Una casa de ensueño en Italia

El mix de piezas de diseño contemporáneo con cuidadas antigüedades es la seña de identidad de esta espectacular villa italiana. Una antigua granja reconvertida en casa de huéspedes que invita al relax con mayúsculas.

hotel villa Masseria Petrarolo en Italia

Imagina: región de Puglia, Italia. Una antigua granja fortificada emerge en medio de un campo de olivos y viñedos, con la presencia del mar en el horizonte y varias piscinas de agua dulce en las que refrescarse. Sugerente, ¿verdad? Masseria Petrarolo (así se llama la villa) fue originalmente construida en 1680 para proteger a las familias de la zona de los ataques de los sarracenos. Su propietario, un enamorado de la cultura mediterránea, la adquirió con la idea de pasar sus vacaciones en ella.

La premisa a la hora de reformarla fue conservar la esencia rústica. Para ello, confió su reforma a varios arquitectos italianos, que respetaron la estructura original. De la decoración se encargó el diseñador James Waterworth, amigo personal, que apostó por un mix de antigüedades y piezas de estilo rural chic. ¿El resultado? Calidez y frescura a partes iguales. Si te gusta (y aún no tienes plan para las vacaciones), estás de suerte, porque puedes alquilarla completa en Masseria Petrarolo.

Publicidad

¡Cómo está el patio!

Las diferentes estancias de la casa desembocan en un amplio patio de suelo empedrado.

Publicidad

El lago azul

Lo parece, pero es la piscina principal, con vistas al campo y al mar. Está construida a ras de suelo para lograr una perfecta fusión con la naturaleza.

Publicidad

Esencia de azahar

En el jardín, naranjos y limoneros acompañan con su sombra.

Publicidad

Baño de altura

La azotea está coronada por una piscina de piedra.

Publicidad

1, 2, 3… ¡Splash!

La piscina de la azotea invita a un refrescante baño.

Publicidad

Como en las nubes…

¡O casi! En la terraza de la azotea, un comedor con mesa realizada con listones de madera y sillas de forja.

Publicidad

En torno a la chimenea…

Se organiza el lounge Dante. Está flanqueada por sendos sofás grises.

Publicidad

Rincón de descanso

En el lounge, un sofá adosado a la pared y una mesa y banquetas de madera natural sin tratar.

Publicidad

Espíritu medieval

Se respira en el comedor Trajan, con lámparas de forja, sillas enteladas y una mesa infinita.

Publicidad

Pura calma

La habitación Valentino, con techo abovedado y bañera integrada.

More from Elle: