Templos de la carne

Restaurantes donde es un gusto que te den la brasa.

Hay quien considera que dominar la técnica para asar un buen chuletón a la parrilla es una religión. Si eres un amante de la carne roja apunta el nombre de estos asadores, son auténticos templos en los que rendirle culto.

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Etxebarri

Podríamos calificarlo como la catedral de la carne en esta lista de templos, un lugar de peregrinación para los amantes del chuletón que luce una estrella Michelin. En sus cocinas sólo se cocina con la parrilla y tan sólo arden maderas para conseguir un sabor puro. Para conseguir el punto rosa de la carne se utilizan brasas de vid y sarmiento, y para el resto de ingredientes encina. Su ubicación en un antiguo caserío a los pies del monte Amboto es un lugar mágico en el norte de España.

Plaza San Juan, 1 (Atxondo, Guipúzcoa).

El Capricho

El auténtico protagonista de la carta de esta bodega es el buey. Como buen ingeniero agrícola y dueño del restaurante, José Gordón sabe que no sirve cualquier buey, y por eso recorre la península buscando los mejores ejemplares. Cuando se hace con ellos los lleva a un espacio natural libre de ruidos y espera el momento preciso de cada uno para sacrificarlos. El resultado de mimarlos es una carne de una calidad incomparable con un sabor que conquista a quien se acerca a probarlo.

Paraje de la Vega, s/n (Jiménez de Jamuz, León).

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Casa Julián

Lo que comenzó siendo una frutería muy especial ha terminado siendo uno de los mesones con una carne de escándalo. Julián Rivas pasó de las frutas y los bocatas a adorar los asados gracias a un amigo que le presentó los asados argentinos. Su interés fue en aumento y empezó a organizar jornadas de discusión sobre cuál era el mejor corte y debido al éxito que fueron decidió montar la Casa Julián que hoy conocemos. Actualmente es Matias Gorrotxategi quien está al frente de las parrillas, que aprendió los pasos de su maestro.

Santa Clara, 6 (Tolosa, Guipúzcoa).

Casa Nicolás

Una de las características que distingue a Tolosa es su gastronomía y por eso encontramos otro asador que se dedica al culto del chuletón. Nicolás Ruiz y su mujer dejaron su bar de toda la vida para embarcarse en este proyecto dedicado a las brasas, su hijo Pedro recogió el testigo e hizo célebre su chuleta de vaca vieja en todo el país. La verdad es que nosotros no logramos decidirnos por uno de los dos templos que encontramos en Tolosa, tendrás que descubrirlo por ti mismo.

Avenida Zumalacárregi, 7 (Tolosa, Guipúzcoa).

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Ca Joan

¿Quién dice que en la costa sólo se come pescado? Está claro que la cercanía al mar garantiza el pescado más fresco, pero en Altea hay un restaurante al que irás para probar la mejor carne con vistas al Mediterráneo. A cien metros de la playa cada mañana empieza a arder la leña de encina en Ca Joan, y al llegar el mediodía las brasas están listas para empezar a dorar la mejor carne de buey y vaca de larga duración. Si no te puedes acercar hasta aquí tienen otra parrilla en Madrid.

Partida L'Olla, 146 (Altea, Alicante).

Alameda

Cada mañana empieza a funcionar su 'caja mágica de fuego' para dejar sin palabras a todos los que van a probar su chuletón, que acompañado con una buena copa de vino es un acierto seguro en La Rioja. Situado en el corazón de la tierra del vino y con todas las bodegas a su alrededor es el asador de los fieles de Vaco. Además de su carne vieja gallega, las croquetas de ibérico son un espectáculo.

Plaza Félix Azpilicueta, 1 (Fuenmayor, La Rioja).

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Askua

Al entrar en su comedor nadie diría que aquí se cocina a la brasa siguiendo la tradición de los mejores parrilleros, pero que su decoración 'minimal' y con piezas modernas no te engañe. Ricardo Gadea considera que lo más importante en la cocina es la materia prima y para ello cuenta con los mejores proveedores. Se ha inspirado en los grandes chef y en las parrillas de prestigio para servir el mejor chuletón de vaca vieja gallega de Valencia.

Felip María Garín, 4 (Valencia, Valencia).

La Taberna de Elia

En la cocina de La Taberna de Elia el parrillero Aurelian Catalín mima la carne en la parrilla y gracias a su técnica ha ganado el premio al asador de carne al carbón con mayor proyección. El otro imprescindible en el restaurante, además del chef, es el producto y por eso es el propio cliente el que escoge la pieza que va a querer degustar.

Vía de las Dos Castillas, 23 (Pozuelo de Alarcón, Madrid).

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La Castillería

Y en el sur de la península también podemos encontrar un maestro de las brasas. En su parrilla Juan Valdés asa toda raza de vaca: retinta, janda, alpina, wagyu, rubia gallega... Siempre de la mejor calidad. Nos encanta su local rodeado de naturaleza y la espectacular cascada que se encuentra al lado.

Pago de Santa Lucía, s/n (Vejer de la Frontera, Cádiz).

Bar Nestor

El Bar Nestor es una pequeña tasca de las de toda la vida en la parte vieja de Donosti y, aunque no lo preparen a la brasa, su chuletón no tiene nada que envidiar a los grandes asadores a pie de montaña, en San Sebastián no tiene rival. Si quieres reservar en su emblemática 'Mesa 19' tendrás que ser rápido, porque sólo hay una, si no tendrás que degustarlo a pie de barra. Para acompañar esta magnífica pieza de buey su ensalada de tomate es única, nadie la aliña igual. Y si vas las 13:00 h o las 20:00 h estás de suerte porque sacan una tortilla de patatas que reparten entre sus clientes, pero estáte atento porque vuela.

Pescadería, 11 (San Sebastián, Guipúzcoa).