Kiki Van Eijk, un mundo de fantasía

Te descubrimos a esta diseñadora holandesa.

kiki van eijk

Sus diseños parecen dibujados o hechos de tela o de materiales blandos y suaves, casi comestibles, pero son en realidad 
de metal, cerámica, cristal, madera… texturas fuertes y nobles con las que Kiki hace magia. Amables, cálidas, expresivas, como los dibujos de los cuentos, así son sus creaciones. Se inspiran en el mundo icónico femenino y en las cosas que nos rodean a diario. Ella les da su touch y las reinventa y para hacerlas únicas, entrañables y frescas. Esta holandesa domina lo mismo 
las artesanías tradicionales que la tecnología, 
el handmade de la producción industrial. 
En 2000 se graduó Cum Laude en la Academia 
de Diseño de Eindhoven. Desde entonces, muchos museos, galerías y firmas -como Moooi, Hermès, Bernhardt Design... etc.- han reclamado su talento. Entre pañales y biberones, Kiki responde a nuestra entrevista, “robando” tiempo a Puk, el bebé que acaba de tener con su pareja, el diseñador Joost van Bleiswijk. 

Cuéntanos ¿de qué estás más orgullosa? 

De lo que he logrado por mí misma. Nunca pedí dinero a mis padres para montar mi empresa. Y ésta ha crecido hasta convertirse en lo que es ahora (¡hasta con un taller totalmente equipado con herramientas y máquinas!). Todo gracias a que he seguido a mi corazón y a mis sueños. Lo mismo digo de la casa a la que me he mudado tras una reforma de nueve meses.

¿Por qué? ¿Qué tiene de especial tu casa?
Era una granja en ruinas. La gente nos decía que estábamos locos... ¡Y ahora es la casa de nuestros sueños! Tiene un montón de paredes blancas, vigas de madera, suelo de concreto... El mobiliario es una mezcla de diseño y de no diseño, de cosas viejas que hemos hallado en
brocantes franceses. Está llena de objetos a los que me siento ligada emocionalmente. ¡Tiene alma! Todo esto prueba que puedes crear la vida que realmente quieres tener por ti mismo.

¿Sueles coleccionar algo?
Sí, cosas peculiares que voy encontrando en mercadillos y chamarilerías, teteras, libros y arte.

Tres cosas sin las cuales no puedes vivir...
Una taza de té, un bolígrafo y luz. 

¿Qué reglas te gustaría romper? 
¿Y cuáles no romperías jamás?
Me saltaría las reglas de la estética, por ejemplo, en una calle, pero nunca rompería normas humanas sobre el bienestar de las personas.

¿Qué temas te obsesionan últimamente?
¡Los bebés! Acabo de dar a luz a un precioso niño hace cuatro meses.

¿Por qué los recuerdos, la memoria y la tradición son importantes en tus obras?
Porque están cerca de mi corazón; y le dan un significado y un alma a los objetos que hago.

¿Qué cosas te gustaría diseñar? 

¡Zapatos!

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Biombo

Separador de ambientes de la col. Domestic Jewels, en distintos tejidos, con un precioso estampado de utensilios de cocina medievales. Foto: Frank Tielemans.

Tradicional

Camarera Catching Fish, de la colección Zuiderzee 
Settings, un encargo del Museo de Zuiderzee, y que se inspira en la artesanía y costumbres de los pueblos costeros de este mar holandés (ahora, un lago). Foto: Frank Tielemans.

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Era de latón...

Precioso y nostálgico, armario Sewing Box, en madera de olmo 
y latón, que se inspira 
en el mecanismo 
de apertura de los 
costureros de toda la vida. (Foto: Lisa Klappe).

Con láser

Lámpara de pie de la col. Textile Sketch, en metal cortado con láser, que evoca la 
forma de las telas.

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Alfombra

Red Harmony, de la colección Savage Flowers para Nodus. 
(Foto: Marco Moretto).

Original

Silla, perteneciente también a la col. Textile Sketch.

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Cálida

Esta alfombra es una versión de la Kiki Carpet .

En familia

Kiki y Joost, su pareja, firman la col. Workshop para 
Bernhardt Design, sofá y varios textiles combinables. (Foto: Nienke Klunder 
y Wiglius de Bie).