de despedidas y reencuentros al ritmo de sus trepidantes agendas, que acumulan millares de kilómetros de vuelos, demandados por sus responsabilidades profesionales. Pier es presidente de Karl Lagerferld International; e Iris, CEO de la firma alemana Escada. Apasionados por la moda, conocen los entresijos y códigos de una industria tan dinámica como exigente, que les hace casi nómadas varios meses del año. Por eso, para ellos el concepto de la casa, entendida como el "nido-refugio" donde reencontrarse, reponer fuerzas y cargarse de energía e inspiración, resulta vital.

Un golpe de suerte hizo que Pier encontrara este loft, escondido en la parte trasera de un señorial edificio histórico del s. XIX en Ámsterdam, la ciudad donde residen. Ambos se enamoraron al instante de la casa, originalmente un taller de reparación de coches y chapa, que había sido transformado de arriba abajo por su entonces propietario, el diseñador de interiores holandés Michiel van Fastenhout.

Además de calma y vistas al verde jardín trasero, este loft les ofrecía un plus: un deslumbrante espacio abierto de 240 m2 que les iba a permitir sensación de estar juntos en todo momento gracias a la apertura total de los ambientes. La caja resultaba también muy seductora: techos de 5 m de altura, una riquísima gama de blancos, blancos rotos y grises, solo interrumpido por el entramado de vigas de madera y cerchas metálicas.

Pese a la amplitud, el loft derrocha calidez por efecto de la personal mezcla de piezas vintage y contemporáneas y a muretes a media altura que crean mini ambientes. "Es un gran espacio abierto, pero con ambientes individuales más pequeños, que dan una sensación de intimidad que hemos enfatizado con nuestros propios muebles, objetos y obras de arte", señala Pier.

Mobiliario vintage, taburetes de madera hechos a mano por el padre de Iris, fotografías... "El interior está decorado de un modo ecléctico, sin una idea preconcebida, con elementos muy queridos por nosotros y que nos conectan con los recuerdos de nuestros viajes", afirma Iris. "En cierto modo el espacio te habla", concluye. Para Pier, la casa "refleja mis raíces medio italianas y medio alemanas, 'la apertura' y 'lo moderno', pero también 'lo tradicional' y el deseo del efecto nido".

Una de sus elecciones más personales: el cuadro del artista Harland Miller, que introduce un golpe de color en medio del salón blanco, representa la filosofía del loft, ("I am the one I've been waiting for). Ésta es la casa que siempre habían esperado. •

Publicidad

Gran salón

Exquisito gusto el que se aprecia en el gran salón donde dialogan la butaca de piel Oviedo, de Restoration Hardware; la Lounge Chair, de Charles & Ray Eames, editada por Vitra; taburetes de madera hechos por el padre de Iris; una piel, regalo de los padres de Pier, y otra adquirida en Sudáfrica.

Publicidad

Mini corners

Una zona de estar frente a otra destinada a comedor. Dos butacas vintage Ari, de Arne Norell, en fabrieknl.com, flanquean el sillón Hidde, de Label. Lámpara de pie, de Pascal Mourgue para Ligne Roset, otra con forma de sombrero, de Jake Phipps, junto a una librería. Alfombra turca rosa a medida, de Tommy Hilfiger.

Publicidad

Foco de atracción

Lo es la chimenea diseñada por el ex propietario Michiel van Fastenhout y las cuernas encima. El sofá Fugue, de Didier Gomez para Ligne Roset, planta cara al dominio blanco.

Publicidad

Declaración de amor

La obra de Harland Miller, que Pier compró en Reflex Gallery, sintetiza el espíritu de la casa y se apoya en la trasera de la librería. La lámpara de trípode Atlantic se adquirió en Eichholtz.

Publicidad

Iris Epple & Pier Paolo Righi. Territorio común

Haciendo gala de su sentido estético y con piezas significativas, ambos han decorado juntos su loft en Ámsterdam, convirtiéndolo en punto de encuentro y lugar de relax. Antes de ser nombrada CEO de Escada, Iris, de origen alemán, fue president brand manager Europa de Calvin Klein y ocupó un cargo en Tommy Hilfiger; Pier fue directivo de Nike antes de asumir la presidencia de Karl Lagerfeld.

Publicidad

La mente abierta

La madera de las vigas y la mesa de comedor antigua, que Iris y Pier compraron a los dueños de su primer apartamento en Ámsterdam, aporta calidez y contrarresta la frialdad del blanco. De este color son las sillas de los Eames, de Vitra. En torno a la isla. 

Publicidad

Moderna cocina

Esta pieza y los armarios de columna, todo de Bulthaup, forman la moderna cocina. En un costado, banco de madera realizado por el padre de Iris, siguiendo un diseño de ella. 

Publicidad

Pasión minimal

Un murete abierto aisla el dormitorio y hace de cabecero. En este ambiente sobrio brilla el póster original del filme "Scusi, lei conosce il sesso?" (1968).


Publicidad

Recuerdos de familia

En uno de los muretes, retrato en blanco y negro de los ancestros italianos de Pier; su abuela materna está sentada a la derecha. En la pared adyacente, una obra del artista Allan Tuttle, comprada en el Soho.

Publicidad

Todo fluye

El dormitorio está conectado con un baño distribuido en zonas y diseñado por Michiel van Fastenhout, el anterior dueño. Sobre la cama, hecha a medida, lámpara de techo que estaba originalmente en la casa.

More from Elle: