El nuevo british

La casa del director creativo de Jimmie Martin.

Salón con muebles de Jimmie Martin

Una explosión de humor y color que toman un mueble al asalto. Las piezas de Jimmie Martin son reconocibles de lejos, aunque no lleven firma. Si al entrar a una casa descubres un candelabro con forma de mono y de color flúor; un maniquí convertido en lámpara, un busto morado, o un papel pintado con mensajes provocativos, sin duda, en su decoración ha tenido algo que ver Jimmie Karlsson. Y es que tras pasar por sus manos, los objetos más clásicos se reinventan mediante elementos inesperados y, cada uno de los rincones de los proyectos de interiorismo de sus casas, se convierten en espacios llenos de arte, contrastes y equilibradas mezclas.

La mejor prueba de su inconfundible sello es su propia vivienda de 60 m2 ubicada en el céntrico barrio londinense de Kensington. En este lugar, los serios interiores de estilo eduardino se transforman en divertidos ambientes, gracias al glamour que aportan sus piezas únicas customizadas y sus personales ideas decorativas.

¿Qué te llamó la atención de esta casa? Además de su cercanía a mi showroom y estudio, me fascinó la amplitud del salón con terraza, sus techos altos y grandes ventanales.

¿Cuál es tu rincón favorito? Toda mi casa es sinónimo de paz. Como siempre estoy ocupado con trabajo, me encanta tirarme en el sofá, abrazar a mi gato y ponerme al día de los programas basura de televisión. I love them! (entre risas).

¿Cómo definirías su estilo? Ecléctico, interesante e inesperado. Me apasiona mezclar sin límites muebles de varios
estilos, formas, materiales, texturas, colores...

¿El objetivo? Espacios donde puedes encontrar un atrevido mensaje junto a una pieza clásica o un objeto adquirido en un mercado de antigüedades, un viaje o en una tienda de diseño.

¿Refleja tu personalidad? Quiero pensar que sí. Soy una persona a la que le gusta improvisar, cómoda y creativa.

¿Cuál es la clave para mezclar y acertar? Entre el desorden y la armonía hay una línea muy delgada. Cuando mezclas diversos colores, texturas o formas es primordial lograr un punto de equilibrio y, para ello, hay que evitar saturar visualmente el espacio y dejar que cada una de las zonas respiren.

¿En qué te inspiras para crear? Nunca busco ninguna fuente de inspiración porque la idea viene a mi cabeza con cosas que veo en la vida cotidiana, la naturaleza, la televisión, la gente, las calles, en mis contínuos viajes, en la moda...

¿Qué reacción buscas con los mensajes de tus piezas? Que la gente se divierta, esté cómoda, no siga las reglas y ¡sonría!

UNA FIRMA TRANSGRESORA
De origen sueco y con más de 10 años de trayectoria en el diseño de mobiliario e interiores, tanto para comercios como casas privadas, Jimmie Karlsson ha conseguido que su marca de lujo afincada en Londres, Jimmie Martin, se convierta en una de las favoritas de la realeza o de celebrities de la talla de Liam Gallagher, Madonna o Kylie Minogue. ¿La clave de su éxito? Espacios con mezclas imposibles y convertir en piezas únicas para sus clientes muebles de estilo clásico con colores, mensajes o grafitis.

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Un espacio... ¡con sorpresa!

Captar la atención es el objetivo del luminoso salón equipado con piezas de lo más variopintas y personales: la alfombra persa y la mesa de centro proceden de una subasta; los taburetes dorados son de una tienda de diseño londinense; el puf con el mensaje Never Dream Alone es una creación de Jimmie Martin, al igual que el busto morado que lleva en su cabeza un viejo sombrero que perteneció al abuelo del diseñador.

Piezas intervenidas

Que se convierten en obras únicas, así son los ambientes que decora Jimmie Martin. Como ejemplo, la lámpara Op-art Graphic Catwalk en el salón, del propio diseñador.

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El diseñador sueco

Posa en la fachada de su casa, un antiguo edificio de estilo eduardino ubicado en el céntrico barrio londinense de Kensington.

 

De toda la vida

Un armario de madera con patas, comprado en una feria de antigüedades, destaca en el rincón junto al moderno sofá y una silla negra, de Ikea. En el techo, la lámpara pintada por el dueño en amarillo aporta color, contraste y luz. El cojín con siluetas blancas, de Jimmie Martin. 

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¡En perfecto orden!

Espejos de diversos tamaños, letras, cabezas de animales o bustos cubiertos con viejos cómics, candelabros, marcos vacíos para dar un "efecto 3D"... Todos estos objetos, adquiridos en tiendas de diseño o mercadillos de antigüedades, hacen que la pared se convierta en un focal point irresistible.

La chimenea customizada

Por el dueño es el mejor escaparate para lucir objetos curiosos, como un clásico busto pintado de negro; una goma de borrar con forma de perro en rosa o un tarro de caramelos convertido en una jaula de cristal. El espejo de estilo veneciano, en Jimmie Martin.

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El total mix

Es la clave del comedor, un espacio con dualidad cromática en el que conviven piezas de diferentes formas y estilos. En blanco, las sillas Panton, editadas por Vitra, se acompañan de una mesa formada por una encimera de cocina de acero inoxidable con caballetes, de Ikea. 

Sueños imperfetos

Pero mucho más divertidos es lo que consigue Jimmie en su dormitorio donde, a modo de cabecero, destaca el papel pintado en versión dorada de su serie Imperfection. En un relajante blanco, la ropa de cama es de The White Company. Sobre las mesillas, de Ikea, unas lámparas pintadas por el propietario.

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Efecto teatral

Un candelabro con silueta de mono, de Seletti, pintado con spray en rosa neón para dar un toque "dramático" nos recibe. La mesa metálica es de una tienda en París, y el flexo, de Anglepoise.

 

En contraste

Con su idea de libertad creativa, una jaula de un anticuario decora el mirador de la habitación. La maleta vintage, de una subasta.