Ya hemos visto el capítulo 1 del regreso de 'Las chicas Gilmore'

Y esto es lo que nos ha parecido.​

Mañana es el estreno mundial en Netflix de 'Las cuatro estaciones de las chicas Gilmore' o, lo que es lo mismo, la segunda parte de la serie desarrollada en Stars Hollow que narra las andanzas de Lorelai y Rory Gilmore. Esta secuela se compone de cuatro episodios de 90 minutos, cada uno de ellos ambientado en una de las estaciones del año: invierno, primavera, verano y otoño. Vamos, que si quieres, mañana por la tarde los puedes ver todos haciendo un 'maratón Gilmore'

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Hemos tenido la oportunidad de visionar 'Invierno', el primero de los capítulos. Amy Sherman-Palladino vuelve a tomar las riendas de una serie que se convirtió, entre 2000 y 2007, en un buen ejemplo de mordacidad e ingenio, lo que la encumbró a categoría de culto y, desde luego, muy alejado de la típica 'serie de chicas'. Esto es lo que nos ha parecido:

Las cinco cosas que más nos han gustado

  • El ritmo. Es absolutamente trepidante. No hay un momento en el que decaiga, incluso en los momentos en los que hay menos diálogo, la intensidad entre los personajes y la historia de fondo acentúa el visionado.
  • El buen estado de la relación entre las tres mujeres. Sin ápice de nostalgia, como si fuera una serie nueva, volvemos a ver algunos momentos abuela-madre-hija, y abuela-madre, con los que nos vamos a reír. Y mucho.
  • La ambientación. Ha ganado mucho con el paso de los años, y vamos a ver divertidos detalles en los que se ha 'actualizado' el pueblo. A veces resulta sacado de una película de Frank Capra, pero hay que reconocer que Stars Hollow sale mucho mejor parado que el barrio de San Genaro de 'Cuéntame'.
  • La relación entre Luke y Lorelai. Transmite mucha calidez y se ve que, entre ellos, se han afianzado las raíces. Dan la impresión de haberse convertido en auténticos compañeros de camino y, ojo, parece que van a dar mucho que hablar.
  • La banda sonora. Siempre ha tenido intensidad en la serie, pero en esta segunda parte se hace mucho más agradable; acentúa los momentos más dramáticos y consigue relajar en los cierres cómicos. Un auténtico acierto.

Las cinco cosas que esperamos que cambien en los capítulos siguientes

  • La manera, a trompicones, de aparecer todos los personajes. Da la impresión de que se han visto obligados a sacar a todos los miembros de la comunidad de Stars Hollow y, en ocasiones, resulta un poco forzado.
  • La evolución de las amigas de Rory resulta un poco decepcionante, al menos en el primer capítulo. Ni Paris ni Lane consiguen transmitir mucho 'feeling', tras el paso de los años, con el personaje que interpreta Alexis Bledel.
  • El escenario del hotel. Quizás sea la parte menos lograda, al menos en el primer capítulo. El ambiente del establecimiento resulta bastante asfixiante, y es la parte en la que Lorelai parece un poco más neurótica de la cuenta.
  • Algunas historias de personajes secundarios. Comienzan siendo divertidas la primera vez que se plantean. Pero ya. No es necesario repetirlo una y otra vez, el mismo chiste, varias veces en el metraje. Nos hemos enterado.
  • La extraña sensación de telecomedia que se queda. Quizás sean los decorados, quizás sean los movimientos de cámara, quizás sea algún fallo de 'raccord' que hemos podido ver... pero, en interior, a veces la serie de cierta impresión de telecomedia grabada frente al público, de 'sitcom' ochentera.

¿Solucionarán estos problemas y enfatizarán los puntos fuertes? ¿Cómo se desarrollarán el resto de capítulos? ¿Tendrán razón los críticos que dicen que el de Otoño, el último, es el mejor episodio? ¿Dejarán la puerta abierta a una tercera parte? Mañana, la solución.