¡Sube a bordo!

Una casa mecida por las aguas del Sena.

Serendipity es el don mágico de realizar descubrimientos afortunados de manera casual. Y así es como nace la historia de esta increíble vivienda flotante, Le Boudoir de Serendipity, cuando hace más de un año, Marie y Mickaël vieron a una pareja comiendo ostras en la cubierta de una casa-barco. En poco tiempo y tras visitar dos o tres barcazas, quedaron prendados de una gabarra de mercancías de 1930. Seis meses más tarde los trabajos de remodelación daban como resultado una vivienda sorprendente, muy personal y llena de magia, anclada a orillas del Sena.

www.leboudoirdeserendipity.com

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A la mesa

La mesa en cubierta es perfecta para comidas y agradables sobremesas.

Vistas al Sena

Las vistas al Sena son románticas e inspiradoras.

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Buena mezcla

Todos los ambientes de la casa, incluida la cubierta, resultan acogedores, serenos y actuales incorporando algunas piezas de autor mezcladas con muebles heredados y otros rescatados de mercadillos.

Serendipity

Le Boudoir de Serendipity fue el nombre que los propietarios dieron a su casa por la positiva manera en que el azar les inspiró a adquiri la misma y cambiar su vida.

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También para visitas

La pareja propietaria de la casa decidieron compartir la maravillosa experiencia de vivir sobre el agua abriendo tres habitaciones de huéspedes que han bautizado con nombres realmente sugerentes: Songe d'une nuit etoilée (sueño de una noche estrellada), Des rêves par milliers (sueños a millares ) y Comme un doux rêve (co­mo un dulce sueño). Y a esto le sumamos los deliciosos y tentadores desayunos caseros que se pueden tomar disfrutando de las vistas desde la cubierta. www.leboudoirdeserendipity.com

Le Corbusier

Pieza icónica: la chaise-longue LC4, de Le Corbusier. Es la protagonista absoluta de la zona de lectura.

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Antiguo & moderno

En el salón, en primer término, encontramos una antigua cama de forja convertida en diván. Junto a la escalera, consola avestruz Diva, de Ibride, y reloj de cuco, de Pascal Tarabay para Diamantini & Domenicone, en The Conra Shop. Alfombra, de césped artificial.

Luces y sombras

La zona de estar se ilumina con una lámpara de mesa articulada Jieldé sujeta al techo. Sobre una mesita, lámpara Bourgie, de Ferruccio Laviani para Kartell.

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Luz desde el río

A través de las ventanas de la sala de estar se filtra una potente luz.

Rincón de lectura

Una original chaise-longue, una alfombra de pelo mullida y mucha tranquilidad para esta zona de lectura.