Comer muy (muy) bien en Madrid

Estos son los restaurantes en los que el éxito está asegurado.

Cada día abre un nuevo restaurante en la capital y es casi imposible seguir el frenético ritmo de aperturas que se dan. Siempre hay un lugar nuevo que descubrir y con el que disfrutar (o con el que llevarse un chasco), pero aunque nos encanta explorar nuevas cartas, hay 8 templos gastronómicos de toda la vida que no nos cansaremos de visitar nunca. Estos son los restaurantes en los que el éxito siempre está asegurado, y no necesitamos que la guía Michelin nos lo diga.

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Arce

"¿Qué tienes hambre, apetito o ganas?". Así es como acostumbra a recibirnos Iñaki Camba en Arce, y sea cuál sea nuestra respuesta siempre salimos más felices de lo que entramos. Casi 30 años después de su apertura, este restaurante sigue sirviendo una de las mejores cocinas de temporada de la ciudad con un ligero cambio. Desde hace unos años el maestro de ceremonias pasó a ser Unai Camba, hijo de Iñaki, quien ha sabido heredar la pasión por su trabajo y sus ganas de hacer que cada comensal disfrute de los productos. Cada vez que nos sentamos en su mesa salimos sorprendidos, pero si hay algo que pedimos siempre son sus ahumados en carpaccio.

Augusto Figueroa, 32.

Sacha

Literalmente no conocemos a nadie que haya salido desencantado de Sacha. Probablemente exista alguien, porque sobre gustos no hay nada escrito, pero por fortuna no le hemos conocido. La cocina de Sacha Hormaechea va más allá de la tradición y la vanguardia, es algo más. No podríamos clasificarlo dentro de un estilo concreto, en este coqueto bistrot simplemente se apuesta por las cosas bien hechas. Desde que pedimos hace unos años su plato de borrajas, podemos afirmar que es el mejor plato de verduras que hemos probado jamás. Su tarta dispersa, además de una obra de arte, es todo un deleite para el sentido del gusto.

Juan Hurtado de Mendoza, 11.

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Horcher

Es sin duda uno de nuestros restaurantes centenarios preferidos de Madrid, y un claro ejemplo de que lo bueno perdura. "La tradición y el placer de la buena mesa" es el lema de Horcher, que desde el año 1904 ha creado experiencias gastronómicas irrepetibles. Durante los meses de verano nos enamoramos siempre de sus clásicos arenques a la crema con Kartoffelpuffer, y en los meses de frío sus platos de caza son nuestra perdición.

Alfonso XII, 6.

Zalacaín

Otro clásico de la capital que es de visita obligada para los paladares más exigentes es Zalacaín, el eterno punto de encuentro de grandes celebridades. En sus cocinas se empezaron a cocer los primeros platos de alta gastronomía, y a día de hoy sigue siendo uno de los grandes en nuestro país. Este año celebra su 45 aniversario y llevará a cabo una importante renovación este verano. No te pierdas la última oportunidad de visitar el que fuera el primer tres estrellas Michelin de España, antes de que cambie su imagen. Eso sí, la esencia se quedará intacta.

Álvarez de Baena, 4.

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La Tasquita de Enfrente

Es uno de los templos de producto en España, y es que cuando Juanjo López se pone manos a la obra en La Tasquita de Enfrente no escatima en calidad. En su restaurante nos presenta una versión sofisticada de los platos más tradicionales, y siempre consigue dar en el clavo. Podríamos estar horas sentados en una de sus mesas y probar todos y cada uno de los platos.

Ballesta, 6

Casa Lucio

Si hay un restaurante en Madrid en el que nos sentimos como en nuestra propia casa, ese es Casa Lucio. Abrió sus puertas en 1974, después de una reforma en la que Lucio Blázquez transformó el mesón en el que trabajaba hasta entonces en su propio restaurante. Los platos más castizos salen cada día de sus cocinas, pero hay uno que merece mención especial, los huevos rotos. Nadie prepara los huevos rotos como Lucio y una visita a su casa merece la pena probarlos.

Cava Baja, 35.

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Viridiana

El restaurante Viridiana y su chef Abraham García son un emblema en la ciudad, y llevan 40 años "oficiando una cocina ajena a la veleidosa veleta de la moda: sabrosa, rotunda y a contratiempo", es decir, haciendo lo que le da la gana. Aunque de su carta nos seduce todo, tenemos que reconocer que hace el mejor cocido madrileño que hemos probado, aunque diste mucho del cocido tradicional. Para terminar nos encanta darnos un capricho con su "tocinillo hecho en el cielo".

Juan de Mena, 14.

Lhardy

Las puertas de esta tienda-restorán llevan abiertas en la Carrera de San Jerónimo desde 1839, gracias al saber hacer y a la dedicación constante se ha convertido en todo un emblema en la ciudad de Madrid. Si hay algo que triunfa en este centenario, tanto en carta como para llevar, es su consomé, una tradición en Lhardy que traspasa fronteras.

Carrera de San Jerónimo, 8.

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