El apartamento de Paul Newman

No te pierdas su 'pisito de soltero' en Manhattan.

Apartamento de Paul Newman en NY balcón

Situado en la zona de Turtle Bay, en el Midtown de Manhattan, este pequeño apartamento aún conserva algunas reminiscencias de los años 50, época en la que vivió en él un jovencísimo Paul Newman que intentaba abrirse camino en el mundo del cine. Ahora pertenece a una pareja relacionada con el mundo del arte, que lo compró hace algunos años para poder quedarse en un lugar confortable cada vez que viajaba a Nueva York. La renovación de sus escasos 42 m2 se confió al diseñador de interiores y asesor de arte Richard Rabel. La idea era convertirlo en un pied-a-terre masculino, con un toque chic y muy acogedor para que los propietarios se sintiesen a gusto en sus frecuentes visitas a la Gran Manzana.

El interiorista apostó por un esquema de color gris y púrpura para el color de las paredes y la tapicería. Para darle una imagen más elegante, se combinó sutilmente el níquel negro y el bronce en los detalles de herrería, tanto en los apliques de la pared como en las puertas de la consola. El mobiliario, un mix de diseño vintage y moderno realizado a medida, fue cuidadosamente seleccionado para adaptarse a las proporciones y volumen del mini estudio y también tiene su parte funcional. Por ejemplo, el sofá berenjena de seda aterciopelada se abre para convertirse en una cama queen size; la mesa de comedor se despliega para reuniones íntimas y grandes, y la consola bespoke de pergamino ofrece la posibilidad de almacenamiento adicional.

"Como los propietarios contaban con una extensa colección de arte, pero el espacio era limitado, se seleccionaron las obras de menos de 300 años para infundirle al apartamento un espíritu de distinción informal", comenta el interiorista Richard Rabel. Así, maestros tan diferentes como Antoine Watteau, David Hockney y Howard Hodgkin acompanan a Jacques Quinet y se rodean de la excelente cerámica contemporánea de Susan Bleckner-Heller, Susan Goodelman y Colleen Carlson.

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Con vistas a la Gran Manzana

Desde el balcón pueden contemplarse las grandes torres de vidrio del centro de Manhattan. Esta zona da al apartamento una sensación de espacio adicional. Sobre la repisa, una escultura cubista del artista Mario dal Fabbro, en Galería Maison Gerard, aporta un plus de estética.

 

Espacio continuo

Para ampliar las dimensiones del mini apartamento, el suelo de roble se cubrió con una alfombra rayada, de Kravet. Las dos butacas giratorias están recubiertas en lino gris, de la misma firma. La pequeña mesa geométrica en latón es de la artista Libanesa Karen Chekerdjian, en Maison Gerard.

 

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Comer con arte

Esta pequeña zona del pied-a-terre se ideó para mostrar una parte de la colección de arte de los dueño, así como para comer con los amigos. En la pared de atrás, una escultura en cerámica de la artista norteamericana Susan Bleckner-Heller, en Cocobolo Design, sobre un pedestal de bronce. La mesa redonda en nogal, con base en níquel color humo, se abre y acomoda fácilmente de 6 a 8 personas, en StillFried Wien. Sobre ésta, una escultura orgánica en madera de Mario dal Fabbro, en Maison Gerard, y una caja decorativa, de Flair Home Collection. El bellísimo biombo en marquetería de palma es de la francesa Lison de Caunes, en Maison Gerard.

 

La última copa

La consola de nogal brasileño, con puertas de pergamino estampado y tiradores de bronce, es un diseño del interiorista Richard Rabel y funciona como mueble-bar. Sobre ella, una lámpara de mesa, de Stephen Johnson; jarrón de cerámica vertical, de Susan Goodelman, en Cocobolo Design Gallery, y escultura moderna del vasco Zigor, en Maison Gerard. En la pared, un dibujo del perro de los propietarios de la casa, realizado por David Hockney.

 

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Zona de descanso

En el salón, se creó un nicho para acoger un elegante sofá-cama queen-size, hecho a medida, y una librería. En ésta, objetos vintage en bronce del austríaco Carl Aubock, en StillFried Wien, y cerámica antigua, en Hartman Rare Art. Los cojines están confeccionados con tejidos de Kravet y Lee Jofa. Las luces para leer a ambos lados del sofá son de Marset, en Mondo Collection. La mesa de centro, hecha a la medida en nogal, exhibe varias piezas vintage francesas de los años 20, en Maison Gerard.

 

Rincón de lectura

Un relajante lugar para sentarse a leer o deleitarse con las vistas de la metrópolis. La silla forrada en piel color caramelo es de los años 50, del francés Charles Quinet, y la mesa de latón amarillo es de la artista libanesa contemporánea Karen Chekerdjian, en Maison Gerard. Sobre el pedestal, una cerámica geométrica amarilla de la artista norteamericana Colleen Carlson, en Cocobolo Design.

 

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Obras expuestas

En este rincón del salón destaca un banco de nogal vintage, del diseñador norteamericano George Nelson. Sobre él, una singular obra en espejo de técnica verre eglomise, del artista puertorriqueño Kiko López, en Maison Gerard. Sobre la pared, una acuarela en papel del norteamericano Howard Hodgkin. 

 

La oficina en casa

Lo que era originariamente un armario se transformó en un pequeño despacho. La silla de palo de rosa es un diseño vintage danés y forma parte del juego del comedor. El cesto de papel es de Fornasetti. Todos los accesorios del escritorio son piezas antiguas, en Hartman Rare Art, adaptadas por el interiorista Richard Rabel para un uso contemporáneo. En el estante superior, una escultura de bronce del artista vasco Zigor acompaña a una cerámica de los anos 30, del francés Maurice Bisson, en Maison Gerard. El collage en papel es del artista norteamericano Ben Shahn.

 

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Cocina estilo fifties

Para ampliar el espacio, se diseñó una barra de acero inoxidable con estantes abiertos. Estos se tiñeron del mismo color que el suelo del salón para unir ambos ambientes. El pequeño árbol de alambre metálico es del artista chileno Pablo Avilla, en Maison Gerard.

 

Baño de estilo industrial

Con fontanería vista y tonos de los años 30, fue meticulosamente restaurado con azulejos de época. La fotografía de los bañistas en la playa es de la artista norteamericana Cynthia Karalla. El pequeño florero años 20 es del artista danés Sven Hammershoi, en Maison Gerard, y el coral montado es del s. XIX, en Hartman Rare Art.