Entre líneas

Una vivienda en Sao Paulo llena de arte y diseño. 

Salón con obra retroiluminada

Fuera de sus paredes queda el ruido, el caos, el trepidante ritmo de una megalópolis que nunca duerme. De puertas adentro todo es belleza, serenidad, equilibrio... Tal prodigio se debe al buen hacer de uno de los estudios más pujantes de Brasil, Triplex Arquitectura, encargado del proyecto de reforma y decoración. Esta vivienda de São Paulo, típica de los años 70, se adaptó a los nuevos tiempos y a las necesidades de los propietarios, una pareja con hijos que deseaba grandes espacios para disfrutarlos en familia e invitar a sus amigos; una casa funcional, pero con cabida para una de sus grandes aficiones, el arte. Tras la rehabilitación, las superficies diáfanas e inundadas de luz se convirtieron en el marco idóneo para poner en valor la colección de muebles -escogidos iconos del diseño del siglo XX- y una selección de obras artísticas contemporáneas que rinden especial tributo a nombres brasileños actuales. Sin embargo, no hay “rigidez de museo” en los dinámicos interiores, donde manda el color y los guiños de humor se repiten: un estilo optimista, transmitido sin duda por la buena conexión existente desde el principio entre los dueños y el equipo de trabajo.
¿Marcaron los propietarios algunas pautas? Depositaron en nosotras toda su confianza y nos dejaronabsoluta libertad para aconsejarlos en la adquisición del mobiliario y obras de arte.
¿Cuál fue el criterio decorativo? Se optó por una mezcla de muebles que recoge diseños contemporáneos brasileños (Cintia Gomes) y de otros países (Jasper Morrison), así como diseños clásicos muy conocidos (Eames, grupo Austal, Eero Aarnio).
¿Y en cuanto al color? El gris de las paredes es el hilo conductor, además permite sobreponer otros colores más brillantes, consiguiendo una mezcla más amable que si se hubiera elegido un fondo blanco, por ejemplo.
¿Y el arte contemporáneo? Pone el toque final e invade toda la casa. Las obras son de artistas brasileños como Lúcio Carvalho, Ricardo Aguiar, Hércules Barsotti, Marcelo Penna y Patricia Golombek (todos de la Galería Mônica Filgueiras).
¿Contentas con el resultado? Este piso es la unión perfecta entre arte y diseño. Por otro lado, se ha conseguido una excelente distribución de los espacios. Y en cuanto al espíritu, la alegría y el optimismo que inspira a sus dueños hace el resto. 

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Family

Una obra múltiple retroiluminada, se despliega sobre la pared. Delante, silla Butterfly BKF, reedición del diseño del grupo Austral. Se adquirió en Kare. El taburete de madera es de Dpot.

Perfecta composición

Junto al cuadro de Hércules Barsotti, lápiz XXL adquirido por la propietaria en uno de sus viajes, y banco lacado curvo. 

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Imponente puesta en escena

La mesa de acero de Érea preside el hall. Sobre ella, colección de piezas de Murano, y detrás, una gran cerilla apoyada en la pared: objetos cotidianos convertidos en insólitas y llamativas esculturas.

Oda a la geometría

En el salón: módulos hexagonales componen la mesa Favo, de Érea. Las líneas rectas de las sillas, firmadas por Jasper Morrison para Cappellini, en segundo término, quedan rotas por el diseño Burbuja de Eero Aarnio. Patricia Golombek firma las dos obras del fondo.

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Captar la atención

Este rincón consigue el objetivo con creces. En la pared, obra del artista Marcelo Penna adquirida en la Galería Mônica Filgueiras. De la misma procedencia es la pequeña, que luce sobre base negra, en la mesa. La lámpara se compró en Lustreco, vasos de Le Lis Blanc Casa y arreglos florales de Lucia Milan.

Total mix

La mezcla de formas, texturas y colores es la clave de este fascinante rincón. Sobre la alfombra de Phenicia Concept destaca la butaca firmada por Cintia Gomes para Estar Móveis, de un verde intenso, así como la de piel con reposapiés que, al igual que el sofá, es de Micasa.

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¡Buen maridaje!

No pueden llevarse mejor la madera y el azul turquesa del aparador, firmado por Triplex Arquitectura. La mesa es un precioso diseño de Arquivo Contemporâneo, con sillas de Catallogo. Los cuadros del artista Lúcio Carvalho llenan con su intensidad el espacio. 

Mosaico vegetal

Los cubos de zinc con verduras animan la pared de la cocina con un recurso decorativo "ultra natural". La gran mesa es diseño de Triplex Arquitetura; para aligerar el conjunto, se ha completado con sillas tipo jardín de Herrero Antiquário.

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Alas desplegadas

Sbrevuelan la cómoda de estilo vintage con cajones pintados en distintos colores y tiradores desiguales. El mueble se compró en Kare y la escultura es de la familia. 

Cuarto de baño

Una "sopa de letras" decora una de las paredes del baño y se refleja sobre el mueble de lavabo negro, revestido con superficies de espejo.