Dime qué bebes y te diré quién eres

¿Pides vino blanco? ¿Adornas el champán? ¿O eres más de gin tonic? La realidad es que hay muchas preferencias y manías sobre la barra, y esos aspectos delatan tu personalidad. Preguntamos por el fenómeno a varios expertos, que bandean sus respuestas haciendo uso del humor. Busca tu bebida preferida, ¡y prepárate para bromear sobre tu bando!

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¿Por qué uno se decanta más por el vino y otro por el whisky? Al igual que a una mujer le puede gustar más el color rojo que el verde, se trata de cuestiones subjetivas a las que ahora no le vamos a buscar una respuesta científica. Tus costumbres, entorno, amistades y hasta características antropológicas pueden tener influencia a la hora de determinar qué clase de bebedora eres. 

Antes de empezar a hablar en términos alcohólicos, lanzamos la pelota a especialistas gastronómicos que llevan años de bar en bar (trabajando) y que llevan a su espalda un puñado de historias que se desarrollan entre restaurantes y locales. Como nos afirma el afamado coctelero Diego Cabrera, "yo ya puedo intuir cómo es la persona según el combinado que me pida", dice entre risas. Otros, como es el caso de Ana Escobar (directora de la agencia especializada en el sector, Acción y Comunicación) o Pascual Drake, director de Todovino y Enolobox, se atreven a hacer lo que les pedimos: categorizar quién hay detrás de cada copa creando una divertida 'fauna' de 12 especies diferentes a la que ellos mismos (por cierto), seguro que también pertenecen. Comenzamos a enumerarla.

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El primero en la lista no podía ser otro que el (1) gin tonic, el rey actual de la baraja. "Aunque tiene sus incondicionales de siempre hoy es sin duda la bebida del mainstream. Todo aquel con una mínima vida social se ha apuntado al carro y, por supuesto, tiene sus preferencias (a veces manías) en cuanto a la tónica, la ginebra y hasta el botánico que le han de servir", nos cuenta Ana. Como ellos, otros que se subirían al carro de las apariencias, serían los del (2) vodka. "Un clásico en los clubes de Ibiza, el vodka es el destilado de quien gusta de ver y ser visto. En cama balinesa y en formato magnum allí cada uno lo mezcla con lo que prefiera", nos cuenta la experta gastronómica.

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Frente a ellos, posiciona a los (3) aficionados al vermú: "Por el contrario, aquel que dice desmarcarse de la moda, busca parecer intelectual, no teme ingerir altas dosis de azúcar y se ha vuelto fiel a ese sexy, se apunta a este calórico brebaje rescatado del Madrid tabernario", dice.

¿Y qué hay de los vinos? Para respondernos a esto nadie mejor que Pascual Drake (síguelo en su Twitter y te morirás de la risa), que nos ha clasificado muy bien a las personas según sus gustos frente a la uva. Si pides (4) lambrusco, "eres un universitario que estás en una cita y te da palo pedir tu más que habitual Jägermeister con Redbull porque ella tiene que darse cuenta de que tú no eres como los demás. Además, con la pizza que has pedido te hacían un descuento en la botella. Si no eres nada de lo anterior y sueles pedir Lambrusco, míratelo", sentencia divertido.

El experto en vinos, divide a los comensales en otras dos categorías muy bien diferenciadas: los del (5) "tinto de casa" y los que piden reserva. Si eres de los primeros, serás alguien "poco exigente, no gastas de más mas que en aquello que de verdad te merece la pena; siempre vistes las mismas marcas porque sabes que funcionan y porque ya te sabes las tallas; lees el mismo diario todos los días y acabas de comprarte el nuevo libro de la saga Millenium porque ¡qué buenos eran los tres primeros! y para qué leer cosas nuevas. Tu máxima: mejor bueno conocido que malo por conocer", afirma.

Si por el contrario eres de los que entran a un restaurante y optan por el (6) reserva, (y si además exiges una buena copa), irremediablemente estás dentro de este grupo: "Eres moderno/a, culto/a, cool. Compras los libros en La Central, los discos -de jazz y en vinilo, por supuesto- en tiendas especializadas, y entiendes perfectamente el menú de cualquier restaurante japonés por muy sofisticado que sea. El vino es un placer adulto al que hay que dedicar tiempo y recursos", afirma Drake.

Y cómo no hablar del (9) 'blanquito'. Drake apuntala: "no sé por qué pero esto lo suelen hacer ellas. Tanto jóvenes que ven en el tino algo fuerte o muy masculino y que se sienten bien con una copa de vino blanco frío en la mano, como mujeres maduras e incluso más que madruas que tienen el vino blanco como algo inofensivo y fácil de beber, saben que no les jugará malas pasadas". Por su parte, nuestra mujer experta Ana Escobar, apasionada viajera y conocedora de toda la geografía española, hace una confrontación entre el (7) "tinto de verano" y el (8) "kalimotxo".  "Lo elije ese público femenino que, sin renunciar al trago largo, no quiere pasarse con el alcohol ni con las calorías. El tinto de verano se toma de Madrid para abajo y el kalimotxo en la mitad norte del país. Eso sí... ¡no te confundas de lado al pedirlo si no quieres que te miren como a un bicho raro!", nos dice divertida.  

¿Y qué hay de los (10) espumosos? "Eres sensible a lo bonito. Te gusta mucho disfrutar, eres muy disfrtón/a. Las burbujas son siempre sinónimo de alegría, de celebración, de picaresca. Y eso a ti te encanta. Y si es para desayunar, mejor. Y si es para acompañar una comida entera, también. Son un aliado maravilloso para cualquier ocasión. Tu lema: en la nevera, siempre una botella fría de champán, por lo que pueda pasar...", cuenta Drake.

Y frente a lo sensible, llega Ana para recordarnos a los tipos duros. Ahí están los del (11) whisky de malta o rones añejos: "son la bebida del que viaja en business, come en restaurantes Michelin y busca finalizar el almuerzo con algo tan complejo e historiado como los 15 platos del menú degustación que se acaba de tomar", dice.  

Y una última corriente para terminar: la tendencia que llegó para quedarse, la insuperable (12) cerveza, que según la directiva es "una auténtica religión entre futboleros, aunque también la bebida más democrática. La beben jóvenes y mayores por igual, gastrónomos y no, en caña, tercio, botellín o en clara para rebajar su amargor", finaliza. 

Y tú, confiesa: ¿de qué especie eres?