Errores de cine

No, en realidad E.T. no decía "teléfono, mi caaaasa".

Pues era un fallo de doblaje: ET no decía en realidad su frase más famosa. Problemas con el 'raccord', patinazos con las fechas históricas o elementos que se 'cuelan' en los planos y no se ven: el periodista Víctor Arribas Vega analiza en 'Goof! Los mejores gazapos del cine' (Espasa, 19,90 euros) un buen puñado de errores del séptimo arte. Nosotros hemos elegido diez de los más curiosos. ¿Conoces alguno más?

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El embarazo más largo del mundo

El embarazo de Melania Hamilton en 'Lo que el viento se llevó' es digno de ser estudiado en las clases de Medicina. Da a luz el día en el que los confederados de marchan de Atlanta, después de que el ejército del Norte gane una importante batalla. En la vida real, esto sucedió el 1 de septiembre de 1884, concretamente ¡¡21 meses!! después de que se quedara embarazada. El error en realidad no fue de la película, sino que ya existía en la novela original de Margaret Mitchell, que respondió divertida cuando le hicieron notar su error: "Los hombres del Sur siempre hicieron las cosas más despacio que los yanquis".

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¡Corten!

Está claro que Roman Polanski se tomó demasiado en serio el imperativo con el que acaba el rodaje de una escena: "¡Corten!". Es conocido su cameo en 'Chinatown', la película que dirigió en 1974 con Jack Nicholson de protagonista. Interpreta a un matón que, en un momento importante de la película, se acerca a Nicholson y le ataca con una navaja, hiriéndole en la nariz. Pero fíjate bien, porque Polanski, ¡se la cortó de verdad! Todo lo que ves en la escena es absolutamente real. ¿Método Stanislawski?

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La frase que no era

Todos los chavales de la generación X (sí, la de antes de los 'millennials') crecimos con las aventuras del simpático extraterrestre E.T., ideado en 1982 con Steven Spielberg. Una de las frases emblemáticas del alienígena era "E.T:, teléfono, mi caaasa", pero fue fruto del doblaje español, porque lo que en realidad decía era "E.T. phone home" [E.T. llama a casa], que, si lo piensas, tiene más sentido.

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Un pasito p'alante, María... un pasito p'atrás

¡Qué bonita, romántica y emblemática escena! Es probablemente la más conocida de 'Dos hombres y un destino' (George Roy Hill, 1969), en la que Butch Cassidy (Paul Newman) y Etta (Katharine Ross) dan un paseo en bicicleta con la música de Burt Bacharach de fondo –ese magnífico 'Raindrops keep fallin' on my head–. Pero durante el recorrido, la posición de Etta sobre la bici cambia en varias ocasiones: fíjate que unas veces va subida al manillar y otras veces va detrás de él. ¿Acrobacias circenses en el paseo o fallo de 'raccord'? Tú decides.

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Lo incontrolable

Cortar el tráfico, preparar la localización, seleccionar el vestuario con rigor histórico, elaborar el calendario de tomas... Por mucho que el equipo de producción prepare a fondo el rodaje, siempre puede haber imprevistos, y eso es lo que sucedió con 'Troya' (Wolfgang Petersen, 2004), en el que se coló un avión en este plano en el que aparecía Brad Pitt. Recordemos que la escena se sitúa en el año 1193 antes de nuestra era, por lo que era 'poco probable' que aparecieran aeroplanos en el cielo, ¿no?

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La gabardina que se seca sola

Está claro que hasta las obras maestras tienen sus 'fallitos'. Muy conocido es el de la escena del tren de 'Casablanca' (Michael Curtiz, 1942), en la que Rick (Humphrey Bogart) aguanta estoico bajo una intensa lluvia leyendo la carta que le acaba de traer su amigo Sam: su querida Ilsa no podrá irse con él. Sin recuperarse todavía del plantón, su colega le lleva a coger el tren... y entonces, la empapada gabardina de un segundo antes, aparece seca como por arte de magia (00:58-00:59). Uno de los errores de 'raccord' más famosos de todos los tiempos.

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Absurda censura

Uno de los errores garrafales de la historia del cine ocurrió en nuestro país con el doblaje de 'Mogambo', cuando la censura quiso impedir la historia de un adulterio pero la lió parda. Cambiaron los diálogos del doblaje en español, de manera que los personajes de Grace Kelly y Donald Sinden, que en la película original eran matrimonio, se convirtieron en hermanos. Por lo tanto, la relación de Kelly con Clark Gable no era una infidelidad, pero con la tontería ella se acostaba con su hermano y cometía incesto.

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Aparece y desaparece

Nos hacemos cargo: en las megaproducciones no se puede estar a todo. Esto es lo que pasa en el clásico 'Ben Hur' (William Wyler, 1959), en la que los fallos de 'raccord' son numerosos, pero nos quedamos con este momentazo. Cuando al terminar la famosa carrera de cuádrigas, Judah Ben-Hur (Charlton Heston) se acerca a visitar a Mesala, que está muriéndose en una estancia del Coliseo, entra con la corona de laureles y la deposita en una especie de mesita que hay en la entrada (1:29), pero cuando sale... ¡ha desaparecido hasta la mesita! (5:11). Está claro que alguno de los personajes que hay en la dependencia querrían quedarse con un recuerdo del ganador 🏆.

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¡Revisa el mapa!

Todavía no estaba tan implantado como ahora en nuestras vidas el GPS ni la consulta perpetua de mapas, pero en 2000, Robert Zemeckis metió la pata con la ubicación de la isla en la que Tom Hanks pasaba un buen tiempo como 'Náufrago'. Kelly, la novia de Chuck (el personaje de Hanks), le explica al final de la aventura que ha estado en un islote al sur de las islas Cook. Será un islote imaginario, porque, como explica Arribas, "no hay tierra firme entre las islas Cook y la Antártida".

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Un visionario

Tal y como afirma Víctor Arribas en su texto, la música es una buena herramienta para meter la pata. Y es que los encargados de elegir canciones para la banda sonora no siempre saben encajar las fechas en las que se desarrollan las películas con las fechas en las que los temas... existían. Esto es lo que pasa, por ejemplo, en 'Good Morning, Vietnam' (Barry Levinson, 1987), donde se narra la historia de un DJ –interpretado por Robin Williams– que 'anima' a las tropas con canciones antibélicas en plena guerra de Vietnam. Uno de los temas que más pincha es 'What a wonderful world', de Louis Armstrong; algo totalmente imposible pues la acción transcurre en 1965 y la composición de Armstrong es de 1967. ¿Un visionario musical?

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