La casa de una decoradora en Lion

Cada año, la decoradora Claude Cartier sacude la arquitectura clásica de su piso lionés con las últimas piezas de los mejores designers internacionales. Con ellas convive y experimenta antes de llevarlas a su tienda.

La deco tester

Asiste a cualquier evento que tenga que ver con el design. La decoradora Claude Cartier es una incondicional de las citas con el diseño y en su calendario ha marcado los días en que van a tener lugar para no perderse ninguna. A ellas va a investigar, a dejarse sorprender por las novedades y a salir a la caza de aquellos especímenes que le han robado el corazón. Su último hallazgo (y compra estrella) ha sido Credenza, un aparador de formas geométricas y cristales de colores que Patricia Urquiola ha concebido junto a Federico Pepe, inspirados por las vidrieras que el artista Gerhard Ritcher creó para la catedral de Colonia. Una pieza por la que Claude sintió un flechazo instantáneo en la última edición del Salone del Mobile de Milán, su evento predilecto: "Estoy enganchada a este salón. Sumergirse en su universo creativo durante una semana es un sueño", confiesa.

Una vez se ha hecho con sus objetos de deseo, los lleva a su residencia lionesa, un tubo de ensayo de hechuras haussmanianas, con parqué en Punta Hungría, molduras en paredes y techos, y chimenea clásica de mármol blanco, al que Claude ha restado solemnidad pintando las paredes de colores atrevidos, como el rosa terracota, el verde abeto o el negro; amenizándolas con rayas blancas y negras, de diferentes grosores, o cubriéndolas con papeles pintados de motivos gráficos. No hay dos iguales.

En este laboratorio tan ecléctico como poco convencional, la decoradora despliega sus fetiches de la temporada, experimenta con ellos y les encuentra su hueco. "Me apasionan las creaciones actuales. En mi casa puedes contar las piezas vintage con los dedos de una mano", declara orgullosa. Después de domesticarlos, está lista para emplearlos en alguno de sus proyectos o ponerlos a la venta en la tienda que regenta (y que lleva su propio nombre), para que busquen un nuevo hábitat en el que anidar. "Lo que descubro en Milán, y en otras ferias internacionales, lo pruebo en mi casa antes de exponerlo", afirma. Cuando habla de exponer, se refiere a la labor de curadora que ejerce en la galería Inside Creative Store, donde mezcla, con maestría y valentía, piezas de firmas de muebles, de editores textiles y de diseñadores y artistas (todos actuales, sobra decir). Un espacio que, al igual que su casa, está en continuo cambio. Donde prueba y, a la vista está, acierta.

Publicidad

Salón

Sobre la alfombra P.A.N.E., de CC-Tapis, mesas Bell, de Sebastian Herkner para Classicon. A la izquierda, bajo una reinterpretación de Almuerzo en la hierba, de Manet por Etienne Cail, sofá Tactile, de Vincenzo Cotiis de Baxter, con cojines de Lindell & Co. El otro sofá es el Feel Good, de Citterio para Flexform. Al lado, butaca Euvira, de Jader Almeida de Classicon, y lámpara Studio 1907, de Fortuny® producida por Venetia Studium.

Publicidad

Chimenea clásica

Los opuestos se atraen, tal y como demuestra esta combinación de una chimenea clásica, de mármol blanco, con Credenza, una de las últimas creaciones de Patricia Urquiola junto a Federico Pepe, en Spazio Pontaccio. La mesa auxiliar es el mod. Gibellina, de Antonio Sciortino para Baxter, y la obra es de la artista iraní Bahareh Navabi.

Publicidad

Butaca de terciopelo amarillo

Toque de atención es la intención del terciopelo amarillo que viste la butaca Arpège, de Castello Lagravinese para Busnelli. Junto a ella, librería Rafiki, de Draga & Aurel para Baxter. Al fondo, al final de la escalera se puede entrever una pantalla escultural del diseñador francés Gilles Neveu.

Publicidad

Carta de presentación: Recibidor

Sobre un aparador de los años 50, un busto de Andy Warhol en yeso preside la entrada. En las paredes, apliques Light drizzle y espejos Convex, de Ochre. La mesa es el modelo Ouk2, de Christophe Delcourt, y la alfombra Ames Sala, de Sebastian Herkner para la firma Ames Sala.

Publicidad

Mesa redonda

La decoradora Claude Cartier posa en la oficina, con mesa y sillas de mármol rojo, de la serie Bavaresk, de Christophe de la Fontaine para Dante, y lámpara modelo Bolle, de Massimo Castagna, para Gallotti&Radice. La obra de la pared es de Aylin Langreuter y, sobre la mesa, piedra cubierta en oro de Roseyma Marion.

Publicidad

Mexcla exquisita: Cómoda

En este rincón de su casa, Claude ha combinado reediciones, como una cómoda, de Greta M. Grossman de Gubi, o la lámpara Snoopy, de Achille & Pier Castiglioni para Flos; con nuevas creaciones, como el espejo Motherboard, de David/Nicolas para Collection Particulière, el jarrón-escultura Showtime, de Jaime Hayon que edita BD Barcelona, y las obras de Federico Pepe para Spazio Pontaccio.

Publicidad

Secretos de alcoba

Frente a una pared vestida con el papel Jungle, de Tiphaine de Bodman de Petite Friture, cama Breda, de Borja García de Punt, con cabecero revestido con la tela Agency, diseño de Sarah Morris para Kvadrat y, sobre la mesilla, lámpara Oda, de Sebastian Herkner que edita Pulpo. Junto al armario Inlay, de Front Design para Porro, taburete Dam, de Christophe Delcourt.

More from Elle: