Los fraudes más grandes de la música

Do-re-mi-fake...

Por definición, un cantante debe mostrar en el escenario sus aptitudes vocales. Pero no siempre es así; a veces el playback hace milagros y los intérpretes mueven la boca tan contentos en lo que supone un auténtico fraude para el público. Hemos seleccionado 10 de las mentiras más escandalosas de la historia reciente de la música: grupos que solo actuaban con playback, modelos contratados para esconder cantantes menos agraciados y verdaderos desastres sobre el escenario con toneladas y toneladas de marketing.

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Boney M

¿Eres fan de Boney M? Entonces te dará rabia saber que todo era un fiasco. El famoso Bobby Farrell, el icono del grupo, era un 'fake' de aúpa, porque él no cantaba; lo hacía Frank Farian, el productor. El cuarteto fue creado con la idea de competir con ABBA –de hecho, los suecos se quejaron de la similitud de algunas canciones– y Farian contrató a dos cantantes jamaicanas y a una modelo de Montserrat, que sí tenían habilidades vocales y cierta gracia bailando, pero faltaba ese 'algo' que lo hiciera especial. Y fue Bobby Farrell, un DJ que tenía una forma de bailar de lo más... friki. El pobre quería cantar, pero Farian no le dejaba, sabiendo que era la parte más icónica de las canciones del grupo, la voz masculina de ultratumba. Farrell se rebeló, comenzó a llegar tarde a los ensayos, fallaba adrede en los playbacks... y ese fue el principio del fin del grupo.

LA PRUEBA DEL DELITO: Podrás ver en este concierto en Dublín cómo la parte de Bobby Farrell es puro playback.

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Milli Vanilli

El fraude más grande de la historia de la música también vino de la mano de Frank Farian, el productor de Boney M. Cogió 'Girl You Know It's True', una canción del grupo Numarx, le metió varios arreglos ochenteros, la grabó con otras voces y montó el 'megafake'. El dúo lo formaron Rob Pilatus y Fab Morvan, bailarines de 'breakdance' y modelos, escogidos por Farian porque eran "más jóvenes y atractivos que los otros". Era 1988 y la canción lo petó; fue número 1 en media Europa, y en la prestigiosa la lista Billboard, ¡y les dieron el Grammy al Mejor Artista Novel! 

La prensa estadounidense comenzó a sospechar de ellos porque en las entrevistas tenían un marcado acento alemán que no se correspondía con el perfecto inglés de los discos, aunque Farian tenía callados a base de dinero a los auténticos cantantes. Pilatus y Morvan insistieron a Farian para grabar un disco con sus voces, pero no llegaron a un acuerdo, momento en el que el productor dio una rueda de prensa para confirmar el engaño. El escándalo fue mayúsculo, tuvieron que devolver su Grammy y aparecieron The Real Milli Vanilli que, reconozcámoslo, no tenían tanta gracia. Pilatus murió por sobredosis en 1998; Morvan sigue actuando como Milli Vanilli acompañado por John Davis, uno de los cantantes originales.

LAS PRUEBAS DEL DELITO: Esta era la canción original de Numarx. Así quedó el megahit de Milli Vanilli. Así lo cantan en directo casi 30 años después.

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Black Box

Loleatta Holloway debe ser la cantante más 'sampleada' de la historia. Sus canciones han sido utilizadas en un buen puñado de otros temas, y no siempre con los 'royalties' adecuados. Uno de los casos más flagrantes fue el del grupo Black Box, que cogió una parte de su exitazo de 1980 'Love Sensation' y lo incorporó a su tema 'Ride on time', que partió la pana en las pistas en 1989 y fue número 1 en medio mundo. Evidentemente, no llamaron a Holloway para cantarlo –en aquel momento tenía 43 años– sino a Catherine Quinol (en la imagen), una modelo de Guadalupe que se encargó del playback tan a gusto. "Entonces, pensaba que Holloway estaba muerta", aseguró el DJ y productor italiano Daniele Divoli, a cargo del escándalo. Con el tiempo se le acabaron pagando los 'royalties', a ella y al compositor de 'Love Sensation'.

LAS PRUEBAS DEL DELITO: Esta es la canción original. Y así suena el rompepistas de Black Box, con la modelo al frente.

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Kanye West

Lo sentimos también por los seguidores del famosísimo rapero, productor y marido de Kim Kardashian, pero es un auténtico 'fake'. Lo suyo es mucho rudo y pocas nueces; vamos, mucho marketing y poco talento, nada que comparar a uno de sus 'rivales', Jay Z. No le basta con sus broncas con Taylor Swift o con apoyar públicamente a Donald Trump (con la intención de ser llamado para la investidura y salir trasquilado), sino que en sus shows conciertos no se le ocurre otra cosa que jugar con fuego. En Glastonbury 2015 se atrevió con 'Bohemian Rhapsody', una de las grandes canciones de Queen, para demostrar que, de voz (y de conocimiento de las letras de temas clásicos), va bastante justito.

LA PRUEBA DEL DELITO: Aparte de no saberse la letra (0:30-0:33), es lamentable que cuando lleguen los tonos más altos de la canción gire el micrófono para que cante la multitud y así no se note que él, de dar el cante, mucho, pero de cantar, poco. Aquí tienes el momentazo.

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The Monkees

Los Beatles fueron enormemente influyentes (y lo siguen siendo). Desde su primer disco hasta su último vídeo, sus pasos fueron imitados por cientos y cientos de grupos de todo el mundo. Uno de ellos fueron los americanos The Monkees, un cuarteto creado por dos avezados productores de televisión tras ver el enorme éxito de 'A Hard Day's Night', el primer filme de  los de Liverpool. Se les ocurrió crear una serie con un argumento parecido, que siguiera el día a día de un grupo de música, pero en el casting tuvieron más en cuenta que fueran fotogénicos a que supieran tocar, así que los chavales hacían playback... hasta que se cansaron, pidieron perdón y se animaron a llevar sus propias riendas. Aprendieron a tocar y, con el tiempo, se convirtieron en respetables músicos.

LA PRUEBA DEL DELITO: Aquí tienes una de las canciones que interpretaban en playback y que fue uno de sus grandes éxitos, 'Last train to Clarksville'.

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Mariah Carey

Mariah Carey hace décadas ya que perdió la confianza de todos nosotros, pero lo de la última Nochevieja ya fue la traca. Hay una tradición en Nueva York por la que, en los primeros minutos del 1 de enero, un artista de primer nivel (ejem, estamos diciendo la teoría, vaaaale) se sube a un escenario montado en Times Square para celebrar la llegada del año nuevo. Pues este año lo hizo Mariah y la lió parda, pues cuando estaba cantando 'Emotions' empezó a quejarse de que había problemas de sonido y ¿que hizo? Sí, el manido truco de "que canten los espectadores". 

Pero luego llegó "We belong together" y quedó claro que estaba haciendo playback, porque llegó un momento en que se apartó el micro de su boca y su voz seguía sonando límpida y celestial. Ella sacó todos los balones fuera que pudo, diciendo que ella no tenía la culpa y que en 207 "seguiría dando titulares" y, a tenor de sus videoclips ordinarios  de sus repetidos 'looks' de lo peor de lo semana, parece estarlo consiguiendo.

LA PRUEBA DEL DELITO:Estos son los casi seis minutos que te harán pasar más vergüenza ajena.

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Justin Bieber

Lo de este chaval no tiene nombre. O, más bien, tiene un nombre: vaguería. No se le daba mal lo de cantar cuando era un imberbe y se dio a conocer por YouTube, pero el paso de los años, los estadios llenos y las limusinas le han convertido en una especie de estrellita que no solo se atreve a pedir decenas de requerimientos de lo más surrealista en su camerino mientras está de gira, tarifar en miles de euros un encuentro VIP de dos minutos o dar puñetazos sin ton ni son a los fans. sino que se hace los conciertos en 'playback', y tan a gustito. Es que ni lo intenta, oye; está claro que a las seguidoras las tiene ganadas igual, así que... ¿para qué?

LA PRUEBA DEL DELITO: Una de las más recientes, con Luis Fonsi cantando 'Despacito' en Puerto Rico, con esa habilidad suya de mascar chicle y ¿cantar? Y luego marcharse del escenario tan tranquilo mientras suena su voz.

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Modern Talking

Dieter Bohlen (a la izquierda) y Thomas Anders fueron dos alemanes que, entre 1984 y 1987 se convirtieron a partes iguales en héroes del electropop y del horterismo supino. Anders cantaba las estrofas y Bohlen se solía unir en los estribillos, cuando llegaban sus famosos falsetes. El problema es que Bohlen era solamente productor y compositor de los temas y de cantar no tenía ni papa, y de llegar a esos tonos ya se encargaban tres cantantes de estudio que, con el paso de los años y cuando ya el dúo se había disuelto, confesaron otra estafa. Los 'reales' montaron otro grupo, Systems in Blue, pero como pasó con The Real Milli Vanilli, no tuvieron ni pizca de éxito.

LA PRUEBA DEL DELITO: Poca cosa. Los directos ochenteros que hemos encontrado son de épocas posteriores a la marcha de Bohlen. Para ver de qué iba el grupo, este es suficiente.

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Technotronic

Más cercanos al sonido de los Milli Vanilli que al de los C+C Music Factory o al de Snap, los Technotronic tenían su origen en Bélgica. Allí fue a parar Jo Bogaert, un profesor estadounidense de filosofía que a finales de los ochenta decidió montar un grupo de música. Quería probar una extraña fusión, la de house con hip-hop y para ello se puso en contacto con varios raperos. Parece ser que la única que respondió afirmativamente fue la zaireña Manuela Kamosi (Ya Kid K), que se convirtió en la voz del proyecto Technotronic. Solo voz porque para este 'Pump up the jam' se decidió contratar, para el vídeo y para la portada del disco, a una modelo más supuestamente agraciada que Ya Kid K. La pobre modelo (Felly era su nombre) hizo playback hasta que la situación se hizo insostenible y Ya Kid K tomó los mandos (y la imagen) del grupo en su siguiente y potentísimo segundo sencillo, 'Get Up (Before The Night is Over)'.

LAS PRUEBAS DEL DELITO: Technotronic con Felly, aquí (sí, el vídeo es muy WordArt). Technotronic con el rostro auténtico, Ya Kid K, aquí.

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Lime

Denis y Denyse LePage eran los pintorescos componentes de Lime, un dúo muy interesante de synth-pop y electrónica. Eran un matrimonio de Montreal cuya imagen quedaba muy lejos de la "modernidad" de estos grupos. El megaéxito les llegaría con 'Babe, We're Gonna Love Tonight' y comenzaron a llamarles de todas las teles y a ser reclamados en todas partes y, ya fuera porque Denyse estaba embarazada o porque preferían dedicarse a componer, Lime buscó unos 'fake', unos dobles para que les sustituyeran en las actuaciones en directo. Los elegidos fueron Chris Marsh y Joy Dorris, un par de chicos guapos que, además, sabían cantar, y que son la cara pública de Lime hasta hoy.

LAS PRUEBAS DEL DELITO: El vídeo original lo tienes aquí, y aquí una actuación de los señores que ponen voz en una grabación reciente.

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