Un piso muy 'fashionista'

Aquí vive una joven diseñadora de moda.

Casa decorada por Miriam Alía

Cuando conviertes tu pasión en tu profesión es fácil que traspase todas las fronteras. Eso es lo que sucede en esta casa, situada en un edificio de los años 50 en pleno barrio de Salamanca de Madrid, y habitada por una joven diseñadora de moda. Nada más conocerla, la interiorista encargada de la decoración, Miriam Alía (en la imagen), del estudio Living Pink, tuvo claro cuál era el objetivo: crear en 250 m2 un explosivo cóctel que reflejase el gusto de la propietaria por los textiles y el color. ¿El primer paso? Dar protagonismo a los característicos techos altos con unas amplias molduras, para ganar profundidad y disponer de un espacio despejado que permitiese una mayor profusión en los detalles decorativos. También se mantuvieron todas las carpinterías originales con el fin de potenciar más el estilo vintage típico de la vivienda.  

A partir de un lienzo de paredes claras y luminosas, se creó un estallido de tonos vivos. “Me encanta jugar con la fuerza del color”, explica la decoradora. “Además, con este contraste cromático se consigue una sensación de tranquilidad y alegría a la vez”. La mezcla se enriqueció al agregar piezas de diferentes épocas y estilos: véanse las butacas de los años 60 del salón junto a las sillas de jardín o los múltiples guiños al mundo animal y vegetal. “Al combinar elementos sofisticados con otros naturales se logra un ambiente ecléctico y absolutamente desenfadado”, afirma Miriam. Sin duda, una pasarela de excepción que demuestra que, en ocasiones, más puede ser más ¡y mejor!

Crear espacios que provoquen sensaciones y no dejen indiferente a nadie son dos de los objetivos primordiales de la arquitecta Miriam Alía (Madrid, 1983). Desde Living Pink, el estudio que creó hace 7 años con otras dos socias, juega a placer con la luz y los tonos más atrevidos del pantone, para imprimir su particular sello a viviendas, restaurantes y lugares públicos. ¡Inigualable!

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Fiesta de los maniquíes

La zona de estar se convierte en un vestidor, donde prendas y accesorios adquieren  la categoría de elementos decorativos. Éstos, con vestidos de David Christian, como las sandalias, presiden el estar-vestidor. Sobre las cómodas años 70, de El Ocho, rótulo Calpany, de El Atelier de  Argensola. Biombo con papel de Lacroix  para Designers Guild, todo en Usera Usera; butacas, de Pepe Leal, y alfombra Harlequin, de Jonathan Adler para The Rug Company.

Díselo con flores

En la entrada, papel de Gastón y Daniela; sofá 50's, de Beatriz Bálgoma; butaca años 60, con tela de La Tapicera; mesa, de Anmoder; Alfombra Climbing Leopard, de The Rug Company, en BSB, y apliques, de Los Gusano.

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El salón

Mix de estampados en el salón. Sofá, de Ikea, con telas de Lacroix para Designers Guild, en Usera Usera, y cojines, de Indietro; butacas moradas, de Olivier Mourgue; mesas de centro, de John Tomjoe; lámpara de pie, de Reno, y alfombra Zap, de Fiona Curran para The Rug Company, en bsb.

'Fashion backstage'

Sofá con tela de Lacroix para Designers Guild, todo en Usera Usera; mesa, de Odalisca; lámpara de techo, de L.A. Studio, y maniquí con vestido de David Christian.

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El Trópico

Simpáticos loros, coloridos pavos, flores y plantas pueblan el salón: una especie de jungla animada digna de explorar.

A la caza de lo último

La cabeza de reno, de Fransen et Lafite, marca tendencia en este rincón del salón. Junto a ella, platos decorados, de Zara Home; fotografía Cádiz, de Rosa Muñoz, en Modernario; lámpara piña, de Roswell Shop, en La Fiambrera, y de techo, por Miriam Alía. Butaca años 50, con tela de La Tapicera.

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Comer con la vista

Lo que entra por los ojos es puro color: mesa y sillas, de  todocoleccion.com, con jarrones blancos italianos, de El Ocho; lámpara de pie, de Los Gusano, como el cuadro verde; pañuelo enmarcado años 70, de Emilio Pucci, y alfombra mod. Syrie Yellow, de Jonathan Adler para The Rug Company.

Dosis de vitaminas

La aporta el papel de la pared del office, de Sanderson, en Gancedo. El punto cítrico se refuerza con un divertido Juju Hat naranja, de Corro Balboa. Azul navy. La pared de la cocina, pintada en este tono, de Farrow and Ball, enmarca el mobiliario, de Ikea. Láminas de Beatrix Potter, en Anmoder, como las sillas de mimbre amarillo. Alfombra  Keplan, de kp, y lámpara, de Villalba.

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El office

Los motivos florales y las sillas de fibra son las grandes estrellas. ¡Vivan las comidas campestres!

Una imagen vale más que mil palabras

Por eso, en el dormitorio prima lo visual. Un retrato público de los sueños más privados. Dormir como una top. La célebre modelo Twiggy ilustra uno de los cojines  del dormitorio, de Pepe Leal; el de ikat, de Indietro. Lámparas, de cerámica de Manises, y de techo, Artichoke, de Louis Poulsen, ambas de El Ocho. Fotografía de Hiên Lâm Duc, enYellowKorner.