Un apartamento en París

Entramos en casa de la interiorista Sandra Benhamou.

Apartamento en París

El arte fue su puerta de entrada a la decoración y aquí se instaló inventando espacios en los que ambos conceptos se fusionan de forma relajada. La filosofía de la arquitecta de interiores Sandra Behaumou al proyectar una casa es “crear hábitats en los que la audacia del estilo y la creatividad no estén reñidos con la vida”. ¿Y qué mejor punto de partida para renovar y decorar su propio apartamento? Lo comparte con su familia en París, ciudad a la que volvió tras años de residir en Nueva York y Londres. A la primera se fue muy joven y allí empezó su carrera trabajando en el mundo del cine. De esta etapa, y de la mirada a través de la cámara, le viene su particular concepto de la puesta en escena, como ella misma reconoce que, sin duda, rinde homenaje al arte y al diseño contemporáneos, del que es una apasionada coleccionista.

Ahora que esta forma de ver el mundo, forma parte también una mirada cálida, abierta y conciliadora, porque la casa de Benhaumou no es un museo “sin alma” aunque esté llena de piezas icónicas de los artistas que ama, especialmente fotógrafos como Nan Goldin, Cindy Sherman, Louise Lawler o Richard Prince; o los diseñadores italianos de los 50-60, como Ettore Sottsass, Gio Ponti, Angelo Mangia-
rotti o Gino Sarfati y sus lámparas esculturales. También hay sitio para los más jóvenes diseñadores franceses, como los Bouroullec... eso sí, a pesar de tanta carga visual, todo el apartamento es un lugar alegre adaptado a una pareja con tres hijos. La decoradora respetó el código Haussman de la vivienda -grandes ventanales, paredes decoradas con molduras, suelos de madera- pero despejó los espacios y ganó en claridad con la pintura -blanco para las paredes- y las telas.

La principal transformación la llevó a cabo en la cocina, ahora abierta a un pequeño comedor anexo al que presta su luz, gracias a una cristalera continua instalada en la parte superior. Al contrario de lo que se pudiera esperar de una apasionada del coleccionismo, Sandra ha creado un estilo ecléctico, pero equilibrado, en el que ha integrado esos objetos singulares que dan intensidad pero, eso sí, siempre creando atmósferas felices, llenas de vida... Un trabajo perfecto, ¡de 10!

En la imagen: Sobre la consola de Jules Wabbes. En las esquinas, lámpara, mod. Bead bulb, y un jarrón de 
cerámica, ambos de Hella Jongeriurs, 
de la galería Kreo. La imagen Yellow 
sparkle (2007) es obra de Marilyn Minter.

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Con personalidad

Bajo los globos de la lámpara de Gino Sarfati, 
Arteluce 1969, conjunto de sofás Cherterfield en 
terciopelo, de Georges Smith, y mesa Paved with 
good intentions (2005), de Ron Arad, adquirido en la Galerie Downtown. A la derecha, el cuadro en tinta 
y aerógrafo sobre papel es obra de Jim Shaw (2006). 

Luces de los '60

Una imponente lámpara 
de techo (Arteluce 1969), de Gino Sarfati, 
y dos obras contemporáneas, Stardust Showers (2006), de Gary Simmons, y la 
fotografía Does Marilyn Make you Cry, 
de Louise Lawler sobre la chimenea.

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Armonía

Formas y colores encajan como las piezas de un puzle: en primer plano, llamativas cerámicas. Al fondo, silla de George Nelson, junto a una lámpara de Ronan y Erwan Bouroullec, de la Galería Kreo. El espejo es de Gino Sarfarti.

Grandes del diseño

Todo lleva la firma de importantes nombres del diseño: mesa de mármol, de Angelo Mangiarotti, y las sillas Superleggera, de Gio Ponti. Al fondo, 
aparador vintage, de Hans Wegner, exhibe una colección de cerámicas, de Ettore Sottsass. Junto a la ventana, una obra de Jean Pierre Raynaud. Las dos lámparas son de Gino 
Sarfati y la escultórica de pie, Tree Light (1984),
 de Ron Arad. Sobre el conjunto, fotografía 
de Cindy Sherman "Untitled Film Still" (1978).

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Equilibrio perfecto

Tonos neutros sacudidos 
con destellos de naranja, como el de la 
lámpara  Suspension 2130, de Gino Sarfati, 
de Arteluce (1969), en la Galerie Christine Diegoni, o por la impactante fotografía de la serie Clows, firmada por Cindy Sherman. En primer plano, lámpara de Achille Castiglioni.

Espíritu de bristot

En los cafés parisinos está inspirada esta mesa con encimera de espejo, diseñada 
por la decoradora India Mahdavi y realizada a medida. Las sillas modelo Thonet fueron 
intervenidas por el artista Pablo Reinoso. 
Sobre el estante, y de izquierda a derecha, foto de Jack Pierson, obra de los '70, Colère de lunette, de Armand, y un dibujo de 
William Kentridge y obra de Jim Shaw.  

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Inspiración industrial

Funcional y abierta a un comedor anexo,
 la cocina está equipada con muebles 
a medida realizados por Atelier 78. Sobre la barra de zinc penden lámparas de Tom Dixon. Los revestimientos en blanco y 
negro y las ventanas altas y corridas 
llenan de luz cenital este espacio doble.

Menos es más

Less is more, que diría Mies, en el 
dormitorio soft, vestido con ropa de cama de Society. La cómoda es de De La Espada 
y, sobre ella, una imagen en blanco y negro del artista maliense Malick Sidibé. La lámpara de sobremesa es de Frank Ghery y los apliques de Jules Wabbes.

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Luz y relax

Espacios despejados, tejidos ligeros y en colores claros... Todo es cálido y muy confortable. Al fondo, silla Plastic Chair con patines, de los Eames.