Bares que son una oda al cóctel

En estos locales si pides un gin-tonic te va a gustar más de lo normal.

Tanto si eres de Mojito, Cosmopolitan o Bloody Mary, como de Old Fashion, Tom Collins o Manhattan, en estas barras disfrutarás de tus cócteles favoritos servidos con más gracia que nunca. Además, los más atrevidos también son bien recibidos en estos locales, en ellos también puedes descubrir nuevos sabores con algunas de las recetas más creativas. En estas coctelerías la mixología cobra la categoría de arte, ¡date una alegría!

Publicidad

Dry Martini

Hace más de 30 años que esta coctelería abrió sus puertas en Barcelona. Durante los primeros tiempos, cuando lo regentaba Don Pere Carbonell, era una martinería en la que sólo se servía Dry Martini, por lo que no te puedes ir sin probarlo. Cuando el exitoso barman Javier de las Muelas cogió su legado, quiso mantener la esencia de un cocktail bar clásico manteniendo el british style, pero también le dió un toque de innovación ampliando la carta con nuevas colecciones de cócteles. Este templo de la mixología ha logrado situarse entre los 50 mejores bares del mundo hasta en 7 ocasiones.

Calle Aribau, 162-166 (Barcelona).

Publicidad

1862 Dry Bar

En el madrileño barrio de Malasaña se encuentra esta barra inspirada en la versión más clásica de las coctelerías. En ella su dueño, el mixólogo Alberto Martínez, sirve las recetas más tradicionales siguiendo las técnicas que se utilizaban en los inicios de este arte. Aunque no abrió sus puertas ese año, bautizó al bar 1862 Dry Bar porque se encuentra en un edificio cuya construcción data en esta fecha y, además, es el año en que se publicó el primer libro de cócteles de la historia. Aquí no encontrarás el mejor mojito de la ciudad, ni la caipirinha más sabrosa, este es un bar de cócteles con historia.

Calle del Pez, 27 (Madrid).

Publicidad

Café Varsovia

Los reputados cocteleros Borja Cortina (Mejor Bartender de España 2015) y Jorge Oliva te harán disfrutar de un buen trago con las mejores vistas de la bahía de Gijón. Café Varsovia es un espacio único de inspiración retro donde los prestigiosos barman te ofrecen una carta llena de sabores diferentes, pues está dividida en tres capítulos "Para todos los paladares, "Para iniciados" y "Para connoisseurs". Este último lleno de emociones fuertes con curiosos ingredientes como el erizo de mar o el tabaco.

Calle Cabrales, 18 (Gijón).

Publicidad

Bar Boia

La Costa Brava está repleta de rincones únicos y, aunque no podríamos quedarnos con uno, afirmamos que Cadaqués es uno de ellos. En este mágico pueblo de pescadores, en contraste con el histórico paisaje, se encuentra una de las coctelerías creativas más especiales, el Bar Boia. En este fabuloso espacio de tertulia abierto al mar, que forma parte del paisaje de Cadaqués desde 1946, Manel Vehi comparte una extensa carta de cócteles y combinados que revelan su experiencia y, al mismo tiempo, un espíritu creativo que nos reserva muchas y agradables sorpresas.

Paseo de Cadaqués,17 (Cadaqués).

Publicidad

Salmón Gurú

Diego Cabrera es uno de los nombres más sonados de la alta mixología en nuestro país y con cada barra que ha inaugurado ha conseguido agitar, a golpe de coctelera, la ciudad de Madrid. Una de sus aventuras más exitosas es sin duda Salmón Gurú,  una rompedora coctelería en la que su artífice ha querido "huir de lo obvio" y con la que nos enamora cada vez que nos sentamos en sus mesas.

Echegaray, 21 (Madrid).

Publicidad

Bobby Gin

El prestigioso bartender Alberto Pizarro regenta esta coctelería de culto en la Capital Condal, en la que muchos aseguran haber probado el mejor gin-tonic de su vida. Bajo el eslogan 'God save the Gin' el coctelero ha conseguido atraer la atención de locales y turistas a Bobby Gin. Tras su barra encontramos una cantidad infinita de ginebras, las cuales utiliza con maestría para crear los cócteles perfectos.

Francisco Giner, 47 (Barcelona).

Publicidad

Motet

Tras una discretísima y elegante fachada se esconde la pequeña y original coctelería Motet. 

El local, casi secreto, responde a un concepto absolutamente inédito en el mundo de la mixología y que refleja bien la personalidad de su joven bartender, Judith Walde. Ni vodka, ni ginebra. Aquí se bebe aguardiente gallego de uva albariño. Ésta es la base, el ingrediente diferenciador que Judith utiliza en todos sus cócteles. ¿Te animas a este viaje gastronómico por tierras gallegas?



Lope de Vega, 30 (Madrid).

Publicidad

Le XIX

Inspirado en un café modernista de finales del siglo XIX es el sitio en el que darse cita en la ciudad de La Giralda. Le XIX es un lugar que invita a acomodarse con una ambientación de estilo vintage entre la que destaca su letrero de bombillas, que es el protagonista de las fotos de todo aquel que pisa este bar. Disfrutarás tomando exclusivos cafés importados o brindando con ricos cócteles. Además, tienen un piano a disposición de los clientes con el que amenizar las veladas.

Calle Tomás de Ibarra, 9 (Sevilla).

Publicidad

Macera

Este bar de aire industrial no tardó en convertirse en la barra de moda de la capital. La fórmula que ha llevado al éxito a esta peculiar coctelería es la maceración. En Macera se inspiraron en los destilados más tradicionales de nuestro país como el pacharán o el orujo de hierbas (todos macerados) y decidieron llevar esta ancestral técnica a otras bebidas, y entre sus vitrinas nos encontramos que, tanto los refrescos como las bebidas destiladas, son de elaboración artesana. Además, nos encantan sus paredes repletas de posters que rezan frases como 'Valórate c*** que nadie robe tu esfuerzo'.

Calle San Mateo, 21 (Madrid).

Publicidad

Barbara Ann

El nombre de Barbara Ann, un hit de los Beach Boys, dice mucho de lo que se cuece entre las paredes de este bar. Una mezcla entre música en directo y los mejores cócteles de autor, acompañados por una decoración canalla y platos para compartir. Presidiendo las paredes un enorme rayo luminoso que dice 'Let's Dance' y cuadros con artistas como Blondie o el gran Bowie.Entre nuestros cócteles favoritos el Cranberry Ginger.

Santa Teresa, 8 (Madrid).

More from Elle: