Lo que nos enseñó el cine de los 80

Aprendimos cómo eran las mujeres gracias a 'Magnolias de acero'; las comedias románticas adquirieron enjundia con 'Cuando Harry encontró a Sally' y, gracias a 'Cazafantasmas', entendimos cómo ser hombre. La periodista británica Hadley Freeman analiza en 'The Time of My Life' (Blackie Books, 19,90 euros) cómo el cine de los años 80 nos enseñó a ser un poco más feministas, más humanas y, en definitiva, más valientes. Estas son las películas, según ella, más influyentes de la nueva 'década prodigiosa'.

Publicidad

'Cazafantasmas' (1984)

Empezamos fuerte: según la autora del libro, esta película nos da una lección magistral sobre cómo ser un hombre. Comparado con otros filmes masculinos de la época (los hormonados Stallone y Schwarzenegger, los que crían niños con torpeza en plan 'Tres hombres y un bebé'...), 'Cazafantasmas' es una oda a la amistad masculina. Ninguno de ellos se pelean entre sí, son un grupo con estrechos vínculos y todos ellos "parecen mucho más maduros que la mayoría de la cultura popular de hoy en día", concluye.

'La princesa prometida' (1987)

Es una contradicción: esta fábula de amor tan bonita protagonizada por Robin Wright nos enseña, en realidad, que el amor no es tan fácil y tan cursi como el de las películas. Según Haley Freeman, hay varias parejas en el reparto además de la protagonista que nos enseñan diferentes relaciones de amor: los amigos Íñigo y Fezzik, los ancianos Max el Milagroso y Valerie y, claro está, el abuelo que lee la historia a su nieto. Todas ellas muy diferentes y todas ellas pensadas para que los niños lo entiendan. 

Publicidad

'Regreso al futuro' (1985)

El, con permiso de 'Forrest Gump', título más conocido de Robert Zemeckis, nos enseñó algo muy importante: que los padres son importantes. Bob Gale, el autor del guión, afirma en el libro que "el personaje central de la película es en realidad George McFly [el padre de Marty, interpretado por Crispin Glover]; es él el que evoluciona". El filme consigue situar las dos figuras paternas en un plano distinto al habitual (el de los odiados por los adolescentes): implica al espectador en el deseo de Marty de salvarles, de volver a verles juntos. Además, según asevera Freeman, "la película demostró a los cineastas que no debían tener miedo de incluir a los padres en el argumento. De hecho, los adolescentes disfrutaban viendo a sus progenitores humanizados".

'Magnolias de acero' (1989)

Mientras que los años 70 vieron estrenarse películas abiertamente feministas, en la siguiente década la mujer fue tratada fatal por lo general, en opinión de la autora del libro. Este filme, dirigido por Herbert Ross, es la excepción que confirma la regla, con su plasmación de la amistad femenina. "Está protagonizada por seis personajes femeninos y no hay ni una sola pelea entre brujas ni tampoco discuten por un hombre ni una sola vez", añade la autora, que resalta que las tres se gustan y se respetan, y expresan su fuerza a través de los acontecimientos.

Publicidad

'Cuando Harry encontró a Sally' (1989)

Con este filme aprendimos que "no todas las comedias románticas te hacen sentir como si te practicasen una lobotomía", dice la autora. El guión de Nora Ephron fue nominado al Oscar y no es para menos, en un filme lleno de momentos inolvidables. Esta es la historia de dos amigos que se han pasado toda su vida hablando de millones de cosas; él un poco depresivo, ella una mujer adulta "que busca el amor pero sin dar pena" que se acaban enamorando tras darse cuenta de que están hechos el uno para el otro. 

'Dirty Dancing' (1987)

Es uno de los títulos más míticos de la década y, según la autora del libro, gracias a él las mujeres aprendimos unas buenas lecciones: Baby es una mujer que lo arriesga todo por conseguir a Johnny porque, sí, le gusta la sexualidad y disfruta con ello. Además, es una película en la que se expone abiertamente la crudeza de un aborto (Penny casi muere por un aborto ilegal), algo que hasta el momento había sido expresado muy sutilmente o casi censurado.

Publicidad

'Superdetective en Hollywood' (1984)

Uno de los capítulos más interesantes de este libro es el que se dedica no a una película, sino al papel jugado por Eddie Murphy para que Hollywood superara el tema de la raza. Sí, porque hasta que llegó él, exceptuando honrosas excepciones como Hattie McDaniels, Sidney Poitier o Richard Pryor, no era muy habitual la presencia de una persona de raza negra sin que se le presentara con determinados estereotipos. Murphy fue el protagonista de 'Superdetective en Hollywood' y arrasó, y lo hizo con un papel que podía haber interpretado cualquiera, independientemente del color de la piel. La simpatía que causaba entre el público y el éxito de sus filmes abrió una puerta muy importante a los actores negros que, sin embargo, y como explica la autora, acabaron renegando de él.

'Batman' (1989)

Aunque intenta no quedar como una fan de Tim Burton, no podemos evitar sonreír al ver cómo la autora de 'The Time of My Life' se muestra totalmente entusiasmada hablando de 'Batman' (1989) y 'Batman vuelve' (1992), las dos pelis sobre el héroe de DC dirigidas por el mítico realizador que, según ella, nos enseñaron que "las películas de superhéroes no tienen por qué ser un coñazo". En su opinión, la dirección artística utilizada por Burton en ambos filmes marcaron tendencia y, así, su Gotham influyó en las ciudades de ficción de los siguientes 30 años. Pero, más allá, Freeman escribe que estas dos películas sobresalen con respecto al resto de las de superhéroes porque están realizadas "con humor y sin pensar que es un filme tan trascendental como si fuera la cura contra el cáncer".

Publicidad

'La chica de rosa' (1986)

Con John Hughes como guionista, todo puede pasar. El argumento es el de una comedieta frívola de la época: chica de clase media que viste estrafalariamente, con padre con problemas en el alcohol y mejor amigo chico de siempre, se enamora de un ricachón por el que se plantea cambiar su estilo de vida. Pero nos enseñó que, por muy 'raras' que seamos, tenemos una oportunidad para luchar por lo que queremos y ser felices, siempre manteniendo nuestra manera de ser.

'Todo en un día' (1986)

Un jovencísimo Matthew Broderick encabezaba el reparto de esta historia escrita y dirigida por John Hughes en la que el protagonista se permite hacer de todo un día en su vida. Para la autora de 'The Time of My Life', el filme incide en la importancia de la clase social, en cómo "todo el mundo te adora por ser raro, por estar forrado de pasta, y puedes hacer lo que te dé la gana". 'Todo en un día' además aborda sutilmente el miedo de cualquier adolescente a crecer y a morir por dentro "como parece que han muerto todos los adultos que le rodean", concluye Freeman.

More from Elle: