¡Viva lo natural!

La casa de los floristas Fransen et Lafite.

Casa floristas Fransen et Lafite

De origen holandés, Patrick Fransen, posee una larga experiencia en floristerías de Ámsterdam y Rotterdam. Francisco Javier Alcain Lafite, español con ascendencia francesa, es paisajista e interiorista. De este particular mix y la suma de sus valiosos talentos nace Fransen et Lafite, una de las floristerías y concept store mas cool de la capital por su nuevo concepto de decoración floral y su espectacular puesta en escena.
Con este savoir faire, su sensibilidad por los detalles y su pasión por la naturaleza no es de extrañar que lo primero que te asalte al traspasar su puerta sea una fragancia envolvente y el impacto visual que desprenden las flores de temporada y las velas aromáticas. Situada en un edificio con un torreón de estilo medieval de finales del XIX, obra del arquitecto Cayo Redón y Tapiz, Patrick y Javier nos cuentan que "buscaban una casa cerca de su floristería en el Madrid de los Austrias, una zona que para nosotros tienen un encanto especial ya que, a pesar de estar en pleno centro, da la sensación de vivir en un pueblo dentro de la gran ciudad. Lo que más nos gustó fue su arquitectura señorial de techos altos y molduras de escayola, la generosidad de espacios y la luz constante gracias a sus balcones".
Tras una pequeña reforma, que respetó la tarima en espiga original, y que consistió básicamente en conectar los diferentes espacios y ampliar el salón, sus dueños han llenado de vida esta casa con un interiorismo exquisito que va más allá de la decoración vegetal y cuyo secreto es "dar un protagonismo equilibrado tanto a los muebles como a las plantas, sin llegar a recargar nunca en exceso los ambientes", nos confiesan. Y es que, además de artistas florales, Patrick y Javier también son grandes admiradores de la fauna- como se demuestra en la cebra o las diferentes especies de pájaros naturalizados que habitan su salón-; viajeros incansables y cazadores de tesoros con pasado. De esta manera, "sin criterios establecidos ya que hemos ido decorando nuestra casa poco a poco, sin ningún límite, ni prohibición y tomando como fuente de inspiración la decoración belga y francesa", cuentan, han conseguido crear una sucesión de espacios elegantes, sofisticados y eclécticos donde los muebles de familia recuperados y restaurados; los objetos vintage adquiridos en diferentes países y las antigüedades, procedentes en su mayoría de flea markets americanos o del Mercado de las Pulgas parisino, dotan de especial personalidad a esta casa del Madrid de los Austrias cargada de historia. 

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Deco green

La pintura blanca, de Farrow & Ball y todas las plantas, de Fransen et Lafite, potencian la luminosidad. Las cortinas de terciopelo son de Gastón y Daniela; el kilim azul, de Kilombo Rugs, y el puf de madera, de una artista holandesa. La mesa de centro es de Timothy Oulton.

Un oasis

Francisco Javier Alcain Lafite y Patrick Fransen posan en el frondoso balcón de su casa de finales del XIX en el centro de Madrid. 

 

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¡Todo vintage!

Las molduras y la tarima de madera son las originales de la casa, y el mobiliario, antigüedades y recuerdos familiares, como la butaca amarilla o el cuadro. El sillón negro es del Mercado de las Pulgas. Sobre el velador, de Fransen et Lafite, vela de Cire Trudon.

Tesoros rescatados

La bandera es de un flea market de Nueva York; el banco y la mesa, del Mercado de las Pulgas de París. La lámpara, de Tiempos Modernos. 

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Espejo-sol

Procedente de su familia es uno de los objetos fetiches de Javier. El candelabro y los jarrones de la mesa, también del Mercado de las Pulgas; el pájaro naturalizado y la piel, de Fransen et Lafite.

Su espacio favorito

Para el salón, los dueños eligieron un cómodo sofá, de Ikea, que han vestido con cojines azules, de Dominique Kieffer,de MCH; un almohadón de pelo, de Goes Home, y la alfombra, de Becara. Bajo la foto, de Ramón Masats, lámpara, de Fransen et Lafite.

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Elegancia natural

La madera protagoniza este rincón de coleccionistas, decorado con una consola antigua; un espejo, de un anticuario de Ámsterdam, y una escalera, del Mercado de las Pulgas de París. Las botellas de cristal, los jarrones y las plantas, de Fransen et Lafite.

El pasillo

Se convierte en una galería de arte. En blanco y negro, láminas de insectos y foto de un anticuario. La artista holandesa, Margriet Smulders, firma el bodegón de flores. El banco de madera y las lámparas en hierro de aire industrial son de un flea market de Nueva York.

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En total conexión

Una puerta con un arco de cristal en la parte superior delimita visualmente el salón del dormitorio principal. El kilim verde es de Kilombo Rugs. La alfombra en piel de vaca y la mesa de centro, proceden de Fransen et Lafite.

La naturaleza

Atrapada en un instante en esta categoría, incluyen los propietarios a sus animales naturalizados, como esta cebra de Anmoder. En la mesa-bandeja, una planta, un espejo y unas jarras, de Fransen et Lafite.